Blog

  • Frijoles sabrosos

    jul. 16, 2015
    ¡Frijoles sabrosos! El chili premiado calienta la recaudación de fondos en la cena mensual de frijoles cocidos (Baked Bean Supper) realizada en Hampden, Maine.

    Vienen de todas partes, de aquí cerca y de lejos. Vienen en bicicleta, autobús o carro. Vienen a buscar frijoles. Y frijoles es lo que encuentran. Es uno de los eventos de recaudación de fondos que no falla.

    El primer sábado de cada mes, el club Kiwanis de Hampden, en Maine le da la bienvenida a todo el mundo a la Cena de Frijoles Cocidos. El evento para recaudar fondos es típico de la ciudad de Nueva Inglaterra, la cual cuenta con una población de 7.271 habitantes.

    “Generalmente asisten entre 60 y 80 personas a cada cena”, dice William "Bud” Bruns, presidente del club. “Cobramos USD7 por adulto, USD4 por niño y USD20 por familia. A las personas realmente les gusta. Siguen regresando. Hemos hecho esto por años".

    En la cena, junto con los frijoles rojos y los blancos con cabecita negra también se sirven perros calientes, ensalada de repollo, pasta estilo American Chop suey, café, té y bebidas saborizadas para los chicos.  Asimismo, está presente algo conocido como el chili de John, galardonado con el primer premio.

    “Todos los meses hago chili para la cena, y por dos años consecutivos he ganado el premio al Mejor Chili en un concurso local”, cuenta John Torrance III, secretario del club.  “Hasta le gané a los restaurantes que participaron. De hecho, es la receta de mi abuela. Y no… no le voy a decir los ingredientes que lleva. Todos me preguntan, pero es un secreto”.

    Este secreto hace que la Cena de Frijoles Cocidos sea un éxito tras otro. Las ganancias obtenidas de tal evento se destinan a un refugio de personas sin techo, como así también a otras organizaciones que apoyan los Kiwanis de Hampden. 

    “Actualmente contamos con aproximadamente 24 socios”, señala Bruns. “Todos donan algo para poder realizar este proyecto. Por supuesto, que todos también disfrutamos de la comida”.

    Frijoles sabrosos.  -- Historia escrita por Nicholas Drake
  • Ropa para bebés

    jun. 09, 2015
    Los recién nacidos en la unidad de cuidados intensivos del Hospital Kirikkale University Medical Faculty están calentitos gracias a la ropa y a las mantas brindadas por los Kiwanis.

    Muchos padres de la provincia de Ankara en Turquía necesitan ropa para sus bebés recién nacidos. Los socios del Club Kiwanis de Ankara Koru saben que esto es verdad porque su investigación así lo confirmó. Entonces, decidieron hacer algo para resolver el problema.

    “Decidimos lanzar un proyecto para entregar ropa de bebé a la unidad de recién nacidos del hospital Kirikkale University Medical Faculty”, cuenta Nesrín Cobanoglu. “Uno de nuestros socios, la Sra. Cinla Son, el ángel de este proyecto, preparó y cosió más de 30 conjuntos de ropa de bebé, mantas hechas a mano y otros artículos tejidos también a mano”

    Cerca de la mitad de la ropa fue hecha para bebés prematuros, cuyo peso y cuya altura están por debajo de lo normal y por lo tanto no pueden encontrarse en los negocios. Asimismo, la hija del Kiwanis Mecdi Oksuzcu trabajó con tres amigas para crear la “Mantita de amor para bebés”. A través de Internet, el programa es apoyado por más de 12.000 voluntarios que trabajan en sus casas tejiendo mantas. Estas mantas son distribuidas en varios hospitales de Turquía.

    “Cuando entregamos estos kits de regalos, uno ve reflejada la felicidad en los ojos de las madres", dice Cobanoglu. “Se sintieron profundamente conmovidas al ver que otras personas cuidan de ellas en momentos difíciles".

    Los Kiwanis y el personal del hospital admiran el trabajo de los voluntarios que confeccionan la ropa y las mantas para los bebés prematuros.
  • ¡Todos a la piscina!

    jun. 09, 2015
    A medida que los estudiantes se sienten más seguros en el agua, ellos aprenden a flotar boca abajo y boca arriba.

