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  • Restaurante de comida gourmet

    ago. 24, 2016

    Un chef de Apeldoorn (Países Bajos) realiza los últimos toques a un plato antes de presentarlo a los clientes.

    La melodía de trasfondo de una guitarra se entremezcla con el murmullo de las conversaciones en las mesas. Aumenta la expectativa. Las cabezas giran hacia la puerta de la cocina. Alguien levanta el menú de la noche y lo lee en voz alta, recordándoles a los comensales lo que recibirán:

    “Drie bereidingen van biet. Gerstrisotto. Chocoladetaart”. Es decir, tres preparaciones: remolachas, risotto de cebada y pastel de chocolate. Y para acompañar el plato, vino: Santa Catharina Chardonnay o Negro Amaro.

    En la cocina, un entusiasmo nervioso persigue al chef mientras examina las remolachas. Esta noche, la presentación es tan importante como el sabor. Y el sabor debe ser exquisito. 

    El personal espera la señal para entrar. 

    Una noche de elegancia culinaria permite al club Kiwanis de Apeldoorn (Países Bajos) recaudar €3.500. El club organiza cenas de caridad con los restaurantes del área. Las cenas de nueve platos son preparadas con ingredientes locales. Los socios Kiwanis están presentes para ayudar a servir a los comensales y para lavar los platos.

    Recientemente, gracias a este evento de comida gourmet, el club obtuvo una ganancia que permitió ayudar a la fundación Stichting Onderwijs Zieke Kinderen Apeldoorn, que ofrece apoyo escolar a los niños enfermos y hospitalizados. 

    “De esta manera, no solo están al día con la tarea de la escuela sino que también pueden estar en contacto con sus amigos, lo que es extremadamente importante para su autoestima”, dice el kiwanis de Apeldoorn Lou van Noorden. 

    Historia escrita por Jack Brockley

  • El chocolate siempre es la respuesta

    ago. 24, 2016

    Pequeños clientes disfrutan de un chocolate en la feria del club Kiwanis de Pessac les Graves.

    ¿Qué es lo que tiene que hacer un club nuevo? Hubo mucha emoción cuando se organizó el club kiwanis Pessac les Graves (Francia) en el 2009. Tenían muchas ideas. Una inmensurable oportunidad de servicios. Muchísimos miembros dispuestos a trabajar. Pero había tan poco dinero. Bueno… de hecho, no había dinero.

    El presidente fundador René Lagueyte, con criterio lógico dice que el club decidió organizar un evento para la recaudación de fondos, de fácil implementación pero con capacidad para recaudar suficientes fondos que permitieran sustentar un amplio número de causas. 

    Entonces un socio sugirió: ¿por qué no hacer una feria de chocolate?
    “Debería saber que de 10 personas, 9 aman el chocolate”, añade Lagueyte. “Y la décima persona miente sobre no gustarle".

    La feria fue un éxito inmediato. Una amplia sala permite que los chocolateros tengan suficiente espacio para exhibir sus talentos en el arte del cacao y para que los amantes del chocolate disfruten del mismo. Sin embargo, los kiwanis se dieron cuenta que el futuro de la feria no estaba seguro.

    “Nos tomó cinco años elegir a los mejores entre los buenos”, dice Lagueyte. Ahora, cada año, una de las actividades de la feria incluye dos presentaciones realizadas por el gran maestro de la Hermandad de Chocolatière Gourmande.

    Hoy en día, la feria atrae a más de 6.000 personas cada año. Gracias a la venta de entradas, al alquiler de los stands y a los patrocinadores se recaudan cerca de 30.000 euros, con un gasto de 15.000 euros aproximadamente.  

    Historia escrita por Jack Brockley

  • Cosechando frutillas por una buena causa.

    ago. 24, 2016

    Las frutillas premiadas son un placer irresistible en Stilwell, Oklahoma. Foto de : Lisha Newman/Oklahoma Tourism

    Hace 69 años, en 1948, el club Kiwanis Stilwell de Oklahoma organizó el primer Festival de Frutillas Stilwell (Stilwell Strawberry Festival). El evento para recaudar fondos tuvo tanto éxito que al año siguiente, el gobernador del estado de Oklahoma nombró al área: la Capital de la Frutilla del Mundo.

    Puede que esta designación haya sido un poco exagerada en 1949, pero no hoy. El festival, que se celebra el segundo sábado de mayo, atrae a 30.000 personas cada año.

    Aparte de recaudar fondos para los Kiwanis de Stilwell, el festival beneficia a la comunidad, ya que ofrece programas educativos a los niños y adolescentes y una mini maratón de 5 kilómetros para que la gente esté activa, a la vez que promueve el turismo y el crecimiento económico. 

    Marty Green, el presidente del club Kiwanis, encuentra difícil decidir cuál parte del festival es su favorito. Su participación en el festival comenzó hace más de 15 años cuando como educador de la Universidad del Estado de Oklahoma (Oklahoma State University) realizó las conexiones con los cultivadores. Ahora supervisa el concurso y la subasta de frutillas.  

