Blog

  • Motociclismo a favor de las madres y los bebés

    sep 24, 2013
    Burlison and his motorcycle in Indianapolis

    Robert Burlison Jr., miembro de Kiwanis desde hace 28 años, ha andado en motocicleta desde que tiene uso de razón. Su idea de combinar la pasión por el servicio a la comunidad con el regocijo que siente cuando se integra con su motocicleta como un elemento más de ella, se convirtió para él, en algo que potencialmente lo llevará a formar parte del libro Guinness de los Récords: recorrer 48 estados continentales de los Estados Unidos y recaudar más de USD 25.000 para las madres y los bebés de todo el mundo.

    Hace diez años, Burlison, socio del club Kiwanis de La Cañada A.M., California, tuvo una revelación. “Pensé que sería fantástico hacer una verdadera travesía, sobre todo si podía vincularla con un propósito”, recordó.

    “Mi papá lo definió perfectamente cuando dijo que los socios Kiwanis eran verdaderos vaqueros”, agregó. “Son corteses y respetuosos, y cuando hacen algo, no esperan nada a cambio”.

    La analogía con los vaqueros guarda relación con la película “Cowboys de ciudad”, la cual cuenta la historia de tres amigos que, por atravesar la crisis de mediana edad, deciden irse de vacaciones a arrear ganado al oeste de los Estados Unidos en busca de renovación espiritual y sentido en la vida.

    Burlison también se inspiró en su padre, quien falleció esta primavera. “Papá se sumó a la Armada estadounidense cuando tenía 19 y voló bombarderos torpederos Avenger”, afirmó. “El significado de su vida cobró mucha importancia. Pero yo estuve en servicio en tiempos de paz, ¿qué sentido tenía mi existencia”?

    Después de reflexionar sobre su idea durante varios años, la propuso a su club Kiwanis y contempló opciones para una causa por la cual realizar una travesía. La campaña mundial de Kiwanis International a favor de los niños, el Proyecto Eliminar, parecía la causa perfecta.

    “Hago esto para demostrar que debes encontrar tu camino para provocar un cambio”, reflexionó Burlison. “Yo decidí viajar en motocicleta, pero cada uno debe descubrir el secreto de su vida observando lo que desea hacer y averiguando cómo hacerlo”.

    Poner en práctica la idea no fue una tarea sencilla. La ambición del club de batir el récord de 11.200 millas (18.025 km) de travesía en motocicleta en un mismo país requería el apoyo de un comité de socios del club, devenidos en expertos en logística para la planificación del itinerario y la conexión con los clubes de las ciudades elegidas. Pese a que las especificaciones del Libro Guinness de los récords mundiales establecen que Burlison no puede abandonar los 48 estados contiguos de los EE. UU., este compartirá su mensaje, así como la oportunidad de participar en el sorteo de un escúter BMW C650GT que ha sido donado, con Alaska y Hawái por Skype.

    Durante el trayecto de las 12.300 millas (19.795 km), Burlison, llamado afectuosamente “el Eliminador”, se reunió con grupos de motociclistas, fue recibido en los hogares de socios de Kiwanis y familiares, e incluso fue invitado a participar en programas de cable y radio. Este apoyo no solo demuestra el espíritu de la familia Kiwanis, sino que también permite que el club de La Cañada A.M. mantenga bajos los costos del proyecto y entregue lo que esperan que será un cheque por USD 25.000 a favor del Proyecto Eliminar.

    Las paradas preferidas de Burlison fueron Wichita, Kansas, donde 10 motociclistas de la organización American Legion acudieron con un gran estruendo a su hotel para escoltarlo hasta el lugar de la reunión con el club, y Parkersburg, Virginia Occidental, donde periodistas, funcionarios locales y socios de otro club Kiwanis cercano le dieron una calurosa bienvenida a la reunión del club.

    Al referirse a la generosidad que los demás le demostraron, aclara: “Es por eso que la llamamos la Travesía de Kiwanis por la Unidad para Eliminar”.  — Courtney Meyer

    Si desea leer más sobre el viaje de Burlison, visite www.kure2013.com/blog (en inglés).

