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K-Kids comparte sus conocimientos de computación

jul 10, 2014
En las Filipinas, los conocimientos de computación se transfieren de un niño de K-Kid a otro estudiante.

En las Filipinas, un nuevo club K-Kids no perdió tiempo en dejar su impronta de servicio digital. El club K-Kids de la escuela primaria de Mayamot, en la ciudad de Antipolo, enseñó técnicas de computación a compañeros de clase, amigos y familiares, con alguna ayuda del club padrino de Antipolo occidental.

Formar el club K-Kids y ver el lanzamiento de su primer proyecto de servicio fueron los siguientes pasos lógicos en la antigua relación establecida entre el club Kiwanis y la escuela, de acuerdo con el presidente, Wilfredo Pertubal.

“Durante los últimos 26 años, inspiramos a jóvenes graduados con nuestras medallas de Excelencia de Liderazgo que se otorgan en cada ceremonia de graduación”, explica Pertubal. “Apadrinamos a al menos cinco estudiantes para este evento en particular”.

Y el año lectivo pasado, el club inició un programa piloto de capacitación práctica de computación para estudiantes de tercer grado.

“Vimos esto como una necesidad pues en las escuelas no imparten clases de computación,  particularmente en las escuelas públicas de Filipinas”, dice Pertubal.  “Muchos de estos estudiantes provienen de familias que carecen de recursos para obtener computadoras o instrucciones privadas.  Esto deja a los niños en desventaja, impidiendo que muchos de ellos ingresen a la escuela secundaria”.

Trabajando con la fundación One Laptop Per Child, los socios de Kiwanis suministraron Computadoras XO al tercer grado de la escuela, las cuales han sido diseñadas para estudiantes de países en vía de desarrollo. Con instrucciones de Kiwanis sobre el sistema operativo XO, no hubo demora para que cada uno de los estudiantes dominara la máquina.

Impresionado con la rapidez con la que los niños asimilan lo que se les enseña, el club Kiwanis empezó a explorar opciones para expandir el programa al resto de la escuela.  Su búsqueda terminó con la entrega de la carta constitutiva del club K-Kids y la creación del Día Compartiendo mis Conocimientos de Computación con un amigo.

“Como ellos fueron capacitados antes que sus compañeros, los socios del club K-Kids iniciaron esta actividad como su primer proyecto durante el receso de verano”, dice Pertubal.

Para los niños fue un día que siempre recordarán.

“Invité a Regine, mi hermana menor, porque quería ayudarla a que aprendiera computación y quería ver por mí mismo si era capaz de compartir lo que yo había aprendido”, cuenta Raven Eve, tesorero de K-Kids. “La próxima vez, invitaré a mis mejores amigos y probablemente algunos de mis  compañeros de clase para enseñarles algunos juegos y música”.

Los niños no fueron los únicos inspirados ese día.  Phillip Prudenciado, asesor de facultad del nuevo club poseedor de la carta constitutiva, estaba tan conmovido por esta actividad que se hizo socio del club Kiwanis.  — Dick Isenhour
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