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  • Visión clara

    oct 24, 2014

    Los Kiwanis de Winthrop, Washington realizan los exámenes de visión y audición de los estudiantes.

    La enfermera de la escuela Methow Valley del distrito de Washington, Laura Brumfield monitorea las necesidades de salud de más de 600 estudiantes. Ella pasa sus días tratando narices tapadas, dolores de panza, rasguños, salpullidos y síntomas similares. La mantienen muy ocupada. Pero pocos días son tan atareados como los días dedicados a los exámenes visuales y auditivos que se realizan a más de 350 estudiantes del nivel elemental. En esos días, ella necesita ayuda. Es allí cuando llama a los miembros del Club Kiwanis de Winthrop.

    Kiwanis volunteers assist children at their school's annual eye screening.“Este es uno de los proyectos favoritos del club”, dice el Kiwanis Roy Reiber. “A principios del año escolar, enviamos a 10 o 12 socios y a sus cónyuges para una revisión mañanera de ojos y oídos".

    Dos o tres voluntarios son asignados para ayudar al Doctor Robert Wilson a revisar la audición de los niños. Wilson es un médico militar jubilado que cuenta con su propio audiómetro. El club paga el costo de calibración del instrumento, y también compra los receptáculos descartables que se utilizan para realizar el examen de audición a cada niño.

    El resto del equipo se envía a una sala de la escuela para medir la visión de cada niño.

    “Realizamos anotaciones de los estudiantes que han presentado problemas visuales para que la enfermera Laura los reevalúe más tarde”, explica Reiber. “Una vez que finalizamos con la última clase en el área de examen, la enfermera Laura tendrá que volver a examinar a 8 o 12 estudiantes, en vez de a los 300 o más niños del distrito.

    Brumfield sabe que puede contar con el Club Kiwanis Winthrop, por ello, ocasionalmente realiza pedidos especiales al club como la compra de anteojos para los estudiantes cuyos padres no poseen los medios para hacerlo.
  • Las bicis de la libertad

    oct 24, 2014
    Un niño prueba su nueva bici decorada con borlas en el manubrio.

    Las bicis cautivan hasta a los más ardientes fanáticos de los automóviles. Y no hay que preocuparse por pisar el pedal a fondo. Esa primera vez sobre una maravilla de dos ruedas uno solo trata de probar la fuerza de su propio coraje. Una vez que logras manejarla, pedaleas sin parar y te adentras en un mundo de aventuras. Libertad en movimiento.

    Miles de niños en Calgary (Alberta) sienten esa libertad gracias a las personas que  gozan de poca libertad y poco espacio para moverse. Los presos de la correccional de Calgary apoyan al “Programa de Bicicletas y Buen Deportista” patrocinado por el Club Kiwanis de Calgary, Chinook. El mes de julio pasado una jovencita recibió la bicicleta  número 5.000 que el club entregó en estos 17 años.

    “Los niños adoran las bicicletas”, dice la Kiwanis Darlene Kerr, coordinadora del programa. “Recibimos muchísimas tarjetas de agradecimiento de los niños y sus familias. Los presos también disfrutan del programa. Ellos aprenden habilidades muy valiosas y se sienten bien por estar haciendo algo bueno para la comunidad".

    Las bicicletas son donadas o compradas en las ventas de garaje. Los presos las reparan, las limpian y las equipan con timbres, patas de apoyo, candados y reflectores. Luego cada bicicleta pasa por una inspección de seguridad. Los Kiwanis distribuyen las gemas refaccionadas a cerca de 35 agencias de la comunidad, quienes las entregan, conjuntamente con un casco, a los niños del área de Calgary.

    Y luego los niños se van andando a su próxima aventura. — Nicholas Drake
  • Portadora de la luz

    oct 24, 2014
    El honor de representar a Santa Lucía requiere el uso de una corona de velas y una actitud que lleve felicidad y dicha a los residentes de Karlskoga, en Suecia.


    Es el 13 de diciembre y Santa Lucía trae consigo la luz y el canto a la vida de los ancianos, de los enfermos, de los huérfanos y de los desolados. Ella se acerca con un gran séquito, sirviéndoles a todos café, vino caliente con especias, pan de jengibre y azafrán.

    Todos los años, los clubes Kiwanis de Karlskoga y Selma Karlskoga celebran la llegada de la santa italiana a la costa norte del lago Möckeln, en Suecia. El evento de una semana está organizado en colaboración con el periódico y una escuela local.

