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La alegría de recibir un muñeco

abr 10, 2013

Children with dolls in Kenya

Los clubes Kiwanis de todo el mundo hacen muñecos para entregar a los niños en los hospitales. Algunos están  dispuestos a enviarlas al otro lado del mundo. A pesar del costo económico, es tal la pasión que ellos sienten por su tarea, que los socios de la familia Kiwanis del Distrito de Michigan se han comprometido por varios años, a enviar sus coloridos muñecos a los países del continente africano.

Como una forma de aprovechar un programa de colaboración con los clubes de África Subsahariana y los Estados Unidos, el trabajo de coser muñecos y sus vestidos de una Kiwanis de Michigan, se extendió a todo el distrito. Pat Kiroff, la abuela de una niña de cinco años que fue sometida a una operación de corazón abierto, y que en todo momento mantuvo a su lado su muñeco “sanador”, sabía por experiencia propia, el impacto que tiene darle a un niño algo reconfortante, ya sea porque esté enfermo o simplemente porque necesita tener algo propio. Mientras ejercía el cargo de presidenta del distrito en el programa Niños Pequeños: Prioridad Uno, ella pidió que se fabricaran muñecos similares a los que ya se estaban fabricando para los niños del hospital,  y así el proyecto se propagó rápidamente. Cuarenta y cuatro clubes, incluso los Clubes Aktion, Key Clubs y CKI Clubs, hicieron más de 1.200 muñecos para distribuirlos en la primera área: Kenya.

La fabricación de los muñecos fue tan solo el comienzo. Rachelle Strawther-Okumu, una socia Kiwanis de Kisumu (Kenya) quien trabaja con la Asociación de Fútbol Juvenil de Kisumu, estaba coordinando un programa de voluntariado en Kenya con un club de fútbol británico, cuando se enteró de esta oportunidad demasiado buena para rechazar.

“Ellos habían recaudado una cantidad importante de dinero para enviar artículos donados y estaban planeando despachar todo”, dice Strawther-Okumu. “Les enviamos un correo electrónico preguntándoles sobre la posibilidad de incluir los muñecos”.

Para poder enviar estos muñecos al Reino Unido, las conexiones de despacho de un Kiwanis de Michigan fueron imprescindibles.

Una vez que los muñecos llegaron a Kenya, los socios del club Kiwanis Kisumu los distribuyeron, conjuntamente con algunas frutas, a los pacientes pequeños de los hospitales del distrito y la provincia.

“A pesar de que las instalaciones han mejorado increíblemente estos últimos años, es devastador ver tantos casos de malaria, VIH, cáncer, etc.”, reflexiona Strawther-Okumu. “Es verdad que los muñecos no pueden curar a los niños ni cambiar las circunstancias, pero si pueden hacerles brillar los ojitos y llenarlos de felicidad”.

El total de muñecos producidos por el Distrito de Michigan ha superado las 5.000 unidades fijadas. Se están fabricando otros 1.200 muñecos para la República Democrática del Congo, cerca de 1.800 para Nigeria y 400 para Sudáfrica, y todos serán enviados, usando las conexiones de despacho que permiten exentar o reducir los gastos de envío.  A pesar de que Kiroff quiere, de todo corazón, continuar indefinidamente con el proyecto dirigido a África principalmente, ella no se opone a las peticiones de muñecos para otros países. De hecho, un grupo de una iglesia llevó cien muñecos a Nicaragua.

“Siento que si al menos un niño sonríe al recibir un muñeco, entonces he alcanzado mi meta. Es darles algo que sienten que les pertenece, que puedan abrazar y con  los que puedan jugar con alegría”, dice Kiroff.  —Courtney Meyer

¿Está interesado en hacer muñecos? Puede usar este molde.

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