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  • Defendiendo el banco de alimentos ganan el desafío nacional

    ago 20, 2013
    The boys who entered the Lead2Feed challenge and their teacher Ms. Cindy Bowen

    Fomentar el amor por el servicio en los jóvenes estudiantes es uno de los objetivos de los Programas de Servicio y Liderazgo Kiwanis. Cuando una maestra de Florida les mostró a sus estudiantes cómo las lecciones que aprendían en el aula podían dar solución a los problemas del mundo real, se desplomó una historia de decepción inicial visualizada entre los alumnos y se convirtió en una historia que alcanzó un éxito impensable.

    La maestra de la escuela media Joseph L. Carwise y la socia Kiwanis del club Top of the Bay (Florida), Cindy Bowen comenzaron a ofrecer la clase llamada Aprendiendo a Servir 101, que en el año 2009 se convirtió en un curso opcional para los miembros del club. Las lecciones de este año comenzaron a dictarse después de que los estudiantes participaran de un concurso sobre preferencias de servicio a la comunidad por las que se sentían atraídos.

    En el primer semestre, un grupo de estudiantes eligió apoyar al Equipo de Servicios y Emergencias del Centro de Distribución de Alimentos (FEAST) y llevó a cabo una colecta anual de alimentos en toda la escuela.

    “Los estudiantes del Club Builders de la escuela media Carwise han hecho una gran diferencia en la lucha contra el hambre en el condado de Northern Pinellas, en la Florida”, dice Walter Anderson, director ejecutivo del Centro de Distribución de Alimentos FEAST. “Durante los últimos cuatro años, ellos han donado miles de latas de alimentos. El otoño pasado, justo cuando nos estábamos quedando sin provisiones, realizaron una colecta de alimentos que recaudó más de 3.000 artículos”.

    Los estudiantes del segundo semestre hicieron que su participación en el centro de distribución de alimentos fuera más allá de los objetivos establecidos en la clase, cuando la socia Kiwanis Bowen recibió un correo electrónico sobre el Desafío de Liderazgo en la Lucha contra el Hambre Mundial. Este tema es parte del Programa de Liderazgo de los Estudiantes Lead2Feed. El concurso alienta a los estudiantes de secundaria  y de la escuela media a convertirse en líderes en la lucha contra el hambre.

    “Esta es una gran causa porque FEAST está luchando por continuar el programa y el premio monetario o incluso las latas donadas harían una gran diferencia”, le dijo la presidenta del Club Builders, Cristina Baldino a su club patrocinador Kiwanis.

    Al comprometerse en su participación en el concurso, el equipo de cinco estudiantes filmó un video que tituló: “ FEAST: sus ojos puestos sobre los rostros hambrientos presentes en nuestra comunidad” (FEAST Your Eyes on the Many Faces of Hunger in Our Community) y fijaron como objetivo alcanzar la recolección de 500 artículos”.

    Inicialmente sus esfuerzos parecían poco alentadores. “Les dije a mis compañeros de clase que nuestra meta era obtener el premio de USD1.000 por el FEAST, sin saber que más de 1.500 escuelas de todo el país estaban participando en el concurso”, dice Bowen.

    Al ver una colecta de tan sólo 150 artículos durante las primeras semanas de realizada la misma, los estudiantes aumentaron su compromiso.

    “Se disfrazaron de cajas de cereal de su tamaño con la inscripción del lema de la campaña en la parte de adelante y filmaron un nuevo video”, dice Bowen. “Sus compañeros de clase escribieron cartas a sus maestras favoritas y nuestro presidente del Club Builders escribió un correo electrónico a nuestro consejero Kiwanis pidiéndole que corriera la voz sobre la necesidad de ayudar al equipo FEAST”.

    Cerca de 850 artículos comenzaron a llegar.

    Las reglas del concurso indican que los diez equipos que obtengan el primer lugar recibirán USD 25.000 y los diez equipos que obtengan el segundo lugar recibirán USD 5.000. Sin embargo, en reconocimiento a su arduo trabajo, todos los participantes del Club Builders Carwise, cuyo proyecto fue elegido como uno de los cinco mejores, recibieron el premio de USD 10.000 para colaborar con el programa de verano del banco de alimentos.  — Courtney Meyer

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  • Mi deseo es tener salud y juguetes

    ago 20, 2013
    The wish grantee's family stands outside their limo

    La relación que tiene un club Kiwanis de Mississippi con la Fundación Make-A-Wish (Pide un Deseo) ha permitido mejorar el estado emocional de varios niños al ayudarlos a concretar sus sueños.

