Blog

  • Relaciones diplomáticas

    sep. 21, 2016
    Los representantes de la Cañada en la Cumbre Internacional de la Juventud de Sister Cities, conocieron al embajador japonés, Kenichirō Sasae, durante una recepción realizada en su residencia.

    El destino del mundo yacía en las manos de Lukos Stefan y de los representantes de los demás países en la Conferencia “Última Esperanza por la Paz”, realizada en Washington, D.C. Al igual que los otros diplomáticos, Stefan había llegado a esta reunión para defender firmemente la agenda de su nación y para compartir sus convicciones personales. La guerra nuclear era inminente. El compromiso no era una opción.

    No realmente.

    Pero ese era el escenario que se había preparado para el simulacro de conversaciones por la  paz, en la Cumbre Internacional de la Juventud de Sister Cities, realizada en D.C. el pasado julio. Gracias en parte, a la alianza entre la recién formada Asociación La Cañada Flintridge Sister Cities  y el club Kiwanis de La Cañada, Stefan y otros cinco estudiantes secundarios de california se reunieron con otros adolescentes extranjeros en este evento. Después de haber escuchado una presentación de la presidente de la Asociación LCF Sister Cities, Victoria Schwartz, el kiwanis Mike Leininger se dio cuenta que las dos organizaciones podían y debían trabajar juntas.  La organización Sister Cities International es una Socia Aliada de la comunidad de Kiwanis International.

    El viaje de los adolescentes incluyó una recepción en la residencia del embajador japonés Kenichirō Sasae, excursiones por la capital, una reunión con el congresista estadounidense Adam Schiff y la interacción con otros estudiantes del mundo. Stefan expresó que uno de los momentos más memorables  fue asistir al panel de discusión sobre liderazgo motivacional. 

    “La presidente de Kiwanis International, Jane Erickson, reveló que uno de los temas subyacentes en las relaciones internacionales por la paz, comienza a nivel local con una comunidad fuerte y comprensiva (2016-2017)”, expresó Stefan.

    Durante la conferencia de simulacro por la paz, mientras las conversaciones se interrumpían, Stefan dijo que los estudiantes buscaban conciliar sus diferencias para encontrar una solución.

    “Mi pensamiento dejó de ser una preocupación personal y comencé a valorar a las personas nuevas y extranjeras que estaban conmigo allí”, añade Stefan.
  • ¡Buuu!... en el establo

    sep. 21, 2016
    Un invitado, disfrazado de  hombre araña, levanta una pesada calabaza durante el evento de Halloween del Key Club.

    Durante los últimos 20 años, los socios del Key Club de la escuela secundaria Chalmette High School, en Luisiana, han participado de un proyecto anual que consiste en  la entregan  de canastas con alimentos, a  familias necesitadas  para el Día de Acción de Gracias.  Pero el año pasado,  los socios quisieron hacer un poco más. Entonces, pensaron… ¿por qué no usar otro feriado festivo para brindar más servicios a la comunidad?

    Y eso es exactamente lo que hicieron. Organizaron la fiesta inaugural del ¡Establo Encantado! Un evento de Halloween para recolectar latas de comida y dinero para el proyecto de entrega de alimentos del Día de Acción de Gracias. 

    “El evento fue todo un éxito”, dice la Consejera de la facultad, Alison Schroeder. “Asistieron más de 2.000 personas. Los niños pudieron elegir una calabaza de la huerta, jugar diferentes juegos, ir a diez  lugares  con decoraciones de Halloween para  hacer "trick or treat"  (dulce o travesura), crear artesanías varias, participar en concursos de disfraces y bailar toda la noche al compás de la música de nuestro DJ".
    Al final de la noche, el club había recolectado más de 1.000 latas de alimentos y USD2.200 para subsidiar todo el proyecto de alimentos del Día de Acción de Gracias.  Schroeder también dice que un porcentaje de ese dinero recaudado será donado al Proyecto Eliminar.

    “Fue un evento familiar perfecto”, dice Christy Cusimano, una de las madres que asistió al evento con sus tres hijos. “Los socios del Key Club trabajaron mucho y brindaron como ejemplo una experiencia de primera clase para los niños de nuestra comunidad. Realmente fue un momento increíble por una causa noble". 
     
    Historia escrita por Ariana Gainer
    Go comment!
  • Restaurante de comida gourmet

    ago. 24, 2016

    Un chef de Apeldoorn (Países Bajos) realiza los últimos toques a un plato antes de presentarlo a los clientes.

    La melodía de trasfondo de una guitarra se entremezcla con el murmullo de las conversaciones en las mesas. Aumenta la expectativa. Las cabezas giran hacia la puerta de la cocina. Alguien levanta el menú de la noche y lo lee en voz alta, recordándoles a los comensales lo que recibirán:

    “Drie bereidingen van biet. Gerstrisotto. Chocoladetaart”. Es decir, tres preparaciones: remolachas, risotto de cebada y pastel de chocolate. Y para acompañar el plato, vino: Santa Catharina Chardonnay o Negro Amaro.