    ¿Tiene una historia Kiwanis para compartir? Envíela a: shareyourstory@kiwanis.org para su consideración.

    ¿Apoya su club Kiwanis el Proyecto Eliminar? Cuéntenos cómo en la siguiente sección de comentarios. 

  • Juguetes para reconfortar

    sep 24, 2013
    Boy receives a K-Pompinours from a firefighter

    “Mi hija tenía convulsiones,” y el departamento de bomberos vino a nuestro rescate, cuenta la madre de la niña. Por fortuna, un animal de peluche que distribuyeron los clubes Kiwanis en el département de Yonne, en Francia, reconfortó a la niña después de su crisis.

    El osito de juguete creó un vínculo entre su hija y el bombero, explicó la madre. 

    Desde diciembre de 2012, L’opération des K-Pompinours ha calmado y reconfortado a más de 60 niños que han sufrido problemas de salud, han sido víctimas de incendios de la vivienda, o de accidentes automovilísticos. A pesar que un proyecto similar se realizó en el cuartel de bomberos de Yonne, las dificultades financieras forzaron la terminación del mismo.

    Pero dos Kiwanis, un bombero retirado y ex presidente del Club Kiwanis de Sens (Francia), Gérard Bolle y un ex Kiwanis de Auxerre, Myriam Poivet, le presentaron un proyecto a su club para brindar confort a los niños traumatizados, y propusieron una asociación para llevarlo a cabo.

    “El objetivo era encontrar un fabricante que hiciera animales de peluche a un costo mínimo, y que cumplieran con los estándares europeos fijados para los juguetes diseñados para los niños entre 0 y 3 años de edad”, explica Bolle. “Los llamamos K-Pompinourts: ‘K’ por Kiwanis, “pompi” por ‘pompier’ (bombero), y ‘ours’ (oso) por su naturaleza”.

    Fabricado por la compañía francesa Moulin Roty y comprados al por mayor, los animales de peluche están envueltos dentro de cajas de plástico para que permanezcan limpios, y una calcomanía de Kiwanis está adherida al paquete. Desde su iniciación en diciembre de  2012, este proyecto se ha propagado como un incendio forestal entre los clubes Kiwanis, con otros dos clubes en el departamento de Yonne que también están adoptando el proyecto.

    Al guardar los animales de peluche con el resto de los artículos imprescindibles del cuartel como el collarín y la medicina, los bomberos marcaron la importancia de los animales de peluche.

    “Nos permitieron reconfortar y determinar ciertos niveles de dolor en los niños más pequeños, lo cual es muy apreciado por el personal de auxilio, quien nunca pierde la oportunidad de demostrar lo útiles y eficaces que son estos animales de peluche educativos”, dice con orgullo Bolle. Los animales de peluche han facilitado el diálogo con los niños, alivianado su llegada al hospital y sorprendiendo a los padres. Tal es la sorpresa de los padres que a veces le preguntan a los bomberos cuánto le deben por el gesto reconfortante, o si tienen que devolver el animalito de peluche".  — Courtney Meyer

    ¿Tiene una historia Kiwanis para compartir? Envíela a: shareyourstory@kiwanis.org para su consideración.

    ¿Su club Kiwanis está asociado con un área del servicio público? Cuéntenos cómo es esta relación, en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Abogado comparte sus habilidades profesionales

    sep 24, 2013
    Bruce Bigelow advises a client

    Bruce Bigelow, un socio Kiwanis por más de casi 20 años, se retiró recientemente de su profesión como abogado en derecho administrativo. Él se ha comprometido, como voluntario, a brindar asesoría legal a las personas de bajos recursos, y además, le ha sugerido a otros  socios Kiwanis que hagan lo mismo.

