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  • Kit para el cuidado del paciente

    ene. 16, 2017

    El club Kiwanis de Wallingford para reconfortar y cuidar a los pacientes que reciben quimioterapia les entrega un kit con artículos seleccionados.
    El club Kiwanis de Wallingford para reconfortar y cuidar a los pacientes que reciben quimioterapia les entrega un kit con artículos seleccionados. 

    Las largas estadías en el hospital para los pacientes infantiles que reciben quimioterapia están llenas de ansiedad y una lucha continua contra los efectos secundarios del tratamiento. Los miembros de la familia Kiwanis de Wallingford (Connecticut) encontraron la manera de ayudar. 

    “Los kits para el cuidado de los pacientes que reciben quimio (Chemo Care Kits) ayudan a controlar los efectos secundarios de la misma al igual que brindan una distracción para los niños y sus familias durante este momento tan estresante”, dice Diane DeLibero, secretaria del club Kiwanis de Wallingford.

    DeLibero y Kaitlyn Flynn del club Kiwanis dirigieron el proyecto Kit-quimio, solicitando la participación de los K-Kids de las escuelas elementales Parker Farms, Yalesville, Rock Hill y Moses Y. Beach y el Key club de Lyman Hall. Juntos, la familia Kiwanis Wallingford recolectó suficientes artículos para crear más de 200 kits.

    “Usamos el mes de mayo para recolectar donaciones”, cuenta DeLibero. “Los alumnos de cada escuela realizaron carteles y los colocaron en toda la escuela para promocionar el proyecto. Solicitamos artículos para entretener a los pacientes y productos que los hagan sentir más cómodos. Asimismo, también pedimos productos que puedan ayudar con los efectos secundarios de la quimioterapia”. 

    Cada bolsa de regalo incluía un artículo de confort como un animal de peluche, calcetines calentitos; juguetes o actividades varias como juegos portátiles, libros para colorear, rompecabezas, calcomanías; dulces duros y pastillas para las náuseas, papel tisú, desinfectante de manos,  protector labial y otros artículos. Los kits fueron donados a la Unidad de Hematología y Oncología Pediátrica del Hospital Infantil Yale New Haven Children, en New Haven Connecticut. 

    La especialista de Vida Infantil, Cara Graneto, resalta que los kits fueron bien recibidos por los pacientes y sus familiares.

    “Se los entregamos a los pacientes hospitalizados y a los que no lo estaban también", dice Graneto. “Estos kits fueron excelentes para los pacientes, especialmente para aquellos que debían quedarse por un largo tiempo. Los kits brindan confort a los pacientes que están lejos de casa. Muchos de nuestros pacientes experimentan náuseas y las pastillas ayudan a amainar los efectos.  Todos los juegos y los artículos incluidos en los kits eran apropiados para la edad de los pacientes, permitiéndoles olvidarse de los tratamientos". 

    “Los kits fueron increíbles porque ayudaron a normalizar la experiencia hospitalaria de esos pacientes", resalta Graneto. “Definitivamente recibiremos con los brazos abiertos la ayuda del club Kiwanis en el futuro”.

    Historia escrita por Tamara Stevens

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  • La mejor semana del año

    ene. 16, 2017

    La discapacidad física de los niños del Kamp Casey no impide que se diviertan.
    La discapacidad física de los niños del Kamp Casey no impide que se diviertan.

    La cuenta regresiva comienza inmediatamente después del cierre de los cuarteles en agosto. Los entusiasmados campistas esperan con ansia los siete días de diversión que tendrán el próximo año, en el campamento de verano Kiwanis Camp Casey, en Whidbey Island (Washington).

    Camp Casey es el lugar donde niños, entre seis y diecisiete años y con discapacidad física, disfrutan de una experiencia inolvidable. Un total de USD 45.000 es necesario para administrar el campamento de verano. Este costo es subsidiado en su totalidad por el club Kiwanis de North Central Seattle y otros patrocinadores locales.  El apoyo de estas entidades permite que 100 niños puedan asistir anualmente al campamento.

    Cada verano, durante los últimos 85 años, el campamento de verano ha proporcionado actividades interactivas y seguras para los niños con espina bífida, amputaciones, parálisis cerebral y distrofia muscular. Se los trata como personas y no son caracterizados por sus limitaciones físicas. Todos los niños tienen la oportunidad de montar a caballo, participar en espectáculos de talento, carreras de kartings y bailes formales.

    Barbara Williams, la directora del campamento, sabe lo importante y valioso que estas experiencias tienen en los campistas. 

