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Regocijo por restauración

feb 27, 2013

Kiwanis Club with Mr. Grier

Dos clubes de servicio jamaiquinos compensan a un zapatero jubilado por sus servicios a la comunidad.  

El interés por ayudar a alguien con necesidades apremiantes hizo que el Club Kiwanis de Moneague llegara a Hubert Grier, residente por toda una vida en la comunidad de Santa Ana, en Steerfield, y quien hace diez años sufrió una incapacidad física como consecuencia de un accidente vehicular.  Al visitar el hogar del anciano de 87 años, los socios Kiwanis encontraron un apartamento cubierto de arbustos con goteras en el techo y sin instalaciones de cocina y baño.

El club Kiwanis, que cuenta, entre sus socios, con comerciantes de ferretería, un contratista, un carpintero y un decorador de interiores, aunó fuerzas y reunió dinero con el Club Optimist de Golden Grove. En 24 horas este equipo reparó el techo de Grier, construyó una cocina provisoria con estufa, podó los arbustos  alrededor de su casa y le dio una cama nueva. También le obsequiaron una transformación personal:  le dieron un baño, le recortaron las uñas  y le cortaron el cabello. 

Aunque al principio se mostró reacio al ver extraños en su casa, Grier quedó abrumado al ver lo que habían logrado, y Donna Coombs, ex-presidente del club dice: “Se sentó en su nueva cama mirando a su alrededor con una sonrisa en su rostro y dando gracias repetidamente”.

Los grupos de servicio piensan visitar a Grier con regularidad, para llevarle alimentos y ropa. Aspiran además a conseguirle un hogar más cómodo con baño, a través de una organización jamaiquina de beneficencia.  –Courtney Meyer

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