    La diversión durante el verano implica chapotear en la piscina local, flotar en un río y pescar en el lago. El club Kiwanis de Greater Ada (Oklahoma) mediante el programa de natación segura que realiza con la organización Ada Red Cross (Cruz Roja Ada), hace que estas diversiones acuáticas sean seguras.

    Sue Ellen Frerich ha sido la directora del programa de natación segura de Kiwanis desde 1991, pero ha estado involucrada en el mismo desde mucho antes. “Recuerdo cuando era pequeña y tomaba clases de natación. Mis hermanos y yo tomamos clases con Kiwanis”.

    Las clases de los más pequeños están compuestas por niños de entre seis meses y cuatro años, acompañados por los padres. Ellos practican durante la clase y después de finalizada la misma para así superar el miedo al agua. El siguiente nivel toma clases sin la supervisión directa de los padres: los niños colocan la cara en el agua, flotan boca arriba y boca abajo y aprenden cómo entrar y salir de la piscina. Cuando los niños completan el tercer nivel de entrenamiento, pueden ser arrojados a la piscina sin que les agarre miedo. Los niveles cuatro y cinco son más difíciles y se crea en ellos resistencia al tener que nadar grandes distancias. En el nivel siete, los estudiantes aprenden cómo nadar correctamente, y la enseñanza se orienta en el calentamiento y el enfriamiento muscular y el monitoreo del ritmo cardíaco. Una clase del programa de natación de Red Cross que incluye todos los niveles es un día de seguridad, en el que los niños aprenden a ayudarse a ellos mismos y a otros con tubos de rescate y salvavidas.

    "Cuando veo un niño temeroso del agua que puede meterse a la piscina y nadar a lo largo de ella, siento una gran satisfacción por el logro alcanzado", dice Frerich. El próximo paso, explica, es el Guard Start (Pre Guardavidas).

    El Guard Start, explica Frerich, fue creado para que los adolescentes sigan participando después de haberse graduado de las clases de natación, pero al ser tan jóvenes no pueden obtener la certificación de guardavidas. Antes de la creación de este programa, muchos estudiantes encontraban un nuevo pasatiempos y perdían después el interés  para convertirse en guardavidas cuando alcanzaban la edad requerida, ya que no practicaban natación.

    El Guard Start incluye dos o tres veranos con técnicas de natación y ejercicios de RCP como también clases de liderazgo y servicio comunitario. Para cuando ya alcanzan la edad requerida para convertirse en guardavidas, los jóvenes ya han aprendido las habilidades tediosas y son capaces de perfeccionarlas. El Guard Start también es un programa de asesoría en el que se motiva a los jóvenes a alcanzar el éxito para que ellos también puedan formar parte de Guard Start.  — Courtney Taylor
  • ¡Qué traigan nuevamente la música!

    jun. 09, 2015
    Familias, parejas, amantes de la naturaleza tienen un lugar donde sentarse y donde disfrutar de los atardeceres en el Lago Huron en Kenwick, ubicado en el parque Lake Park, donde personalidades como Louis Armstrong, Lionel Hampton, Les Brown, Guy Lombardo y Alice Cooper alguna vez fueron parte del entretenimiento del lugar.

    En 1943, Louis Armstrong lideró una marcha de santos hasta la costa del Lago Huron. Casi cerca de tres décadas después, Alice Cooper estuvo allí para anunciar: “Fin de las clases”. Los dos espectáculos más reconocidos, uno de baile swing y otro de rock, representan el comienzo y el fin del escenario del salón de bailes de Ontario. Pero el fuego y el tiempo arrasaron con esos años gloriosos.

    En los dos últimos años, el club Kiwanis de Seaway, en Sarnia (Ontario) creó una comisión comunitaria para remodelar Kenwick en el parque Lake Park. Hoy en día, los niños juegan en los toboganes y columpios nuevos y los deportistas disfrutan de las tres nuevas canchas de tenis. También ha vuelto la música.

    “Este parque estaba abandonado, dejado”, dice Ken Stothers del club Kiwanis de Sarnia, en Seaway (Ontario). “Pero en los ojos de un pequeño comité de voluntarios Kiwanis, este lugar era un diamante sin pulir".