    La Fundación Make-A-Wish cumple los deseos de los niños que padecen afecciones médicas que ponen en peligro su vida. Las donaciones permiten ayudar a los niños a sentirse mejor emocional y físicamente, ya que los deseos satisfechos les brindan a estos niños esperanza y fortaleza para enfrentar la enfermedad.

    “Make-A-Wish en Mississippi nos contactó para que ayudáramos a un niño porque conocían de nuestra relación exitosa de trabajo con esta valiosa organización”, dice Tony Weaver, socio del club Kiwanis Waynesboro. “La misión de nuestro club es ayudar a los niños y el unirnos a Make-A-Wish nos ayuda a que nos acerquemos más a nuestra comunidad".

    El club ha apoyado los sueños de al menos media docena de niños con diferentes deseos. Entre ellos, un niño que padecía cáncer y otro que esperaba un transplante de pulmón; el primero llegó a conocer a Hannah Montana y el otro visitó  Disney World.

    Recientemente, el club ayudó a una niña de cinco años que padece de una deficiencia cardíaca congénita y que requería de una cirugía para salvarle la vida. Después de que su primera cirugía no fuera un éxito, la familia decidió contactar a la fundación Make-A-Wish para alegrar sus días.

    “Esta niña enfrentaba dolencias muy graves, y creo que todas las personas involucradas en el caso reconocían la importancia de concederle este deseo para poder traerle alegría a su vida”, dice Weaver. “Ella quería ir de compras, y nosotros la ayudamos para que pudiera hacerlo… Fue una experiencia muy reconfortante para todas las personas que estuvieron involucradas”.

    La donación del club Kiwanis permitió que la familia disfrutara de un paseo de 52 millas en una limusina Hammer, que la llevó hasta la juguetería Toys“R”Us más cercana. En el lugar, ella eligió cuidadosamente algunos electrónicos, una bicicleta y algunas muñecas que llenaron dos carritos de la tienda.

    “Ella estaba dichosa”, recuerda Weaver.  — Courtney Meyer

    The wish grantee picks out a bike

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    ¿Su club Kiwanis ha apoyado a algún niño que padezca de alguna enfermedad que ponga en peligro su vida? Cuéntenos sobre esto en la sección de comentarios que se incluye aquí. 

  • Un soldado y Kiwanis sirve desde Djibouti

    ago 20, 2013
    Hert gives a young girl a book

    “El club Kiwanis Oshkosh Mid-Morning tiene en cuenta  a todos los niños, ya sea que vivan en Wisconsin o en África. Los socios saben que viven en una comunidad global”.

    El ex presidente del club, Michael Hert, realmente entiende esto. El fue enviado a Djibouti como teniente coronel con la 308ª Brigada de Asuntos Civiles de la Reserva de los Estados Unidos. Parte de su misión incluye interactuar con las comunidades locales y la ayuda que recibe desde Wisconsin, le permitió llevar a cabo la misión de Kiwanis de servir a los niños, durante su trabajo.

    La unidad de Hert apoya La Fuerza de Tarea Conjunta Combinada - Cuerno de África (CJTF-HOA) y forma parte del Comando Central de EE.UU. - África (AFRICOM).

    “Estamos aquí porque el Gobierno de Djibouti nos invitó y porque seguimos comprometidos con la asistencia a nuestros socios africanos en: la protección de sus fronteras, los asuntos de seguridad nacional, la lucha contra la piratería, la asistencia humanitaria y los demás asuntos de gran importancia para los ciudadanos de Djibouti”, explica Hert.

    Hert, Kiwanis desde hace 13 años, ha ido cinco veces a Irak, a Afganistán y a África como soldado de Asuntos Civiles, desde el 2001. El apoyo que recibe de los compañeros de su club hace que el entusiasmo por servir a los demás siempre viaje con él.

    “Como club siempre nos hemos esforzado no solo por ayudar a los niños a nivel local, sino también a nivel ‘mundial’”, explica la presidenta del club Michelle Wihlm. “Hemos tenido la oportunidad de apoyar la dedicación de Mike Hert mientras él sirve a nuestra nación. Asimismo hemos apoyado a la esposa de un socio del club que realiza mucho trabajo comunitario en Kenia. Reconocemos el impacto que tenemos a nivel local, pero también creemos que podemos tener un gran impacto si apoyamos proyectos internacionales, que no necesariamente implican un gran compromiso financiero”.

    Hert ha sido testigo de ese impacto. “Cuando fui enviado a Afganistán en el 2012, el club envió ropa para los niños que fue distribuida entre los pequeños afganos”, comenta Hert. “Esto se realizó en el área de mujeres y niños del hospital de la provincia de Paktia”.

