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  • Manos solidarias ayudan a una familia a cumplir su deseo

    may 29, 2013

    Luke and Turbo

    Turbo disfruta mucho de pasar tiempo con su mejor amigo en el autobús, en la playa y en su casa. Pero Turbo no es un perro común y corriente.

    Turbo fue especialmente entrenado para ayudar a un niño y a su familia. Él está a cargo de Luke, un niño autista de 13 años, quien presenta un atraso en el desarrollo, no habla y sufre de epilepsia. Su familia decidió tener un perro después de descubrir las bonanzas que un amigo peludo podría dar a  su hijo.

    “A principios de 2008, visitamos a un amigo que tenía un perro que había obtenido de la organización 4 Paws. Nos quedamos sorprendidos cuando poco después de llegar, Luke comenzó a interactuar con el perro; incluso se arropaba en él. Esta era una reacción que nunca antes habíamos visto”, reflexiona Maria Burr, la madre del niño. 4 Paws for Ability es una organización sin fines de lucro dedicada a conectar a los niños con diferentes discapacidades con animales adiestrados para servir.

    “Nos contactamos con 4 Paws en Estados Unidos y nos enteramos que la única forma de obtener un perro para Luke era recaudando fondos”, dice Burr.

    Por suerte la comunidad los apoyó.

    “Creo que el hecho de que el tema del autismo había estado presente en las noticias en ese momento y de que los (clubes) Kiwanis están listos para ayudar a los niños, nosotros pensamos que era una causa perfecta por la que debíamos luchar”, dice Diane Hodgson, secretaria del club Kiwanis Morrinsville, en Nueva Zelandia.

    Los fondos recaudados de la rifa de Pascuas del club, junto con los fondos de Lions, Rotary, Fitness Centre y otras organizaciones ayudaron a que la familia obtuviera un perro en dos años.

    Primero fue entrenado en los Estados Unidos hasta llegar a su destino final en Nueva Zelandia, donde recibió instrucciones adicionales. Pronto Turbo probó ser una gran incorporación a su nueva familia. Él le indica el camino a casa a Luke si este se desvía del mismo, lo acompaña a la escuela en el autobús, y lo protege para que no trepe cercas ni se interne demasiado en el mar.

    “Turbo es un gran compañero para Luke y es muy querido por cada uno de los integrantes de esta familia”, dice Burr. –Courtney Meyer

    ¿Tiene una historia Kiwanis para compartir? Envíela a: shareyourstory@kiwanis.org para su consideración.

    ¿Se ha unido alguna vez su comunidad para ayudar a una familia? Cuéntenos que sucedió en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Unidos en la lucha contra el hambre

    may 22, 2013

    Manhattan Kiwanians with some collected food

    Frecuentemente el hambre es una tragedia “invisible” para parte de una comunidad. Sin embargo, en los últimos 15 años, el club Kiwanis de Manhattan Kansas ha tenido una conexión “visible” con un banco de alimentos que da de comer a miles de familias.

    Carroll Hackbart ha trabajado como voluntario para el Banco de Alimentos Flint Hills Breadbasket desde que el club comenzó con el proyecto. “No me gusta ver como se desperdician los alimentos en buen estado, especialmente cuando existen personas que no tienen que comer”, expresa Hackbart.

    La misión de Breadbasket es: “Reducir el hambre y la pobreza mediante la distribución de alimentos como también  promover proyectos que ayuden a aliviar estos dos males”. Para alcanzar este objetivo, todos los jueves a las 8 de la mañana, los voluntarios recolectan alimentos que los cafés, los mercados, las verdulerías y los restaurantes ya no utilizan. Usando una camioneta y varias cajas de cartón se reúnen las donaciones de los diferentes negocios y luego son llevadas al Breadbasket para organizar la recaudación.  Muchas iglesias, escuelas y organizaciones también realizan recolecciones de alimentos y eventos de recaudación de fondos para el Flint Hills Breadbasket, lo que permite servir al 24,7 por ciento de la población del condado de Riley, que vive en la pobreza o por debajo de ese nivel”.

    “Para mí, la misión más importante de nuestro club Kiwanis es brindar asistencia práctica a las organizaciones de la comunidad como el Flint Hills Breadbasket, para que ésta pueda ayudar al máximo a los niños y a las familias que necesitan obtener alimentos saludables”, dice Elaine Haun, la secretaria del club. “Y un beneficio extra es la oportunidad de conocer mejor a mis compañeros Kiwanis mientras trabajamos juntos”.

    Esta no es la única manera en que el club Kiwanis lucha contra el hambre en Manhattan. Cada miércoles, los socios también entregan comidas del Centro de Ancianos del Condado de Riley proporcionando los alimentos nutritivos necesarios para aquellas personas que no pueden prepararlos por sí mismos. –Courtney Meyer

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    ¿Su club Kiwanis lucha contra el hambre? Cuéntenos cómo lo hace su club en la sección de comentarios qué se incluye aquí.

