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  • Momo y su bicicleta

    ene 07, 2013

    Momo

    A Mohammed le gusta andar en bicicleta. Le agrada cruzar con su bici el puente de madera cubierto y pasar junto a un establo donde una mula lo saluda con un relincho. Rodear el taller donde realiza sus piezas artesanales de metal. Bordear la fogata donde él y sus vecinos cantan y escuchan a los músicos visitantes.

    Momo, como la gente lo llama, ha visto varios cambios en su vida últimamente. Acaba de terminar la escuela y atraviesa el final de su adolescencia. Sus padres ya no cuentan con los ingresos ni las terapias adecuadas para satisfacer sus necesidades. Sus discapacidades físicas, más el síndrome de Down, requieren una atención diaria, especial y permanente. Por estas razones, Momo debió mudarse de Dorfgemeinschaft a una institución familiar en Breitenfurt (Austria). Allí le brindan las terapias y la socialización necesarias que requieren las personas con discapacidades especiales. Los fondos del gobierno cubren la mayor parte de su cuidado, pero no totalmente

    “Tuvimos que adaptar en el taller su mesa para que pudiera usarla", dijo Michael Mullan, directora de la institución. “Necesita terapias especiales para poder seguir movilizándose. También requiere la asistencia de una enfermera. Para esto se necesita más dinero del que recibe del estado".

    Por ello, Momo fue el candidato perfecto para recibir ayuda del Club Kiwanis Vienna-Europe 1. El club realiza una donación anual a Dorfgemeinschaft para cubrir los gastos “extra”, que incluyen los costos de adaptación de su triciclo.

    “Contamos con caminos en el área donde se encuentra la institución que son ideales para que él pueda andar en su bicicleta”, dijo Mullan. “Sus pies deben estar sujetos a los pedales, y su espalda sujeta al respaldo del asiento para su seguridad. Y alguien debe caminar junto a él.

    “El ama andar en su bicicleta”.

    Comparta la historia de su club sobre: un servicio exitoso, los proyectos para recaudar fondos o de membresía. Envíe un correo electrónico a: shareyourstory@kiwanis.org.

  • Paraíso para ranas nacido de un sueño

    ene 04, 2013

    Nick with his frog pond

    Un joven de Nueva Jersey descubre que ningún sueño es demasiado grande para que la familia Kiwanis lo alcance. 

    Artículo escrito por Janet Redyke | Fotografía por Dennis Delillio

    Para muchos, Nueva Jersey es un conjunto de chimeneas industriales que emiten humo sin cesar y están ubicadas a lo largo de la congestionada carretera New Jersey Turnpike. Para otros es tan solo el estado que está separado de la ciudad de Nueva York por un túnel. Pero fuera del bullicio y el ajetreo de las ciudades y de la autopista, allí se encuentra, ubicada en la tranquila esquina noroeste del estado, la región conocida como The Highlands. Es un área limitada por una zona rural donde se observan hermosos lagos, bajas colinas, verdes valles y granjas aisladas. Es aquí, en el área de Vernon Township (Nueva Jersey) donde Nick Cerrato, de 15 años, está construyendo su paraíso en el jardín trasero de su casa.

    Nick es un joven de pocas palabras pero con muchas ideas. Sufre una parálisis cerebral, pero eso no impide que siga teniendo esperanzas y sueños. Y toma muy en serio sus sueños. Hasta ha diseñado un “atrapa sueños”, típico de los indios americanos, en su jardín trasero. De hecho, todo el jardín trasero es un trabajo de arte en continuo progreso. Aparte del “atrapa sueños”, hay pintado un mural de 25 pies titulado: “Dos niños en andadores jugando al fútbol”. También creó un cantero de rocas en homenaje a su difunto padre Frank.

    Y luego… el tanque para ranas.

    Cuando le preguntaron por qué quería construir un estanque para ranas, Nick contestó con una sonrisa inmensa: “Así todas vendrán”.

    Para comenzar el proyecto, la mamá de Nick, Patty y Joey Gerard, su cuidadora principal, comenzaron a escavar el hoyo. Nick era el tercer miembro del equipo y escavaba con sus pies. Pero hasta ahí llegaron, y quedaron estancados porque no sabían cómo continuar.

    Patti Cerrato se había unido al Club Kiwanis de Vernon Township muchos años atrás. Quería devolver a una organización y a su comunidad algo de lo mucho que habían hecho por ella y su hijo discapacitado. Cuando los socios del club se enteraron del proyecto del estanque para ranas, se reunieron de inmediato con los socios del Club Aktion Township en la propiedad de los Cerrato para terminar el estanque y alcanzar el sueño de Nick.

    La Consejera del Club Aktion, Cindi Auberger, estuvo presente para alentar al equipo y colaborar con la construcción del estanque. “Si construyes un estanque, ellas (las ranas) vendrán”, vaticinó enérgicamente.

    Los socios del Club Kiwanis y del Club Aktion trabajaron a la par, cubriendo con revestimientos el estanque, instalando el mecanismo y concretando los puntos específicos del instructivo provisto por B&M Aquatics, una empresa que se especializa en la construcción de estanques Koi. A fines de junio de 2012 el estanque estaba listo para ser habitado por los anfibios.

    Fiel a la predicción de Auberger, las ranas comenzaron a aparecer en el estanque, donde disfrutaban de un ambiente sereno y confortable. Una rana toro que dominaba el estanque fue reubicada en otro lugar y se han agregado dos pececitos dorados y una familia de peces sol al estanque, donde ya vivian corvinas más pequeñas y dóciles. Tres fuentes de agua adornan el estanque. Una de ellas creada por Nick tiene la forma de un pez.

    Los Kiwanis celebraron junto a Nick y su mamá la finalización del estanque con una fiesta en el jardín trasero de la casa de los Cerrato. Comieron carne asada y postres hechos de malvaviscos y galletas con chocolate preparados al fuego de una hoguera.

    “A nuestra familia Kiwanis queremos enviarles un especial agradecimiento”, expresa Patti Cerrato. “Solíamos sentirnos solos, pero ahora hemos comprobado que no es así".

    Nick asiente lo que su madre dice con una vivaz y encantadora sonrisa.
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