    Sí, las frutillas Stilwell son tan famosas que las bayas son subastadas también para recaudar fondos para Kiwanis. Green ha visto bayas ganadoras subastadas por hasta USD 5.000 por 16 cuartos. Y ya sea ganador o no, cada cultivador del concurso dona las bayas para la subasta.

    El festival cierra con la distribución gratuita de frutillas y helado, cortesía del club Kiwanis. 

    “Llenamos un gran camión de frutillas y helado y comenzamos a servir”, dice Green "Puedes hacer la cola tantas veces quieras... como la hago yo ¡porque son deliciosas!"

    Historia escrita por Cindy Conover Dashnaw | Foto de : Lisha Newman/Oklahoma Tourism

  • Amor por el servicio

    jul. 08, 2016

    Armando Flores

    Abril de 2015 fue un punto de inflexión en la vida de Armando Flores. Lo que iba a ser una presentación de 10 minutos al club Kiwanis de Greater Sacramento, en California, se convirtió en un intercambio de ideas de 30 minutos que dejó una impresión permanente en los miembros del club y en el servicio que prestan. 

    Flores había visitado el club para hablar sobre un proyecto llamado “Ropa y Comida para Todos”, pero rápidamente su pasión, dedicación y devoción por las personas indigentes tocó a cada socio en la sala. 

    “Muchos de los socios se entusiasmaron con su presentación. Se podía sentir la pasión del Señor Flores”, cuenta Rita Germain, ex presidente del club Sacramento. 

    “Me sentí muy a gusto cuando hablé con los miembros del club”, recalca Flores. “Los socios mostraban interés en lo que les contaba. Para mí, eso significaba que la participación de ellos en su comunidad era seria". 

    Ahí es cuando Flores decidió unirse al club. Él vio que los socios estaban interesados en alimentar y vestir a las personas sin techo y así es como surgió una asociación que redoblaría sus esfuerzos en el proyecto: “Ropa y Comida para Todos”.

    No sorprende pues, que sus nuevos amigos Kiwanis participaran de inmediato en el proyecto.

    “Alimento a las personas indigentes cada semana o dos veces a la semana, y el club se ha comprometido a ayudarnos un domingo al mes”, dice Flores. “Tenemos varios socios del club que preparan las comidas y nos ayudan a distribuirlas. También donan ropa”.

    Flores no podría estar más agradecido por la ayuda y el apoyo brindado.

    “Desde que me uní a Kiwanis, siento que las personas de mi club han participado activamente en este proyecto”, comenta Flores. 
    “Realmente creo que estamos cambiando a la comunidad. Realmente marca una diferencia en lo que hacemos”. — Sam Stall

    ¿Su club atrae a miembros de otras entidades de caridad? Cuéntenos cómo lo hace escribiendo a: loveit@kiwanis.org

  • Lucha contra las drogas

    may. 16, 2016
    El club Kiwanis de Marshfield patrocinó una obra de teatro basada en una historia sobre el abuso de drogas, con el fin de concientizar a la comunidad sobre los problemas locales de adicción.
    El club Kiwanis de Marshfield patrocinó una obra de teatro basada en una historia sobre el abuso
    de drogas, con el fin de concientizar a la comunidad sobre los problemas locales de adicción.


    Una creciente epidemia de abuso de drogas motivó al club Kiwanis de Marshfield, Massachusetts, para trabajar en concientizar a la población, recaudar fondos y mucho más.

    “En el 2015, el club invitó a una oradora del departamento de policía para que hablara sobre los peligros de los medicamentos recetados e inhaladores en el hogar”, relata el tesorero del club, Dick Stetson. “Ella habló sobre cómo los adolescentes toman las pastillas de los gabinetes de medicamentos de sus hogares para llevarlas a las "fiestas de pastillas", en donde las colocan en un bol comunitario y las toman con la bebida que estén consumiendo. También explicó cómo los adolescentes se pueden drogar con los aerosoles. De más está decir que esta charla le abrió los ojos a más de una persona”.

    “ Nuestro club decidió actuar promoviendo la concientización de este problema en nuestra área".

    El club comenzó con una vigilia, en donde se colocaron 1.256 banderas púrpuras en los espacios verdes para representar a las 1.256 personas que murieron en el 2014 debido al abuso de drogas. 

    Luego, los kiwanis donaron USD 1.500, de los fondos que recaudaron en el torneo anual de golf, para patrocinar una obra teatral sobre el abuso de drogas. 

    “Fue un gran éxito y esperamos también que sea el comienzo de un cambio", expresó Stetson.

    El club sigue comprometido con esta causa con la donación de USD 2.500 a la organización Marshfield’s Families, Adolescents and Community Together Against Substances (Familias, Adolescentes y Comunidad de Marshfield Unidos Contra las Drogas).   

    “Una parte de los fondos serán usados para solicitar un subsidio de USD 125.000 que ayudará a los adictos y a sus familias",  señala Stetson.  “Nuestro Club Kiwanis está comprometido con estos grupos”.

    Historia escrita por Andy McLaughlin
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