    Esta vez, Hert informó a los socios del club Kiwanis sobre una necesidad diferente: útiles escolares. Wihlm explica cómo algunos socios compraron libros para colorear, lápices de colores, pelotas, tatuajes temporales y tizas que estaban en oferta. Otros usaron sus contactos empresariales para reducir el costo del envío. “Realmente todos trabajamos en equipo para completar este proyecto”, dice Wihlm. 

    La generosidad del club le permitió a la unidad de Hert visitar una escuela primaria ubicada en el pueblo de Chebelley. Allí se distribuyeron los útiles escolares a los niños y al director.

    “La visita que hicimos a la escuela fue parte de nuestras relaciones duraderas con varias organizaciones en el área”, dice Hert. “Los ciudadanos se mostraron muy agradecidos cuando les entregamos los artículos. Como cualquier padre, ellos quieren ver que sus niños reciban lo mejor y que tengan la oportunidad de un mejor futuro. Todas las personas nos agradecieron enormemente, ya fuera por la ropa o por los útiles escolares. Sentí que realmente habíamos invertido bien nuestro tiempo y nuestra energía cuando vi las sonrisas en el rostro y sentí la amabilidad que nos transmitieron.  — Courtney Meyer

    Soldiers interact with Djiboutian women

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  • De jóvenes estudiantes a líderes gubernamentales

    ago 20, 2013
    Participants with their elected counterparts

    Los jóvenes generalmente aportan un nivel de energía revitalizadora y nuevas ideas a una organización. ¿Pero qué sucede cuando esa organización es el gobierno? Hace más de 30 años, un club Kiwanis filipino creó un programa para averiguarlo.

    Cada año , aproximadamente 50 de los mejores estudiantes de la provincia de Camarines Norte participan en el programa la Semana de Chicas y Chicos. “Debido al legado del programa, el ser un delegado oficial para representar a su escuela es como un sueño hecho realidad”, dice Benigno Elevado, secretario del club Kiwanis de Daet.

    Después de haberlos capacitado en diferentes áreas como: liderazgo, procedimiento parlamentario y funciones gubernamentales, los adolescentes eligen un gobernador, un vicegobernador y un alcalde y designan cargos como: ingenieros provinciales, contadores, funcionarios legales y funcionarios de turismo. Ya que el programa se lleva a cabo en Daet, la capital de la provincia, los estudiantes tienen la oportunidad de postularse para cargos provinciales y locales que ejercerán durante una semana.

    El señor Elevado enfatiza que los roles que desempeñan los estudiantes son tenidos en cuenta con seriedad por el gobierno provincial, ya que el mismo es quien proporciona la mayoría de los fondos que apoyan esta actividad.

    “Si son elegidos como gobernador, a veces, deberán representar al gobernador actual en funciones públicas y dar discursos. Si son elegidos para ocupar cargos legislativos, deberán asistir a las sesiones conjuntas con sus contrapartes y toda resolución aprobada será considerada legal. Aquellos que son nombrados jueces y fiscales llevan a cabo audiencias simuladas. Aparte de sus funciones oficiales, los estudiantes también pueden realizar actividades cívicas, como plantar árboles y visitar las cárceles”, explica Elevado.

    “Esta fue una experiencia muy enriquecedora que me ayudó a entender cómo funciona nuestro sistema gubernamental”, dice Samantha Tanzo, quien fue elegida vicegobernadora. “Pude trabajar con mis contrapartes y presenciar qué difícil es aprobar una resolución. Un funcionario público siempre debe ser paciente al dialogar con diferentes tipos de personas”.

    “A pesar que solo dura una semana, los jóvenes aprenden mucho sobre las funciones gubernamentales , especialmente  cuando se trata de  la creación de políticas y leyes estatales”, dice Elevado. “Hay muchos de los ex participantes que ahora tienen algún cargo gubernamental”.  

    Uno de ellos es el vicegobernador, Jonah Pimentel, quién fue elegido gobernador durante la Semana de Chicas y Chicos en 1984. Para él, la experiencia de servicio que vivenció, al apoyar a los presos en la cárcel provincial, le despertó un interés por el servicio público.

    “Ahora que me encuentro del otro lado, como mentor, veo en este programa cómo los estudiantes aprenden más cosas que las que yo aprendí durante mi estadía”. 

    Tanzo está considerando la idea de llegar a ser funcionaria en el futuro.  — Courtney Meyer

    The participants plant trees

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  • Los Kiwanis luchan contra los efectos de la indigencia

    ago 02, 2013
    Stuff-a-bus

    ¿Alguna vez ha observado algo que lo motivara para planear un proyecto de servicio? El conocer las necesidades de la comunidad creó una oportunidad para el club Kiwanis Bozeman, en Montana, que le permitió establecer las bases para tres proyectos.