    Con una contribución de CDN$50.000, el club Kiwanis lanzó una campaña de recaudación de fondos que se acercó a los $90.000. Más de 100 voluntarios de los sindicatos del área, los bomberos, y una clase universitaria colocaron 18 bancos en el parque (todos mirando hacia la puesta del sol del Lago Huron), pusieron un nuevo poste con la bandera, instalaron máquinas de gimnasia para los adultos y un nuevo parque de juegos infantiles. Asimismo, construyeron un escenario acústico.

    “Kenwick en el parque Lake Park ahora tiene nuevamente música, con la presentación de conciertos en el escenario acústico durante las noches de verano”, cuenta Stothers. 

    “El parque ahora lo disfrutan todos los grupos generacionales de la comunidad”, añade Stothers. “La ciudad de Sarnia ha decidido agregar nuevos baños, ya que el parque es muy concurrido ahora".

    La ciudad también ha homenajeado a Kiwanis por haber liderado este proyecto incluyendo al club en el Reconocimiento de Honor del Alcalde 2015.
  • 1990 en nuestra historia: Santa visita las Islas

    jun. 09, 2015
    Las tarjetas de navidad dibujadas por niños incluyen el siguiente saludo en feroés: “Gleðilig Jól” (Felíz Navidad).

    Desde lo alto, Papá Noel ve un grupo de pequeñas islas en el enorme océano Atlántico y guía laboriosamente a los pequeños nueve renos de su trineo hacia el techo de una de las casas, para luego descender por la chimenea y encontrarse con una gentil y dulce mujer. Ella le dice que ha aterrizado en las Islas Feroés y que allí viven muchos niños que estarán felices de verlo.  Luego, la mujer le cuenta una historia de cómo un club Kiwanis sigue manteniendo el espíritu navideño vivo.

    Y su historia fue algo como esto…

     Durante la celebración de los 100 años de la fundación de Kiwanis, la revista Kiwanis vuelve a publicar los artículos de los logros de los clubes. Esta historia apareció en el año 1991 en la edición de noviembre / diciembre de la revista Kiwanis.
    En una de las dieciocho islas rocallosas que conforman Feroés se encuentra Tórshavn, la capital más pequeña del mundo. Una vez, al club Kiwanis de Tórshavn se le ocurrió una idea innovadora. Patrocinaría una competencia entre los estudiantes para que dibujaran más de 25.000 tarjetas de Navidad. Las mismas se venderían y el dinero recaudado se usaría para ayudar a los niños de las Islas Feroés que sufren de soriasis, una enfermedad de la piel que es muy difícil de curar.

    En Islandia, hay un lago artificial resultante de una planta geotérmica que produce agua caliente y electricidad para el área de Keflavik. La planta calienta el agua a través del vapor que se bombea de la tierra.  El vapor se mezcla con sal y otros químicos seguros, y el exceso de agua forma un lago llamado la Laguna Azul, debido al color del agua.

    “Este tipo de agua ayuda a curar la soriasis cuando las personas se bañan en la laguna”, dice Herman Thordarson, ex gobernador del distrito de Islandia (ahora el distrito de Islandia y las Islas Feroés).

    Con las ganancias de la venta de tarjetas, el club Tórshavn enviaba a los niños que sufrían esta enfermedad de la piel a Islandia y a la Laguna Azul. Los Kiwanis de Islandia también ayudaban con los gastos del viaje.

    “Este emprendimiento de creación de 25.000 tarjetas de Navidad, les permitió a los Kiwanis de las Islas Feroés obtener un lugar en el “Libro de Records de Guinness", cuenta Thordarson.

    Y, sin duda alguna, también un lugar en la mente de las personas que recibían las tarjetas navideñas, ya que cada una incluía un dibujo autóctono de las Islas Feroés junto a un saludo navideño especial en la lengua nativa “Felíz Navidad”.

    En el reverso de la tarjeta había una pequeña descripción: “Un niño de las Islas Feroés dibujó esta tarjeta”. También aparecía el logotipo de Kiwanis International -  un paseo de trineo por Tórshavn – anunciando la buena noticia.
blog comments powered by Disqus