    “La celebración de esta tradición es difícil de explicar porque es una mezcla de dos culturas totalmente diferentes”, comenta el socio Göran Hurtig de Karlskoga. Su origen parece remontarse a la época de los Vikingos.  Durante la noche más larga del año, los Vikingos celebraban el cambio del período oscuro al período de la luz, que según el calendario de ellos caía el 13 de diciembre. Por supuesto, que en ese entonces, no había ninguna conexión con la Navidad.

    “En 1008, el rey sueco Olav Skötkonung se convirtió en cristiano de la Iglesia Católica y decidió que todos los suecos debían adoptar la nueva religión. Los suecos, incluso en esos tiempos, eran tercos. Ellos continuaron adorando a los dioses antiguos por un largo tiempo.

    “Luego algo sucedió. Un sueco inteligente descubrió que también se conmemoraba una santa católica,  Santa Lucía de Sicilia (Italia) el 13 de diciembre. Así nació la celebración sueca de Santa Lucía".

    En Karlskoga, los clubes Kiwanis y el periódico invitan a jóvenes entre 15 y 18 años de edad, de buena reputación y con un mínimo conocimiento de canto a postularse para representar a la Santa, en dicha celebración.

    “No se excluyen a los varones, pero raramente un varón se anota para participar”, dice la socia Kiwanis De Karlskoga, Mona Hurtig.

    De los nominados, los socios del proyecto eligen a siete jóvenes para que formen la procesión de Santa Lucía. Se le enseña al cortejo a cantar diez canciones con  armonía.  Se publican sus fotos en el periódico y se les realizan entrevistas en la TV para luego culminar  con la elección de Lucía mediante la votación del público.

    Se reúne la multitud en la plaza de la ciudad para escuchar los resultados antes de partir a la iglesia de la ciudad donde se realiza la coronación de las velas

    “Durante una semana, que comienza a la  medianoche del 13 de diciembre, Santa Lucía y su procesión visitan aproximadamente  cincuenta instituciones y lugares de trabajo: departamento de bomberos, hospitales, escuelas, hoteles, guarderías, orfanatos, asilos, hogares para jubilados, estaciones de policía, fábricas y en algunos casos, hasta personas solas", añade Göran.

    Cuando finaliza el evento y las niñas ya han cantado  las 10 canciones aproximadamente 400 veces,  Santa Lucía desaparece en la oscuridad, dando paso a otro personaje sueco: Jultomten.

    “Él no es el Papá Noel que todos conocen”, aclara Mona. “Este Papá Noel es de verdad y genuino. Él y su familia aún viven en Suecia y nos cuidan. Todos saben eso. Sólo basta con pregúntarle a los niños”.

    Lea más historias de las fiestas navideñas Kiwanis en la revista Kiwanis, edición diciembre 2014.
  • Se inaugura el club Centenario Electrónico

    sep 23, 2014
    Gunter Gasser, el presidente de Kiwanis International para el período 2013-2014, introduce a su hijo en el recién formado Club Kiwanis Centenario Digital, durante la ceremonia de entrega de la carta constitutiva, celebrada en la Convención Internacional, el pasado junio en Japón.

    El nuevo club Centenario Digital es un club Kiwanis que no es muy conocido. Es uno de los clubes relativamente nuevos en el mundo digital. Recibió su carta constitutiva en una convención de Kiwanis International: La 99ᵃ Convención Anual celebrada en Japón el julio pasado, para ser más exactos. Cuenta con una de las membresías más diversas a nivel geográfico, con socios de 10 naciones diferentes.

    Todo comenzó, explica el presidente fundador Bob Raub, la segunda noche de la capacitación para gobernadores electos de Kiwanis International, en noviembre de 2013, cuando siete de los futuros líderes del distrito se juntaron a cenar.

    “Para ese entonces", dice Raub, "el Dr. John había dirigido la clase durante dos días, inspirando al grupo a ser líderes superadores, a pensar de manera creativa y original, a comunicarnos entre nosotros con más frecuencia y  a la vez, hablamos sobre diferentes modos de hacer crecer a Kiwanis, de aumentar el impacto del Proyecto Eliminar y de disfrutar el compañerismo en nuestros distritos. Allí se habló que si se fundaba un nuevo club en línea, se le anunciaría al presidente Button de Kiwanis International dicha idea como una sorpresa".

