Blog

Un sobreviviente de cáncer contagia esperanza

oct 21, 2013
Lum Ellis at Ochsner

Fotografía de Stephen Legendre

Ser diagnosticado de cáncer puede ser devastador, frustrante y confuso. Pero el socio Kiwanis, Columbus "Lum" Ellis, del club Kiwanis Kenner North, en Luisiana, se propuso como meta quitarle el temor a la palabra "cáncer" y brindarles consuelo y comprensión a los pacientes que lo sufren.

En febrero de 2009, Ellis recibió un diagnóstico alarmante. Después de sentir progresivamente y por un mes, un terrible dolor de estómago que emporaba cada vez más, decidió ir a una sala de emergencias. Un examen reveló un linfoma no-Hodgkin, un tipo de cáncer que se origina en el sistema linfático, una red que ayuda a proteger al cuerpo de infecciones y enfermedades.

“Estaba muy impresionado con el trato que me dispensaban", Ellis se refiere al Centro Médico Ochsner, ubicado en Nueva Orleans (Luisiana). "Todos me demostraban su afecto y me cuidaban. Entonces les dije: "Si ustedes hacen que me mejore, trabajaré como voluntario".

Él cumplió con su promesa. Hace cuatro años, ayudó a una enfermera del área de oncología a organizar una orientación de quimioterapia, para enseñarles a los pacientes qué deben esperar que les suceda, después de ser diagnosticados.

“Algunas de estas personas están tan nerviosas y ansiosas que ni siquiera quieren someterse al tratamiento, y mucho menos hacerlo de buena gana", dice Ellis.

Como psicólogo social, Ellis sabe la importancia de crear relaciones, y todos los días se hace un tiempito para interactuar con los nuevos pacientes diagnosticados, como también para charlar con los conocidos para asegurarse de que estén bien.

“Veo que las personas cambian en sus expresiones gestuales y corporales. Y cuando uno le puede decir al paciente, con honestidad, que el 68 por ciento de las personas diagnosticadas se recuperan y mueren por alguna otra causa... es una conmoción revitalizadora, y he presenciado la misma muchas veces".

Otras de sus estrategias es usar la palabra "cáncer" con frecuencia... "para que se acostumbren y acepten que no es una mala palabra... Tratamos de ponernos en el lugar del paciente, y esta clase de quimio es la mejor manera de crear una relación personal con el paciente. Le mostramos el laboratorio al paciente para que comprenda como funciona, y le respondemos cualquier pregunta referente a su tratamiento, como por ejemplo, si le duele o no, porqué se le cae el cabello y porqué se le sacan muestras de sangre". Asimismo, le recordamos al paciente lo importante que es llevar una buena alimentación y no estar cerca de familiares enfermos, ya que su sistema inmune está debilitado.

“Lum tiene la capacidad de hacer sentir al paciente bienvenido y como en casa, cuando este no se siente bien. Él disfruta pasar tiempo con los pacientes, brindándoles apoyo y comodidad durante el tratamiento", dice su supervisor

Aunque la interacción que los pacientes tienen con él ha cambiado la forma en que ellos ven su diagnóstico, Ellis cita un estudio que demuestra que los beneficios mentales que él recibe ayudando como voluntario, pasando dos días a la semana en el departamento de oncología, le brinda a él mucho más de lo que él puede ofrecerle a otra persona.

“¡Espero que más Kiwanis - especialmente cuando lleguen a un momento en su vida en que tengan más tiempo y necesidad de servicio - reconozcan que es mucho más divertido servir que cualquier otro trabajo realizado por el que les hayan pagado!", dice Ellis.  — Courtney Meyer

¿Tiene una historia Kiwanis para compartir? Envíela a: shareyourstory@kiwanis.org para su consideración.

¿Algún socio de su club Kiwanis ha donado su tiempo a otra organización? Cuéntenos sobre esto en la sección de comentarios que se incluye aquí.

blog comments powered by Disqus