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  • Abogado comparte sus habilidades profesionales

    sep 24, 2013
    Bruce Bigelow advises a client

    Bruce Bigelow, un socio Kiwanis por más de casi 20 años, se retiró recientemente de su profesión como abogado en derecho administrativo. Él se ha comprometido, como voluntario, a brindar asesoría legal a las personas de bajos recursos, y además, le ha sugerido a otros  socios Kiwanis que hagan lo mismo.

    “Desde que comencé a ejercer mi profesión en el sector privado en 1980, he representado a personas que tenían conflictos civiles con las agencias estatales. Solo hubo dos casos de personas que tenían seguro, pero casi siempre era una persona en contra del estado. Por lo general, se atrasaban en los pagos y debían pagar un monto mensual, a veces por años, hasta finalmente pagar la deuda acumulada. En varias ocasiones, apelábamos a pesar de que los balances no estaban actualizados. Simplemente, no podía abandonar a un cliente que tuviera un buen caso pero fondos limitados para pelearlo”.

    Hace seis años, Bigelow orientó este compromiso comenzando a trabajar con una organización llamada Volunteer Legal Services of Central Texas (Servicios Legales Voluntarios de Central Texas). VLS es una red de abogados voluntarios, con sede en Austin (Texas) que les brinda asesoría legal a las personas sin los recursos necesarios para contratar  un abogado. Esta organización sin fines de lucro se formó en 1981, y brinda asesoría legal en casos civiles. Representa a personas y a familias, o las ayuda a que se representen ellas mismas en casos jurídicos no controvertidos.

    “Este es el tipo de ayuda que estas personas necesitan, porque necesitan saber a dónde se tienen que dirigir, qué deben hacer y cómo querellar ante una agencia”, explica Bigelow.

    Todas las personas que vienen a nuestras oficinas, no cuentan con los medios necesarios para contratar un abogado, pero necesitan que se los asesore sobre cómo dirigirse a las agencias estatales o cómo tomar ventaja de los servicios que puedan desconocer.

    Por ejemplo, en una de las oficinas, él conoció a una mujer que estaba en una relación abusiva con su pareja. Le había comprado una camioneta a este hombre, y aunque tenía el título para comprobarlo, no podía lograr que él se la devolviera. Ella tenía miedo de enfrentarlo. “Le dije que fuera a la estación de policía y que le pidiera al alguacil que la acompañara al lugar a buscar su camioneta”, cuenta Bigelow.

    “Es muy satisfactorio poder ayudar a alguien que ha sido víctima de una injusticia y que no tiene los medios para pagar los honorarios de un abogado”, dice Bigelow. “Si uno lo escucha con atención, puede ayudarlo a tomar la decisión que le permitirá actuar y resolver su problema. De lo contrario, se siente impotente”.

    A veces, se trata simplemente de ayudar a personas a que reivindiquen sus derechos. En otro caso, por ejemplo, él ayudó a una persona cuya compañía de seguro, se rehusaba a pagarle el reclamo que había hecho. “Le ayudé a redactar la carta para que la compañía le diera la atención correspondiente”, expresa Bigelow.

    Bigelow ve la necesidad de que otros Kiwanis retirados ofrezcan a la comunidad las habilidades profesionales adquiridas en su carrera y en su servicio Kiwanis.

    “Le sorprendería a la mayoría de las personas qué grande es el mundo de las organizaciones sin fines de lucro, en términos de empleo y actividad comercial”, dice. “Las organizaciones emergentes sin fines de lucro están lideradas por personas con una gran visión pero sin dinero, y generalmente sin experiencia en la creación y el inicio de una empresa. Por ejemplo, intento contactarme con un grupo de abogados sin fines de lucro, que brinda asistencia legal con respecto al registro legal de una empresa, y lo que es más importante, a cómo obtener la exención de impuestos que ofrece la oficina de Servicios de Impuestos Internos (IRS). Los Kiwanis con experiencia en el área contable son necesarios para comenzar organizaciones sin fines de lucro, así como también los que entienden sobre las peculiaridades de la redacción de solicitudes de donaciones”.  — Courtney Meyer

    ¿Tiene una historia Kiwanis para compartir? Envíela a: shareyourstory@kiwanis.org para su consideración.

    ¿Cuenta su club Kiwanis con socios que brinden ayuda a la comunidad mediante el ejercicio de sus habilidades profesionales? Cuéntenos sobre esto en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Bicis que brindan movilidad y esperanza

    sep 24, 2013
    Jim Christnacht

    En 1994, en la ciudad de Helena (Montana), el socio Kiwanis Jim Christnacht tuvo una increíble idea cuando vio una gran cantidad de bicicletas en el depósito del departamento de policía.