    En la cocina, un entusiasmo nervioso persigue al chef mientras examina las remolachas. Esta noche, la presentación es tan importante como el sabor. Y el sabor debe ser exquisito. 

    El personal espera la señal para entrar. 

    Una noche de elegancia culinaria permite al club Kiwanis de Apeldoorn (Países Bajos) recaudar €3.500. El club organiza cenas de caridad con los restaurantes del área. Las cenas de nueve platos son preparadas con ingredientes locales. Los socios Kiwanis están presentes para ayudar a servir a los comensales y para lavar los platos.

    Recientemente, gracias a este evento de comida gourmet, el club obtuvo una ganancia que permitió ayudar a la fundación Stichting Onderwijs Zieke Kinderen Apeldoorn, que ofrece apoyo escolar a los niños enfermos y hospitalizados. 

    “De esta manera, no solo están al día con la tarea de la escuela sino que también pueden estar en contacto con sus amigos, lo que es extremadamente importante para su autoestima”, dice el kiwanis de Apeldoorn Lou van Noorden. 

    Historia escrita por Jack Brockley

  • El chocolate siempre es la respuesta

    ago. 24, 2016

    Pequeños clientes disfrutan de un chocolate en la feria del club Kiwanis de Pessac les Graves.

    ¿Qué es lo que tiene que hacer un club nuevo? Hubo mucha emoción cuando se organizó el club kiwanis Pessac les Graves (Francia) en el 2009. Tenían muchas ideas. Una inmensurable oportunidad de servicios. Muchísimos miembros dispuestos a trabajar. Pero había tan poco dinero. Bueno… de hecho, no había dinero.

    El presidente fundador René Lagueyte, con criterio lógico dice que el club decidió organizar un evento para la recaudación de fondos, de fácil implementación pero con capacidad para recaudar suficientes fondos que permitieran sustentar un amplio número de causas. 

    Entonces un socio sugirió: ¿por qué no hacer una feria de chocolate?
    “Debería saber que de 10 personas, 9 aman el chocolate”, añade Lagueyte. “Y la décima persona miente sobre no gustarle".

    La feria fue un éxito inmediato. Una amplia sala permite que los chocolateros tengan suficiente espacio para exhibir sus talentos en el arte del cacao y para que los amantes del chocolate disfruten del mismo. Sin embargo, los kiwanis se dieron cuenta que el futuro de la feria no estaba seguro.

    “Nos tomó cinco años elegir a los mejores entre los buenos”, dice Lagueyte. Ahora, cada año, una de las actividades de la feria incluye dos presentaciones realizadas por el gran maestro de la Hermandad de Chocolatière Gourmande.

    Hoy en día, la feria atrae a más de 6.000 personas cada año. Gracias a la venta de entradas, al alquiler de los stands y a los patrocinadores se recaudan cerca de 30.000 euros, con un gasto de 15.000 euros aproximadamente.  

    Historia escrita por Jack Brockley

  • Cosechando frutillas por una buena causa.

    ago. 24, 2016

    Las frutillas premiadas son un placer irresistible en Stilwell, Oklahoma. Foto de : Lisha Newman/Oklahoma Tourism

    Hace 69 años, en 1948, el club Kiwanis Stilwell de Oklahoma organizó el primer Festival de Frutillas Stilwell (Stilwell Strawberry Festival). El evento para recaudar fondos tuvo tanto éxito que al año siguiente, el gobernador del estado de Oklahoma nombró al área: la Capital de la Frutilla del Mundo.

    Puede que esta designación haya sido un poco exagerada en 1949, pero no hoy. El festival, que se celebra el segundo sábado de mayo, atrae a 30.000 personas cada año.

    Aparte de recaudar fondos para los Kiwanis de Stilwell, el festival beneficia a la comunidad, ya que ofrece programas educativos a los niños y adolescentes y una mini maratón de 5 kilómetros para que la gente esté activa, a la vez que promueve el turismo y el crecimiento económico. 

    Marty Green, el presidente del club Kiwanis, encuentra difícil decidir cuál parte del festival es su favorito. Su participación en el festival comenzó hace más de 15 años cuando como educador de la Universidad del Estado de Oklahoma (Oklahoma State University) realizó las conexiones con los cultivadores. Ahora supervisa el concurso y la subasta de frutillas.  

    Sí, las frutillas Stilwell son tan famosas que las bayas son subastadas también para recaudar fondos para Kiwanis. Green ha visto bayas ganadoras subastadas por hasta USD 5.000 por 16 cuartos. Y ya sea ganador o no, cada cultivador del concurso dona las bayas para la subasta.

    El festival cierra con la distribución gratuita de frutillas y helado, cortesía del club Kiwanis. 

    “Llenamos un gran camión de frutillas y helado y comenzamos a servir”, dice Green "Puedes hacer la cola tantas veces quieras... como la hago yo ¡porque son deliciosas!"

    Historia escrita por Cindy Conover Dashnaw | Foto de : Lisha Newman/Oklahoma Tourism

blog comments powered by Disqus