  • Trabajo en equipo transformador

    may 15, 2013

    Construction of the Garcelon Civic Centre

    La perseverancia y los vínculos establecidos con la comunidad le permitió a un club Kiwanis de Canadá contribuir a la financiación de un centro recreacional en su comunidad. Este proyecto rápidamente se convirtió no solo en una forma de transformar la comunidad, sino también al club mismo.

    Después de siete años dedicados a recaudar fondos, el club Kiwanis de St. Stephen, en New Brunswick, logró recaudar CAD$100.000 destinados a la construcción del Centro Cívico Garcelon. Este centro fue diseñado para ser utilizado con fines recreativos, sociales y culturales. Su construcción estimula el desarrollo económico de la comunidad. Diseñado para el uso comercial y la recreación de los ciudadanos del condado de Charlotte (New Brunswick, Canadá) y del condado de Washington (Main, EE.UU.), este centro de CAD$3,5 millones incluirá una pista de patinaje, una piscina recreativa y terapéutica, pistas y salas de conferencias. Se espera que se inaugure en el otoño del corriente año.

    “Nuestro club eligió participar en este proyecto porque sabíamos lo importante que es un lugar como este en nuestra comunidad”, explica la presidenta del club Lisa Murphy.

    Las donaciones hechas por el club Kiwanis complementaron los aportes financieros del gobierno municipal, provincial y federal. Es el compromiso financiero más grande en la historia del club, y también es uno de los principales recursos de financiación del proyecto.

    “El club Kiwanis de St. Stephen obtiene su apoyo financiero de los residentes del área”, explica el secretario del club Roger Alain. “A pesar de que los contribuyentes recibieron con reservas este proyecto, siento que el club Kiwanis actuó correctamente con respecto a los intereses financieros y cívicos de la comunidad”.

    “Después de escuchar a los que participaron en la gestión del proyecto y de reunirnos con los funcionarios de la ciudad para tratar las inquietudes de los miembros de la comunidad, consideramos que un proyecto de esta magnitud solo podría tener un efecto positivo en la misma. Al mostrar nuestro apoyo al Centro Cívico Garcelon mediante nuestras actividades, esperamos que continúe el cambio de actitud de las personas respecto a la construcción de estas instalaciones, ya que probamos que no es un sueño inalcanzable”, explica.

    El camino hacia la celebración del 87º aniversario en la que se presentó el cheque, no siempre fue fácil. Al principio de la campaña, una de las mayores recaudaciones anuales del club fue cancelada debido a la crisis económica. Pero los miembros, jubilados de profesiones que van desde la administración de supermercados a la de director de escuela y cartero, utilizaron sus conexiones para realizar nuevos eventos que permitieron recaudar fondos o promover ventas. Un año se asociaron con el Club Rotario local para patrocinar un bingo de radio que benefició a ambos clubes y a una barbacoa en el Día de Canadá, en la que los Kiwanis también aprovecharon para vender boletos de rifa.

    A pesar que el evento de recaudación de fondos se organizó para ayudar a la comunidad a recuperarse económicamente, el éxito ha repercutido exitosamente en el club.

    “Nuestro club se ha recuperado, pero es gracias solo a los esfuerzos de los socios Kiwanis de todos los estamentos de servicio”, dijo Alain. –Courtney Meyer

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    ¿Su club ha organizado un proyecto o un evento para recaudar fondos que originó un cambio? Cuéntenos a continuación que aprendió de esa experiencia. Escriba su historia en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Generosos propietarios de carros impulsan un cambio intercontinental

    may 08, 2013

    Weinfelden Kiwanians at the Charity Classic

    La pasión que comparten dos Kiwanis suizos por los carros clásicos sirvió para recaudar miles de dólares que se destinaron a los niños de la nación africana de Zimbabue.

    El liderazgo de los socios permitió al club Kiwanis de Weinfelden (Suiza) crear y organizar uno de los espectáculos de carros más grandes en el este de Suiza. El primero se llevó a cabo en el año 2009 donde fueron anfitriones. En el 2011, se realizó el segundo Clásico de Caridad bienal, donde más de 60 vehículos desfilaron por el cantón de Thurgau.

    Los socios Kiwanis se pusieron a trabajar motivados por una presentación que escucharon sobre el trabajo que el Dr. Christian Seelhofer y su esposa estaban haciendo en un hospital de la sabana, ubicado en la nación africana de Zimbabue. En los dos primeros espectáculos de carros, los cuales fueron bien recibidos por la comunidad, recaudaron un total de CHF50.000. Los fondos iniciales permitieron completar la construcción de un orfanato para niños abandonados, el cual se inauguró en el 2009. La otra mitad del monto recaudado se destinó a la educación de los niños, con la creación y renovación de tres escuelas. Como forma de agradecimiento, se colocaron en los edificios placas en las que aparece con orgullo el nombre del club Kiwanis.