    “Desde que comencé a ejercer mi profesión en el sector privado en 1980, he representado a personas que tenían conflictos civiles con las agencias estatales. Solo hubo dos casos de personas que tenían seguro, pero casi siempre era una persona en contra del estado. Por lo general, se atrasaban en los pagos y debían pagar un monto mensual, a veces por años, hasta finalmente pagar la deuda acumulada. En varias ocasiones, apelábamos a pesar de que los balances no estaban actualizados. Simplemente, no podía abandonar a un cliente que tuviera un buen caso pero fondos limitados para pelearlo”.

    Hace seis años, Bigelow orientó este compromiso comenzando a trabajar con una organización llamada Volunteer Legal Services of Central Texas (Servicios Legales Voluntarios de Central Texas). VLS es una red de abogados voluntarios, con sede en Austin (Texas) que les brinda asesoría legal a las personas sin los recursos necesarios para contratar  un abogado. Esta organización sin fines de lucro se formó en 1981, y brinda asesoría legal en casos civiles. Representa a personas y a familias, o las ayuda a que se representen ellas mismas en casos jurídicos no controvertidos.

    “Este es el tipo de ayuda que estas personas necesitan, porque necesitan saber a dónde se tienen que dirigir, qué deben hacer y cómo querellar ante una agencia”, explica Bigelow.

    Todas las personas que vienen a nuestras oficinas, no cuentan con los medios necesarios para contratar un abogado, pero necesitan que se los asesore sobre cómo dirigirse a las agencias estatales o cómo tomar ventaja de los servicios que puedan desconocer.

    Por ejemplo, en una de las oficinas, él conoció a una mujer que estaba en una relación abusiva con su pareja. Le había comprado una camioneta a este hombre, y aunque tenía el título para comprobarlo, no podía lograr que él se la devolviera. Ella tenía miedo de enfrentarlo. “Le dije que fuera a la estación de policía y que le pidiera al alguacil que la acompañara al lugar a buscar su camioneta”, cuenta Bigelow.

    “Es muy satisfactorio poder ayudar a alguien que ha sido víctima de una injusticia y que no tiene los medios para pagar los honorarios de un abogado”, dice Bigelow. “Si uno lo escucha con atención, puede ayudarlo a tomar la decisión que le permitirá actuar y resolver su problema. De lo contrario, se siente impotente”.

    A veces, se trata simplemente de ayudar a personas a que reivindiquen sus derechos. En otro caso, por ejemplo, él ayudó a una persona cuya compañía de seguro, se rehusaba a pagarle el reclamo que había hecho. “Le ayudé a redactar la carta para que la compañía le diera la atención correspondiente”, expresa Bigelow.

    Bigelow ve la necesidad de que otros Kiwanis retirados ofrezcan a la comunidad las habilidades profesionales adquiridas en su carrera y en su servicio Kiwanis.

    “Le sorprendería a la mayoría de las personas qué grande es el mundo de las organizaciones sin fines de lucro, en términos de empleo y actividad comercial”, dice. “Las organizaciones emergentes sin fines de lucro están lideradas por personas con una gran visión pero sin dinero, y generalmente sin experiencia en la creación y el inicio de una empresa. Por ejemplo, intento contactarme con un grupo de abogados sin fines de lucro, que brinda asistencia legal con respecto al registro legal de una empresa, y lo que es más importante, a cómo obtener la exención de impuestos que ofrece la oficina de Servicios de Impuestos Internos (IRS). Los Kiwanis con experiencia en el área contable son necesarios para comenzar organizaciones sin fines de lucro, así como también los que entienden sobre las peculiaridades de la redacción de solicitudes de donaciones”.  — Courtney Meyer

    ¿Tiene una historia Kiwanis para compartir? Envíela a: shareyourstory@kiwanis.org para su consideración.

    ¿Cuenta su club Kiwanis con socios que brinden ayuda a la comunidad mediante el ejercicio de sus habilidades profesionales? Cuéntenos sobre esto en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Bicis que brindan movilidad y esperanza

    sep 24, 2013
    Jim Christnacht

    En 1994, en la ciudad de Helena (Montana), el socio Kiwanis Jim Christnacht tuvo una increíble idea cuando vio una gran cantidad de bicicletas en el depósito del departamento de policía.