    Mientras trabajaba como voluntaria en una escuela, la socia Kiwanis Amber Guth notó que muchos de los estudiantes no vestían adecuadamente para soportar los fuertes inviernos. Sus observaciones dieron testimonio de lo acertada que estaba.

    El veinte por ciento de los habitantes de Bozeman y las comunidades circundantes viven bajo el nivel de pobreza”, dice ella. “Esto implica que cerca de 20.000 personas de los 100.000 habitantes en el condado de Gallatin no pueden pagar tres comidas al día y menos comprar sacos, zapatillas y materiales escolares costosos cada año. A pesar de que tenemos varias organizaciones que ayudan a mejorar la vida de nuestros jóvenes, ninguna de ellas está preparada para ayudar a 20.000 de ellos”. 

    Como resultado de la observación casual de Guth realizada tres años atrás surgió el Kiwanis Closet (Ropero del club Kiwanis), que ha brindado a más de 4.000 personas: zapatos, vestimenta y artículos escolares y las ha recomendado a otras organizaciones. Primero fue denominado como Stuff-A-Bus (Llenando un autobús) para simbolizar cómo se recolectaban las donaciones, pero luego fue nombrado nuevamente como Kiwanis Closet porque consiguieron un lugar permanente para las mismas.

    “Mi pasión por estos niños y sus familias tienen su origen en mi propia niñez y en mis luchas como madre soltera”, dice Guth.

    La pasión es más que una palabra apropiada para describir los esfuerzos de Guth.  Ella tiene un increíble talento para unir a grupos que ayudan a los niños necesitados. Por ejemplo, como miembro de la Greater Gallatin Homeless Action Coalition (Coalición para la Acción de Indigentes de Greater Gallatin) ella conectó al Banco de Alimentos de Montana y a los funcionarios de la escuela con el Coordinador  Estatal de Educación para Desamparados, a fin de mejorar los servicios dados a los estudiantes indigentes.

    “Ella también está organizando cambios de imagen, consiguiendo vestidos, entradas para la graduación, cenas y paseos para los jóvenes más desafortunados de la promoción de la escuela secundaria de Bozeman y Blegrade que normalmente no podrían asistir a esos eventos”, añade la secretaria del club Mary Brydich.

    Guth no es la única socia con un gran corazón dedicado a luchar por aquellas personas que no pueden llegar a fin de mes. Otros socios han encontrado también otras formas de contribuir con el mismo objetivo.

    En mi primera reunión Kiwanis, hubo un presentador de la escuela secundaria Bozeman que habló sobre los estudiantes indigentes y sus necesidades”, dice la socia Teresa Lerner. “Realmente me llegó al corazón cuando habló sobre la cantidad de estudiantes indigentes que hay en nuestra comunidad y la cantidad de ellos que pasan hambre cada día. A los adolescentes no les gusta que los señalen con el dedo y muchos de ellos no pueden o no quieren ir al banco de alimentos u otra agencia para recibir ayuda”.

    Al notar la cantidad de comida no consumida después del almuerzo del buffet del club, Lerner trabajó con el proveedor para que llevara ese remanente a la escuela secundaria, con el objetivo de que la maestra lo repartiera entre los necesitados. “La maestra solo les dice que la comida es del club Kiwanis, para que no haya ningún tipo de estigma”, añade.

    Y cuando la Infantería de la Marina y la Liga Americana no pudieron con el programa de la comunidad Toys for Tots (Juguetes para los peques), los Kiwanis unieron sus fuerzas con el Club Lions para entregar juguetes y canastas con alimentos durante las festividades.

    “En el 2012, entregamos regalos a 1.491 niños, ayudamos a 591 familias y distribuimos 347 canastas de alimentos en seis condados”, dice con orgullo Brydich, el presidente del proyecto.

    Pero el compromiso del club con los indigentes y la pobreza no se limita solo a su comunidad. Los miembros también se unen a otros Kiwanis en el Distrito de Montana para llenar mochilas con productos básicos de higiene y con vestimentas para los niños que han sido sacados de sus hogares por una crisis y puestos bajo el cuidado de familias temporales.

    Siento que es mi deber como socia Kiwanis hacer algo”, dice simplemente Guth.  —Courtney Meyer

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    ¿Qué le han enseñado las encuestas de su comunidad a su Club Kiwanis sobre las necesidades de la misma? Cuéntenos en la sección de comentarios que se incluye aquí.

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