    “El señor y la señora Seelhofer comenzaron con los proyectos, organizaron y coordinaron su implementación en el lugar”, explica el socio del club, Christoph Lanter. “Es por eso que fue posible maximizar el efecto de los recursos disponibles”.

    Informes recientes de Zimbabue indican que los proyectos, que son de bajo costo y han sido realizados con la participación de la comunidad, permanecerán por mucho tiempo. Entusiasmado por mantener su alianza, el club Kiwanis ya ha dispuesto que las ganancias recaudadas del espectáculo de carros del 2013 sean destinadas a la construcción de un jardín preescolar con juegos infantiles, en el área de Charamba, Zimbabue. Habrá fondos suficientes para comprar material de apoyo médico como prótesis, gafas y audífonos para los niños con discapacidades y que son pacientes de la clínica Seelhofer, en Silveira. –Courtney Meyer

    Puede visitar la siguiente página www.charity-classic.ch. y obtener más información sobre el proyecto y ver las fotos del evento.

    A school in Zimbabwe constructed with the Kiwanis club's funds

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    ¿Alguna vez su club recaudó fondos para realizar un proyecto en otro país? Cuéntenos su experiencia en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Generando fondos para una buena causa

    abr 24, 2013

    East Hawaii Kiwanians & their sponsored CKI members at the YMCA

    Con esfuerzo y con los fondos de Kiwanis se logró que el gimnasio Island of Hawaii YMCA incluyera, este año,  a más niños en sus programa.

    El club Kiwanis de East Hawaii fue contactado por la Fundación Harry and Jeanette debido a su destacada participación en la comunidad. La Fundación le informó que otorgaría un cheque de USD10.000 a las organizaciones sin fines de lucro que llevaran a cabo un proyecto para otra organización sin fines de lucro, cuyo objetivo fuera ayudar a los niños de la comunidad. La Fundación Weinberg se enfoca en ayudar a las personas y a las familias vulnerables y en desventaja económica, entregando donaciones a las organizaciones de servicio. El club Kiwanis optó por beneficiar al gimnasio Island of Hawaii YMCA, que trabaja para  dar respuesta a las necesidades de salud y otras, de las familias y los niños de la comunidad. Los servicios que prestan van desde el cuidado de niños antes de empezar y después de terminar el día escolar y actividades para promover el bienestar y la salud.

    Pero, la donación del club al centro no solo fue económica. Con la ayuda de los socios del club Cirlcle K de la Universidad de Hawaii (Hilo) que patrocinan, el club comenzó con la renovación de las paredes del edificio limpiándolas y pintándolas y con la restauración de los baños.

    La importancia del trabajo, que fue arduo por lo  sucio del lugar, no  fue  en vano para aquellos a quienes ayudó. 

    “El proyecto de reconstrucción y pintura para restaurar el YMCA Waiakea era difícil, especialmente si se tiene en cuenta las dificultades que las organizaciones sin fines de lucro enfrentan para obtener fondos”, explica el Kiwanis Delmar Kleckner. “El proyecto le dio la oportunidad a los socios Kiwanis y a los del Circle K de conocerse mejor y de trabajar juntos. El programa que se ofrece para los niños antes de entrar a la escuela sirve a varias familias de la comunidad de Hilo. El tener un lugar limpio, seguro y bien mantenido permite que el servicio brindado y necesario sea mucho mejor”.

    Hunter Birshop, otro de los socios, está de acuerdo con el enunciado. “Es un gran placer participar de estos proyectos Kiwanis”, reflexiona. “Realmente uno comienza a comprender el verdadero espíritu de aloha (la compasión) cuando ve que varias personas se unen para alcanzar un mismo fin. ¡Imua (continúa trabajando con un propósito) Kiwanis”!

    El gimnasio YMCA está más que agradecido por el trabajo de amor y servicio recibido.

    “Anualmente servimos a alrededor de 2.500 niños, entre 3 y 18 años de edad”, dice Fred Yamashiro, Gerente General y Financiero del centro Island of Hawaii YMCA. “Aproximadamente el 80 por ciento de los niños provienen de familias de bajos recursos y necesitan de becas para poder participar de nuestros programas. Usaremos la donación de Kiwanis/Weinberg  para mejorar nuestro fondo de becas. Creemos fielmente en el principio de no negar a ningún niño la posibilidad de participar en nuestros programas, por lo que su donación nos ayuda a cumplir con este principio”. -Courtney Meyer

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