    “Se me ocurrió la idea de utilizar esas bicicletas para entregarlas a los adultos y a los niños que no tenían bicis”, dice Jim. “Consulté con el departamento de policía para ver si podían darme un pequeño número de bicis para repararlas y luego poder donarlas a los más necesitados. ¡Esto comenzó como un proyecto piloto que ¡superó nuestras expectativas”!

    Christnacht comenzó el proyecto al poco tiempo de haberse jubilado de su cargo en el gobierno estatal de Montana, en 1994. Él se fijó la ambiciosa meta de donar 1.000 bicicletas y, 19 años más tarde, casi lo ha logrado.

    “Cuando comencé, contacté a las escuelas y a las organizaciones sin fines de lucro orientadas a ayudar a los niños”, como Big Brothers Big Sisters y el gimnasio Helena YMCA, explica Jim. 

    “Pronto amplié el proyecto al incluir organizaciones sin fines de lucro que trabajan con adultos vulnerables. Continúo usando el mismo método”.

    Como resultado, las bicicletas también han encontrado su lugar en distintas instituciones: el Helena YMCA, el hospital Shodair Children´s Hospital, el Salvation Army (una organización caritativa cristiana de nivel internacional que apoya a las personas pobres y afectadas por desastres naturales.) y el West Mont (una organización sin fines de lucro que sirve a las personas discapacitadas que viven en Montana).

    Después de tantos años de servicio, Christnacht es conocido en la comunidad por su proeza en el arreglo de tantas bicis. “A veces la gente les da mi nombre a otras personas que necesitan una bici”, cuenta Jim.

    Dice que él aprendió a arreglar las bicis… “por necesidad, cuando estaba en la secundaria en el estado de Washington, mis amigos y yo no teníamos carro. Teníamos que andar en bicicleta por millas, lloviera o brillara el sol. Mi esposa y yo tenemos cuatro hijos y una hija, lo que también me mantuvo ocupado reparando bicicletas”.

    En estos días, arreglar las bicicletas se ha convertido para él, en otro trabajo. Pero las cartas de agradecimiento que sus compañeros Kiwanis y él reciben, alientan su emprendimiento. Por ejemplo, una carta y una tarjeta que envió el Centro Friendship Center, una agencia de Helena que da refugio a las víctimas de violencia doméstica y sexual, incluye varios mensajes de agradecimiento de familias y del personal del lugar.

    “¡Gracias. Gracias. Gracias! La felicidad que una bici puede darle a una persona es inmensurable. “Les has brindado tantas oportunidades a nuestras familias”, dice uno de los mensajes. “¡Los niños disfrutan tanto de estas bicis! ¡Creo que ellos están andando en las bicicletas en todo momento, salvo cuando comen o duermen”! dice otro de los mensajes.

    Hasta el gobernador tomó nota de su trabajo. “Su amabilidad y compromiso para ayudar a los demás es una inspiración para todos las personas de Montana”, escribió el ex gobernador, Brian Schweitzer. “Sé que estas bicis traerán mucha alegría a los niños que las reciban y serán bien utilizadas por muchos años”.  — Courtney Meyer

    ¿Tiene una historia Kiwanis para compartir? Envíela a: shareyourstory@kiwanis.org para su consideración.

    ¿Su club Kiwanis tiene socios con grandes sueños y proyectos? Cuéntenos cómo el club los apoya, en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Defendiendo el banco de alimentos ganan el desafío nacional

    ago 20, 2013
    The boys who entered the Lead2Feed challenge and their teacher Ms. Cindy Bowen

    Fomentar el amor por el servicio en los jóvenes estudiantes es uno de los objetivos de los Programas de Servicio y Liderazgo Kiwanis. Cuando una maestra de Florida les mostró a sus estudiantes cómo las lecciones que aprendían en el aula podían dar solución a los problemas del mundo real, se desplomó una historia de decepción inicial visualizada entre los alumnos y se convirtió en una historia que alcanzó un éxito impensable.