    “Se me ocurrió la idea de utilizar esas bicicletas para entregarlas a los adultos y a los niños que no tenían bicis”, dice Jim. “Consulté con el departamento de policía para ver si podían darme un pequeño número de bicis para repararlas y luego poder donarlas a los más necesitados. ¡Esto comenzó como un proyecto piloto que ¡superó nuestras expectativas”!

    Christnacht comenzó el proyecto al poco tiempo de haberse jubilado de su cargo en el gobierno estatal de Montana, en 1994. Él se fijó la ambiciosa meta de donar 1.000 bicicletas y, 19 años más tarde, casi lo ha logrado.

    “Cuando comencé, contacté a las escuelas y a las organizaciones sin fines de lucro orientadas a ayudar a los niños”, como Big Brothers Big Sisters y el gimnasio Helena YMCA, explica Jim. 

    “Pronto amplié el proyecto al incluir organizaciones sin fines de lucro que trabajan con adultos vulnerables. Continúo usando el mismo método”.

    Como resultado, las bicicletas también han encontrado su lugar en distintas instituciones: el Helena YMCA, el hospital Shodair Children´s Hospital, el Salvation Army (una organización caritativa cristiana de nivel internacional que apoya a las personas pobres y afectadas por desastres naturales.) y el West Mont (una organización sin fines de lucro que sirve a las personas discapacitadas que viven en Montana).

    Después de tantos años de servicio, Christnacht es conocido en la comunidad por su proeza en el arreglo de tantas bicis. “A veces la gente les da mi nombre a otras personas que necesitan una bici”, cuenta Jim.

    Dice que él aprendió a arreglar las bicis… “por necesidad, cuando estaba en la secundaria en el estado de Washington, mis amigos y yo no teníamos carro. Teníamos que andar en bicicleta por millas, lloviera o brillara el sol. Mi esposa y yo tenemos cuatro hijos y una hija, lo que también me mantuvo ocupado reparando bicicletas”.

    En estos días, arreglar las bicicletas se ha convertido para él, en otro trabajo. Pero las cartas de agradecimiento que sus compañeros Kiwanis y él reciben, alientan su emprendimiento. Por ejemplo, una carta y una tarjeta que envió el Centro Friendship Center, una agencia de Helena que da refugio a las víctimas de violencia doméstica y sexual, incluye varios mensajes de agradecimiento de familias y del personal del lugar.

    “¡Gracias. Gracias. Gracias! La felicidad que una bici puede darle a una persona es inmensurable. “Les has brindado tantas oportunidades a nuestras familias”, dice uno de los mensajes. “¡Los niños disfrutan tanto de estas bicis! ¡Creo que ellos están andando en las bicicletas en todo momento, salvo cuando comen o duermen”! dice otro de los mensajes.

    Hasta el gobernador tomó nota de su trabajo. “Su amabilidad y compromiso para ayudar a los demás es una inspiración para todos las personas de Montana”, escribió el ex gobernador, Brian Schweitzer. “Sé que estas bicis traerán mucha alegría a los niños que las reciban y serán bien utilizadas por muchos años”.  — Courtney Meyer

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    ¿Su club Kiwanis tiene socios con grandes sueños y proyectos? Cuéntenos cómo el club los apoya, en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Defendiendo el banco de alimentos ganan el desafío nacional

    ago 20, 2013
    The boys who entered the Lead2Feed challenge and their teacher Ms. Cindy Bowen

    Fomentar el amor por el servicio en los jóvenes estudiantes es uno de los objetivos de los Programas de Servicio y Liderazgo Kiwanis. Cuando una maestra de Florida les mostró a sus estudiantes cómo las lecciones que aprendían en el aula podían dar solución a los problemas del mundo real, se desplomó una historia de decepción inicial visualizada entre los alumnos y se convirtió en una historia que alcanzó un éxito impensable.

    La maestra de la escuela media Joseph L. Carwise y la socia Kiwanis del club Top of the Bay (Florida), Cindy Bowen comenzaron a ofrecer la clase llamada Aprendiendo a Servir 101, que en el año 2009 se convirtió en un curso opcional para los miembros del club. Las lecciones de este año comenzaron a dictarse después de que los estudiantes participaran de un concurso sobre preferencias de servicio a la comunidad por las que se sentían atraídos.

    En el primer semestre, un grupo de estudiantes eligió apoyar al Equipo de Servicios y Emergencias del Centro de Distribución de Alimentos (FEAST) y llevó a cabo una colecta anual de alimentos en toda la escuela.

