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Un iPad de regalo le dio a un niño el poder del habla

jun 26, 2013

Hastings and his mother Sharon at the Greater Covington Kiwanis Club meeting

Para la mayoría de las personas, un iPad cambia la manera de leer un libro, de presenciar una reunión o de hacer las tareas. Pero como socios del club Kiwanis de Greater Convington, en Louisiana, podemos atestiguar que una pequeña computadora puede dar voz a los niños con autismo que no pueden hablar.

Cada vez son más los clubes de la familia Kiwanis que reconocen el impacto que un iPad puede tener en la educación de niños con discapacidades como deficiencia visual o disminución de las capacidades motoras debido a una parálisis cerebral. El club Kiwanis de Greater Covington (Louisiana) se convirtió en un fanático del iPad después de escuchar a un representante de la organización Families Helping Families (Familias ayudando a Familias) ilustrar, en una reunión del club, las diferentes formas que tiene una agencia para abogar por las personas con discapacidades y para ayudarlas. El portavoz habló sobre cómo el iPad puede ayudar a un niño autista a comunicar sus necesidades y deseos  de manera expresiva y receptiva, un mensaje que asombró a la socia del club Kathy Smith, quien tiene una amiga con un nieto autista.

“Vi en el programa de “60 Minutes” (Un programa televisivo de noticias en EE.UU.) un reportaje especial sobre el beneficio que tiene el iPad en niños con autismo. El reportaje fue tan conmovedor”, reflexiona Kathy.

La insistencia de Smith, junto con la asistencia logística de la organización Families Helping Families, llevó al club a conectarse con la familia Savage porque su hijo de 10 años, Hastings, era el candidato perfecto.

“Sus padres, el director de su escuela y el pequeño se presentaron a una reunión donde recibieron un iPad”, dijo Smith. “Cuando la mamá y el papá agradecieron al club, todos los presentes en la sala tenían los ojos llenos de lágrimas. Las maestras estaban tan contentas de contar con esa herramienta para enseñarle a Hasting”.

La madre de Hasting, Sharon, dijo, al reflexionar sobre cómo el regalo ayudó a su niño, que “Hasting ahora puede conectar los eslabones de su vida cotidiana”.

Ella cree que esta herramienta fue crucial para su desarrollo. Él parece querer aprender más, y además se está comunicando más con sus maestras y terapeutas. Muy agradecida por el regalo, la familia está buscando una manera de corresponderle con el mismo gesto a otra familia que tenga un niño autista.

“Fue una tarea fácil pero que cambió la vida del niño para siempre”, dijo la socia del club Carol Llull. El club ha comenzado con eventos para recaudar fondos para regalarle un iPad por año a un estudiante que lo merezca, de su comunidad.  –Courtney Meyer

¿Tiene una historia Kiwanis  para compartir? Envíela a shareyourstory@kiwanis.org para su consideración.

¿Alguna vez su club recaudó fondos para llevar a cabo un proyecto para personas con discapacidades? Cuéntenos su experiencia en la sección de comentarios que se incluye aquí.

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