    “Ellos están con otros niños que tienen discapacidades similares y ven su independencia”, dice Williams. “Hay un vínculo único entre el consejero y los campistas”.

    El servicio de voluntariado de William comenzó cuando ella era una adolescente. Ella reconoce el increíble valor del campamento en la comunidad.

    “El servicio, la diversión y la amistad”, resalta Williams. “De eso se trata realmente la vida”.

    Historia escrita pro Lydia Johnson

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  • El muy buscado Kiwanette

    dic. 19, 2016

    El club Kiwanis de Angoulême renta gratuitamente el Kiwanette a personas con discapacidades para que corran o den un paseo.
    El club Kiwanis de Angoulême renta gratuitamente el Kiwanette a personas con discapacidades para que corran o den un paseo.

    Todo comenzó con un momento revelador. Cuando visitaba a Brest en la región occidental francesa de Bretaña, el socio del club Kiwanis de Angoulême, Joël Treny, vio como los kiwanis llevaban a dar un paseo a niños discapacitados, en una máquina todo terreno de una sola rueda. “¡Esto parece tan divertido!” pensó Treny. 

    El tesorero Treny le comentó la idea al presidente del club, Jacques Lafaurie. Ambos contactaron a un artesano local, especializado en equipamiento para personas discapacitadas, quien les informó que costaría alrededor de EUR3.000 diseñar y construir una máquina similar.

    El club comenzó a recaudar fondos mediante la organización de una noche de cabaret, conferencias históricas y una venta de garaje. 

    Pronto recaudaron suficiente dinero y así nació el “Kiwanette”, diseñado especialmente para el club por un ingeniero artesano. Kiwanis recibió la entrega del carrito en enero de 2015. La noticia trascendió tan rápido que tan solo después de haberlo usado una vez, comenzaron a llover las solicitudes de los padres y las organizaciones para alquilar el carrito. Debido a la cantidad de solicitudes recibidas, el club creó un calendario de alquiler para asegurarse de que el Kiwanette no sea reservado por dos personas diferentes en el mismo día. 

    La solicitud del Kiwanette al club Angoulême es gratuita, mientras que alquilarlo en un comercio costaría EUR150. Su diseño permite acceso a las playas, las áreas montañosas y los terrenos rocosos. Es especialmente popular entre las personas con discapacidades que quieren participar en carreras. 

    Killian Favraud, de quince años, ya ha usado el carrito tres veces. Su madre, Angélique, dice que él se pone muy contento cuando hay carreras. En mayo de 2016, Killian, alentado en todo momento por su hermano menor William, participó en el Campeonato Mundial Joëlette, una carrera de 12Km para personas con discapacidades, donde su equipo finalizó en el sexagésimo puesto entre aproximadamente cien participantes.  

    “Él quiere ganar”, dice Angélique, con una voz quebrada. “Nunca me hubiera imaginado que su entusiasmo por correr una carrera me haría olvidar que él es discapacitado. Él se vuelve un adolescente como todos los demás, con una gran sonrisa en su rostro. Nada de eso sería posible sin los Kiwanis”.

    Historia escrita por Fabienne April
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  • La inspiración reflejada en el arte

    dic. 19, 2016

    Hayley es una Terrific Kid del club Kiwanis de Medicine Hat Gas City.  Foto de Chris Ridgewell
    Hayley es una Terrific Kid del club Kiwanis de Medicine Hat Gas City. Foto de Chris Ridgewell

    Chris Ridgewell casi pierde la gran oportunidad de inspirarse en una pequeña fuente.

    Ridgewell, quien ingresó a la universidad a la madura edad de 31 años para perseguir su sueño de estudiar arte después de haber trabajado en comercios, en la construcción y en otros oficios. En la universidad de Medicine Hat en Alberta, Ridgewell se convirtió en el presidente de la Sociedad de Estudiantes de Artes Visuales, la cual se encarga de enviar un fotógrafo voluntario a cubrir el programa de reconocimiento de Terrific Kids, patrocinado por el club Kiwanis de Medicine Hat Gas City.
     

     Chris Ridgewell. Foto de Kristy Pomrenke
    Chris Ridgewell. Foto de Kristy Pomrenke

    “Traté de motivar a mis compañeros de arte a que participaran en el evento, pero el año escolar recién había empezado y todos parecían estar ocupados”, recuenta Ridgewell. “Entonces decidí hacerlo yo”.