    “Los estudiantes del Club Builders de la escuela media Carwise han hecho una gran diferencia en la lucha contra el hambre en el condado de Northern Pinellas, en la Florida”, dice Walter Anderson, director ejecutivo del Centro de Distribución de Alimentos FEAST. “Durante los últimos cuatro años, ellos han donado miles de latas de alimentos. El otoño pasado, justo cuando nos estábamos quedando sin provisiones, realizaron una colecta de alimentos que recaudó más de 3.000 artículos”.

    Los estudiantes del segundo semestre hicieron que su participación en el centro de distribución de alimentos fuera más allá de los objetivos establecidos en la clase, cuando la socia Kiwanis Bowen recibió un correo electrónico sobre el Desafío de Liderazgo en la Lucha contra el Hambre Mundial. Este tema es parte del Programa de Liderazgo de los Estudiantes Lead2Feed. El concurso alienta a los estudiantes de secundaria  y de la escuela media a convertirse en líderes en la lucha contra el hambre.

    “Esta es una gran causa porque FEAST está luchando por continuar el programa y el premio monetario o incluso las latas donadas harían una gran diferencia”, le dijo la presidenta del Club Builders, Cristina Baldino a su club patrocinador Kiwanis.

    Al comprometerse en su participación en el concurso, el equipo de cinco estudiantes filmó un video que tituló: “ FEAST: sus ojos puestos sobre los rostros hambrientos presentes en nuestra comunidad” (FEAST Your Eyes on the Many Faces of Hunger in Our Community) y fijaron como objetivo alcanzar la recolección de 500 artículos”.

    Inicialmente sus esfuerzos parecían poco alentadores. “Les dije a mis compañeros de clase que nuestra meta era obtener el premio de USD1.000 por el FEAST, sin saber que más de 1.500 escuelas de todo el país estaban participando en el concurso”, dice Bowen.

    Al ver una colecta de tan sólo 150 artículos durante las primeras semanas de realizada la misma, los estudiantes aumentaron su compromiso.

    “Se disfrazaron de cajas de cereal de su tamaño con la inscripción del lema de la campaña en la parte de adelante y filmaron un nuevo video”, dice Bowen. “Sus compañeros de clase escribieron cartas a sus maestras favoritas y nuestro presidente del Club Builders escribió un correo electrónico a nuestro consejero Kiwanis pidiéndole que corriera la voz sobre la necesidad de ayudar al equipo FEAST”.

    Cerca de 850 artículos comenzaron a llegar.

    Las reglas del concurso indican que los diez equipos que obtengan el primer lugar recibirán USD 25.000 y los diez equipos que obtengan el segundo lugar recibirán USD 5.000. Sin embargo, en reconocimiento a su arduo trabajo, todos los participantes del Club Builders Carwise, cuyo proyecto fue elegido como uno de los cinco mejores, recibieron el premio de USD 10.000 para colaborar con el programa de verano del banco de alimentos.  — Courtney Meyer

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    ¿Su familia Kiwanis ha tenido grandes sueños recientemente? Cuéntenos sobre esos sueños en la sección de comentarios que se incluye aquí. 

  • Mi deseo es tener salud y juguetes

    ago 20, 2013
    The wish grantee's family stands outside their limo

    La relación que tiene un club Kiwanis de Mississippi con la Fundación Make-A-Wish (Pide un Deseo) ha permitido mejorar el estado emocional de varios niños al ayudarlos a concretar sus sueños.

    La Fundación Make-A-Wish cumple los deseos de los niños que padecen afecciones médicas que ponen en peligro su vida. Las donaciones permiten ayudar a los niños a sentirse mejor emocional y físicamente, ya que los deseos satisfechos les brindan a estos niños esperanza y fortaleza para enfrentar la enfermedad.

    “Make-A-Wish en Mississippi nos contactó para que ayudáramos a un niño porque conocían de nuestra relación exitosa de trabajo con esta valiosa organización”, dice Tony Weaver, socio del club Kiwanis Waynesboro. “La misión de nuestro club es ayudar a los niños y el unirnos a Make-A-Wish nos ayuda a que nos acerquemos más a nuestra comunidad".

    El club ha apoyado los sueños de al menos media docena de niños con diferentes deseos. Entre ellos, un niño que padecía cáncer y otro que esperaba un transplante de pulmón; el primero llegó a conocer a Hannah Montana y el otro visitó  Disney World.

    Recientemente, el club ayudó a una niña de cinco años que padece de una deficiencia cardíaca congénita y que requería de una cirugía para salvarle la vida. Después de que su primera cirugía no fuera un éxito, la familia decidió contactar a la fundación Make-A-Wish para alegrar sus días.

