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Juguetes para reconfortar

sep 24, 2013
Boy receives a K-Pompinours from a firefighter

“Mi hija tenía convulsiones,” y el departamento de bomberos vino a nuestro rescate, cuenta la madre de la niña. Por fortuna, un animal de peluche que distribuyeron los clubes Kiwanis en el département de Yonne, en Francia, reconfortó a la niña después de su crisis.

El osito de juguete creó un vínculo entre su hija y el bombero, explicó la madre. 

Desde diciembre de 2012, L’opération des K-Pompinours ha calmado y reconfortado a más de 60 niños que han sufrido problemas de salud, han sido víctimas de incendios de la vivienda, o de accidentes automovilísticos. A pesar que un proyecto similar se realizó en el cuartel de bomberos de Yonne, las dificultades financieras forzaron la terminación del mismo.

Pero dos Kiwanis, un bombero retirado y ex presidente del Club Kiwanis de Sens (Francia), Gérard Bolle y un ex Kiwanis de Auxerre, Myriam Poivet, le presentaron un proyecto a su club para brindar confort a los niños traumatizados, y propusieron una asociación para llevarlo a cabo.

“El objetivo era encontrar un fabricante que hiciera animales de peluche a un costo mínimo, y que cumplieran con los estándares europeos fijados para los juguetes diseñados para los niños entre 0 y 3 años de edad”, explica Bolle. “Los llamamos K-Pompinourts: ‘K’ por Kiwanis, “pompi” por ‘pompier’ (bombero), y ‘ours’ (oso) por su naturaleza”.

Fabricado por la compañía francesa Moulin Roty y comprados al por mayor, los animales de peluche están envueltos dentro de cajas de plástico para que permanezcan limpios, y una calcomanía de Kiwanis está adherida al paquete. Desde su iniciación en diciembre de  2012, este proyecto se ha propagado como un incendio forestal entre los clubes Kiwanis, con otros dos clubes en el departamento de Yonne que también están adoptando el proyecto.

Al guardar los animales de peluche con el resto de los artículos imprescindibles del cuartel como el collarín y la medicina, los bomberos marcaron la importancia de los animales de peluche.

“Nos permitieron reconfortar y determinar ciertos niveles de dolor en los niños más pequeños, lo cual es muy apreciado por el personal de auxilio, quien nunca pierde la oportunidad de demostrar lo útiles y eficaces que son estos animales de peluche educativos”, dice con orgullo Bolle. Los animales de peluche han facilitado el diálogo con los niños, alivianado su llegada al hospital y sorprendiendo a los padres. Tal es la sorpresa de los padres que a veces le preguntan a los bomberos cuánto le deben por el gesto reconfortante, o si tienen que devolver el animalito de peluche".  — Courtney Meyer

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