    La maestra de la escuela media Joseph L. Carwise y la socia Kiwanis del club Top of the Bay (Florida), Cindy Bowen comenzaron a ofrecer la clase llamada Aprendiendo a Servir 101, que en el año 2009 se convirtió en un curso opcional para los miembros del club. Las lecciones de este año comenzaron a dictarse después de que los estudiantes participaran de un concurso sobre preferencias de servicio a la comunidad por las que se sentían atraídos.

    En el primer semestre, un grupo de estudiantes eligió apoyar al Equipo de Servicios y Emergencias del Centro de Distribución de Alimentos (FEAST) y llevó a cabo una colecta anual de alimentos en toda la escuela.

    “Los estudiantes del Club Builders de la escuela media Carwise han hecho una gran diferencia en la lucha contra el hambre en el condado de Northern Pinellas, en la Florida”, dice Walter Anderson, director ejecutivo del Centro de Distribución de Alimentos FEAST. “Durante los últimos cuatro años, ellos han donado miles de latas de alimentos. El otoño pasado, justo cuando nos estábamos quedando sin provisiones, realizaron una colecta de alimentos que recaudó más de 3.000 artículos”.

    Los estudiantes del segundo semestre hicieron que su participación en el centro de distribución de alimentos fuera más allá de los objetivos establecidos en la clase, cuando la socia Kiwanis Bowen recibió un correo electrónico sobre el Desafío de Liderazgo en la Lucha contra el Hambre Mundial. Este tema es parte del Programa de Liderazgo de los Estudiantes Lead2Feed. El concurso alienta a los estudiantes de secundaria  y de la escuela media a convertirse en líderes en la lucha contra el hambre.

    “Esta es una gran causa porque FEAST está luchando por continuar el programa y el premio monetario o incluso las latas donadas harían una gran diferencia”, le dijo la presidenta del Club Builders, Cristina Baldino a su club patrocinador Kiwanis.

    Al comprometerse en su participación en el concurso, el equipo de cinco estudiantes filmó un video que tituló: “ FEAST: sus ojos puestos sobre los rostros hambrientos presentes en nuestra comunidad” (FEAST Your Eyes on the Many Faces of Hunger in Our Community) y fijaron como objetivo alcanzar la recolección de 500 artículos”.

    Inicialmente sus esfuerzos parecían poco alentadores. “Les dije a mis compañeros de clase que nuestra meta era obtener el premio de USD1.000 por el FEAST, sin saber que más de 1.500 escuelas de todo el país estaban participando en el concurso”, dice Bowen.

    Al ver una colecta de tan sólo 150 artículos durante las primeras semanas de realizada la misma, los estudiantes aumentaron su compromiso.

    “Se disfrazaron de cajas de cereal de su tamaño con la inscripción del lema de la campaña en la parte de adelante y filmaron un nuevo video”, dice Bowen. “Sus compañeros de clase escribieron cartas a sus maestras favoritas y nuestro presidente del Club Builders escribió un correo electrónico a nuestro consejero Kiwanis pidiéndole que corriera la voz sobre la necesidad de ayudar al equipo FEAST”.

    Cerca de 850 artículos comenzaron a llegar.

    Las reglas del concurso indican que los diez equipos que obtengan el primer lugar recibirán USD 25.000 y los diez equipos que obtengan el segundo lugar recibirán USD 5.000. Sin embargo, en reconocimiento a su arduo trabajo, todos los participantes del Club Builders Carwise, cuyo proyecto fue elegido como uno de los cinco mejores, recibieron el premio de USD 10.000 para colaborar con el programa de verano del banco de alimentos.  — Courtney Meyer

    ¿Tiene una historia Kiwanis para compartir? Envíela a: shareyourstory@kiwanis.org para su consideración.

    ¿Su familia Kiwanis ha tenido grandes sueños recientemente? Cuéntenos sobre esos sueños en la sección de comentarios que se incluye aquí. 

blog comments powered by Disqus