    “Esta niña enfrentaba dolencias muy graves, y creo que todas las personas involucradas en el caso reconocían la importancia de concederle este deseo para poder traerle alegría a su vida”, dice Weaver. “Ella quería ir de compras, y nosotros la ayudamos para que pudiera hacerlo… Fue una experiencia muy reconfortante para todas las personas que estuvieron involucradas”.

    La donación del club Kiwanis permitió que la familia disfrutara de un paseo de 52 millas en una limusina Hammer, que la llevó hasta la juguetería Toys“R”Us más cercana. En el lugar, ella eligió cuidadosamente algunos electrónicos, una bicicleta y algunas muñecas que llenaron dos carritos de la tienda.

    “Ella estaba dichosa”, recuerda Weaver.  — Courtney Meyer

    The wish grantee picks out a bike

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    ¿Su club Kiwanis ha apoyado a algún niño que padezca de alguna enfermedad que ponga en peligro su vida? Cuéntenos sobre esto en la sección de comentarios que se incluye aquí. 

  • Un soldado y Kiwanis sirve desde Djibouti

    ago 20, 2013
    Hert gives a young girl a book

    “El club Kiwanis Oshkosh Mid-Morning tiene en cuenta  a todos los niños, ya sea que vivan en Wisconsin o en África. Los socios saben que viven en una comunidad global”.

    El ex presidente del club, Michael Hert, realmente entiende esto. El fue enviado a Djibouti como teniente coronel con la 308ª Brigada de Asuntos Civiles de la Reserva de los Estados Unidos. Parte de su misión incluye interactuar con las comunidades locales y la ayuda que recibe desde Wisconsin, le permitió llevar a cabo la misión de Kiwanis de servir a los niños, durante su trabajo.

    La unidad de Hert apoya La Fuerza de Tarea Conjunta Combinada - Cuerno de África (CJTF-HOA) y forma parte del Comando Central de EE.UU. - África (AFRICOM).

    “Estamos aquí porque el Gobierno de Djibouti nos invitó y porque seguimos comprometidos con la asistencia a nuestros socios africanos en: la protección de sus fronteras, los asuntos de seguridad nacional, la lucha contra la piratería, la asistencia humanitaria y los demás asuntos de gran importancia para los ciudadanos de Djibouti”, explica Hert.

    Hert, Kiwanis desde hace 13 años, ha ido cinco veces a Irak, a Afganistán y a África como soldado de Asuntos Civiles, desde el 2001. El apoyo que recibe de los compañeros de su club hace que el entusiasmo por servir a los demás siempre viaje con él.

    “Como club siempre nos hemos esforzado no solo por ayudar a los niños a nivel local, sino también a nivel ‘mundial’”, explica la presidenta del club Michelle Wihlm. “Hemos tenido la oportunidad de apoyar la dedicación de Mike Hert mientras él sirve a nuestra nación. Asimismo hemos apoyado a la esposa de un socio del club que realiza mucho trabajo comunitario en Kenia. Reconocemos el impacto que tenemos a nivel local, pero también creemos que podemos tener un gran impacto si apoyamos proyectos internacionales, que no necesariamente implican un gran compromiso financiero”.

    Hert ha sido testigo de ese impacto. “Cuando fui enviado a Afganistán en el 2012, el club envió ropa para los niños que fue distribuida entre los pequeños afganos”, comenta Hert. “Esto se realizó en el área de mujeres y niños del hospital de la provincia de Paktia”.

    Esta vez, Hert informó a los socios del club Kiwanis sobre una necesidad diferente: útiles escolares. Wihlm explica cómo algunos socios compraron libros para colorear, lápices de colores, pelotas, tatuajes temporales y tizas que estaban en oferta. Otros usaron sus contactos empresariales para reducir el costo del envío. “Realmente todos trabajamos en equipo para completar este proyecto”, dice Wihlm. 

    La generosidad del club le permitió a la unidad de Hert visitar una escuela primaria ubicada en el pueblo de Chebelley. Allí se distribuyeron los útiles escolares a los niños y al director.

    “La visita que hicimos a la escuela fue parte de nuestras relaciones duraderas con varias organizaciones en el área”, dice Hert. “Los ciudadanos se mostraron muy agradecidos cuando les entregamos los artículos. Como cualquier padre, ellos quieren ver que sus niños reciban lo mejor y que tengan la oportunidad de un mejor futuro. Todas las personas nos agradecieron enormemente, ya fuera por la ropa o por los útiles escolares. Sentí que realmente habíamos invertido bien nuestro tiempo y nuestra energía cuando vi las sonrisas en el rostro y sentí la amabilidad que nos transmitieron.  — Courtney Meyer

    Soldiers interact with Djiboutian women

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