    Se convirtió en una bendición para Ridgewell y Terrific Kids al inspirarse el fotógrafo en la alegría que capturó en los rostros de los estudiantes primarios, reconocidos por mejorar su comportamiento, por relacionarse bien con sus compañeros, por tener una asistencia perfecta y por tener un trabajo escolar de excelencia. 

    “Cuando crecí, hacia arte en mi tiempo libre", explica Ridgewell “Estudiar la carrera de arte no era una carrera seria. Ahora nuevamente aquí en la escuela Southview Community donde asistí de niño - mi foto todavía está colgada en una de las paredes-  puedo mostrarle a todos estos Terrific Kids que vale la pena estudiar arte."

    “Hoy en día un título en arte puede abrirte las puertas en agencias publicitarias, en los medios periodísticos, en estudios de arquitectura y en el campo digital.  Se puede realizar impresiones en 3D de prótesis, por ejemplo, para enviar al otro lado del mundo. Es una carrera que vale la pena estudiar”.

    Durante los últimos 30 años, el club Kiwanis ha patrocinado el programa de Terrific Kids de la escuela elemental Medicine Hat. Aproximadamente 7.000 estudiantes han sido reconocidos durante las asambleas escolares frente al resto de sus compañeros.

    “Cada estudiante recibe un certificado enmarcado y una fotografía del estudiante con la camiseta de Terrific Kids, tomada por Chris”, dice el socio del club Bill desBarres. “Los socios del club estaban halagados y orgullosos de que Chris estuviera lo suficientemente impresionado como para escribir el artículo: Enfocándonos en una Nueva Generación (Focus on a New Generation)

    “El club Kiwanis de Gas City me dio la oportunidad de devolverle algo a la comunidad a través de mi talento”.

    Historia escrita por Nicholas Drake

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  • Conduciendo hacia el éxito

    nov. 21, 2016

    Este año, el espectáculo de automóviles de Marcos Island para admirar la exposición de 200 automóviles clásicos, desde modelos antiguos hasta carros “muscles cars”,  batió un record con la presencia de 4500 personas.

    La buena fortuna siempre le ha sonreído al espectáculo de automóviles de Marco Island. Desde el 2005, esta masiva reunión al aire libre, organizada por el club Kiwanis de Marco Island (Florida) ha disfrutado de un clima bueno en un estado famoso por sorpresivas tormentas. 

    “Contamos con un cielo despejado cada año”, dice el ex presidente Dennis Pidherny. “Hemos sido muy, pero muy afortunados porque si llueve no se puede realizar el espectáculo de automóviles".

    El buen tiempo es una buena noticia para cientos de niños que se benefician por los fondos recaudados del evento. Este año se recaudaron aproximadamente USD30.000, cantidad suficiente para comprar dos libros para cada niño de dos escuelas elementales y para financiar otros proyectos. 

    “También le dimos a cada niño de una de las escuelas locales un regalo de navidad”, agrega Pidherny. “Si calculas 700 niños y un gasto aproximado de USD12 por cada uno, ese dinero tiene que salir de algún lado”.
     
    John DeRosa, un kiwanis y un entusiasta de autos clásicos, ideó el evento hace doce años.

    “Estábamos buscando una nueva manera de recaudar fondos y por eso presenté la idea de un espectáculo de automóviles”, recuerda DeRosa. “Tuve un Corvette del año 1977 y solía ir a espectáculos de automóviles, por eso pensé que tener un espectáculo parecido en Marco Island sería divertido. Entonces lanzamos el proyecto que creció de tal manera hasta convertirse en el evento de recaudación de fondos más grande del año”.

    Este año, el espectáculo de automóviles de Marcos Island para admirar la exposición de 200 automóviles clásicos, desde modelos antiguos hasta carros “muscles cars”,  batió un record con la presencia de 4500 personas. El primer año había solo 125 carros, pero ahora el club tiene que rechazar a posibles participantes porque no hay espacio suficiente.

    “Las personas empiezan a hablar del espectáculo dos o tres meses antes de que se realice el mismo”, señala DeRosa. “Se ha convertido en un evento muy famoso en la isla”.

    Cada ingresante debe donar USD5, lo cual ayuda a subsidiar la infinidad de proyectos que el club realiza en la comunidad. El evento, el cual no parecía ser prometedor cuando se presentó, funciona ahora como un motor altamente calibrado.

    “Cuando comenzó hace doce años, temíamos que nadie vendría a ver el espectáculo”, cuenta Pidherny. “Ahora atrae a casi toda la comunidad”.

    Historia de Sam Stall

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