    “Como se hace con cualquier club nuevo, comenzamos a reclutar socios al día siguiente. Para el club nuevo, se realizó el reclutamiento de boca en boca y en secreto para asegurarnos de que el Dr. John no se enterara de la sorpresa que le teníamos preparada. La intención era realizar esa noche una reunión de organización del club, si lográbamos alcanzar el número de 15 miembros necesarios para formar el club. El entusiasmo generó rápidamente más de 15 personas interesadas y se llevó a cabo la reunión de organización esa noche. Se recolectó la cuota inicial de membresía de 24 personas. Ya que el grupo fue inspirado por el Dr. John, él fue reclutado en forma unánime, aunque ausente, para la nueva organización”.

    "De acuerdo con los requisitos establecidos para cualquier club nuevo, se celebró una elección en la que Brian Bell fue elegido secretario/tesorero; yo (Raub) presidente y Diana Keplinger, Hilde Meyer y Jim Smith miembros de la junta directiva”.

    “Otros gobernadores electos expresaron interés y presentaron las solicitudes para unirse al club”.

    “El 10 de enero, el club Kiwanis Centenario Digital entregó formalmente a Kiwanis International la solicitud para obtener la carta constitutiva. Se incluyeron los nombres de los 34 socios iniciales”.

    “Uno de los socios del club, el presidente designado de Kiwanis International, John Button, presentó la carta constitutiva del nuevo Club Centenario durante la 99ᵃ Convención de Kiwanis International en Japón. Luego de presentar la carta constitutiva, el Dr. Button recibió el certificado de socio fundador y el broche, conjuntamente con otros 18 socios del club”.

    “El club está haciendo cosas. Las horas de servicio se acumulan ya que los socios realizan servicios en nombre del Club Centenario: el club apoya al Proyecto Eliminar con una medalla Walter Zeller atribuida a uno de sus socios. Se está planeando un proyecto de servicio para el Centenario que se celebrará en Detroit, Michigan. Asimismo, la creatividad de los socios continúa rebasando ideas de servicio”.

    “A pesar que la membresía no está restringida a la promoción de gobernadores 2014-2015, el Club Centenario espera atraer nuevos socios de la próxima promoción de gobernadores, para poder entregar este nuevo club a los nuevos socios con nuevas ideas de servicio para todo el mundo".
  • Una pendiente resbaladiza

    sep 23, 2014
    A los residentes de Edmonton les encanta compartir aquellos momentos de la infancia en que se deslizaban por el interminable tobogán amarillo Kiwanis.

    Cuando los miembros del Club Kiwanis de Edmonton en Alberta, compraron el gigante tobogán amarillo en 1973, los socios sabían que tenía un gran potencial. Sin embargo, en los últimos 40 años ha superado las expectativas en varios aspectos, incluyendo la participación de la comunidad y la recaudación de fondos.

    El dinero recaudado con el uso del tobogán representa una gran parte de la recaudación de fondos anual del club, lo que permite a sus socios realizar donaciones a las entidades de caridad local y patrocinar festivales.

    “El tobogán también nos permite una gran flexibilidad en la contribución que damos a la comunidad”, dice la presidenta del club Krista Leddy, quien explica que otros clubes y organizaciones también operan el tobogán para recaudar fondos para sus proyectos.  “Contratamos a estudiantes de secundaria y universitarios, miembros del Circle K y también contamos con nuestros propios voluntarios para operar el tobogán”.

    Al permitir que estos grupos operen el tobogán, especialmente los jóvenes del Circle K y los estudiantes voluntarios, no solo les posibilitan ganar dinero sino que también les ayudan a aprender cómo concretar proyectos importantes.

    En las últimas cuatro décadas, el tobogán se ha convertido en un destino popular para los miembros de la comunidad. Hasta ha jugado un papel importante en la creación de momentos sentimentales. Por ejemplo, se conocen casos de novios y su cortejo nupcial que se han deslizado por el tobogán. Los adultos también se ponen nostálgicos al recordar los mejores días de su niñez, al ver el tobogán.

    “Somos un hito en Edmonton, no solo durante los Días K”, señala Leddy. “Los lugareños conocen muy bien el gigante tobogán amarillo y comparten con frecuencia los recuerdos de su infancia con nosotros”. Hay una historia conmovedora de una pareja de ancianos que llegaron al tobogán una mañana muy temprano y pidieron que los dejaran deslizarse juntos por el tobogán. Los Kiwanis descubrieron que en el tobogán era donde él le propuso casamiento a su esposa muchos años atrás.

    ¿Quién diría que un tobogán de 18 metros (60 pies) podía contribuir de esa manera tan entrañable para beneficio de una comunidad? Esto prueba que la participación de la comunidad y la recaudación de dinero  pueden ser tan fácil como: ¡uno, dos, guau!  — Wendy Rose Gould

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