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  • Computadores para universitarios

    feb 20, 2013

    Schoolchildren learn to use the new computers

    Hay quienes dicen que la basura de un hombre equivale al Tesoro de otro.  Puede ser que este adagio no resulte tan cierto, pero si lo es cuando se trata de dar computadores a los estudiantes de Timor Leste.   

    Cuando una socia Kiwanis, empleada de Bell Potter, compañía que analiza valores y finanzas, se enteró de la fusión de la compañía, supo exactamente a donde enviar 180 computadores de escritorio sobrantes, pues la compañía consolidaría su inventario. Después del conflicto armado de 1999 que dio paso a la independencia de Timor Leste (conocido también como Timor Oriental), el Distrito en formación de Australia recibió una solicitud de ayuda, a la cual respondió con un programa de 10 años para proveer leche a los niños de Timor Leste.  Haciendo uso de estas conexiones, Kevin Wood, coordinador del proyecto, dispuso de inmediato darle un nuevo hogar a los computadores de Bell Potter. 

    Wood dice: “Después de haber estado allá muchas veces y escuchado la arenga de los estudiantes locales pidiendo acceso al aprendizaje de computación, con humildad me emociono ante este gigantesco salto hacia las perspectivas de su educación”.  

    Coordinando múltiples viajes con una compañía de mudanzas que donó su tiempo a los proyectos, un pequeño grupo empacó, entregó e instaló computadores en un puñado de locales de trabajo cuidadosamente seleccionados, la lechería y las universidades de Los Salesianos de Don Bosco en Fuiloro, Comoro, Laga, Lospalos y Maliana- muchos de los cuales son conocidos por proveer la mayor parte de los servidores públicos a la nueva nación.    

    El Padre José comparte el positivismo de Wood acerca de los resultados de la donación. “Definitivamente, los computadores organizados por Kevin son una bendición para nuestros estudiantes.  Por primera vez, muchos de ellos tienen la oportunidad de tocar un computador.  Apenas están aprendiendo”  –Courtney Meyer 

  • Decorando sueños

    feb 13, 2013

    Autumn in her renovated room with project co-chairs Jennifer Rickert and Adam Haynes and past president Roseann Jones.

    Autumn Brantley no es una chica común de 10 años. Desde los dos años, ella vive con una rara enfermedad autoinmune llamada anemia sideroblástica que  requiere transfusiones de sangre cada dos semanas.  Mientras ella espera su segundo trasplante de médula ósea en dos años, el club Kiwanis de Spring Hill, Florida, se empeñó en que el tiempo que ella pase en su casa sea lo más mágico posible. 

    Luego de haber visto uno de los episodios del programa televisivo “Millonario Secreto”, en el cual los millonarios visitan las comunidades pobres para prestar asistencia, la ex- presidenta del club Roseann Jones concibió la idea de transformar los dormitorios de niños con enfermedades debilitantes.  Unos años después, el club se conectó con Autumn, cuya enfermedad la somete a pasar casi todo el tiempo en la pequeña casa de su familia, donde su sistema inmunológico está menos expuesto.

    El asombro de Jones al ver la acogida de la comunidad al primer beneficiario anual del Proyecto Sueños Agradables es evidentemente abrumador. “En verdad, los lazos entre la comunidad se están estrechando,” dijo ella. “Autumn es una niña asombrosa con una personalidad maravillosa.”

    Diseñado con la contribución de Autumn, el nuevo dormitorio de colores llamativos será realmente el resultado de la generosidad de la comunidad. En una cena de beneficencia en su honor, el club recaudó USD 3.500, superando el triple de la meta trazada. Tanto empresas como individuos han donado tiempo y materiales, como revestimientos para piso y murales, y han demostrado compasión hacia una familia que ha soportado un viaje doloroso. —Courtney Meyer       

    The renovated room

  • ¡Hay sopa!

    feb 06, 2013

    Children benefiting from soup fundraiser

    ¿Cómo será? ¿Caliente y agria? ¿De pollo y maíz? ¿O de verduras? Cualquiera que elija, un grupo de niños especiales en Karachi, Pakistán, será beneficiado.

    El club Kiwanis de Karachi maneja una clínica de intervención temprana para niños con síndrome de Down. Además de brindar asesoramiento a los padres, con regularidad, el club  ofrece a los niños diversiones, tales como salidas a lugares con juegos, almuerzo en un restaurante McDonald’s y además los patrocina para asistir a una escuela con todo incluido. Para ayudar a cubrir el costo de estas actividades del período 2009-2010, Mona Mahmood, presidenta del club, sugirió la venta de “sopa por una causa.”

    “Elegimos el centro comercial Park Tower para lograr una máxima exposición ante las masas, y…¡bingo!” Así lo declara Sana Avaz, miembro de Kiwanis y psicóloga clínica de la Clínica Kiwanis de Intervención Temprana para niños con Síndrome de Down.

    Al entrar al elegante centro comercial de tres pisos, los compradores fueron saludados por los altos estandartes de Kiwanis que descendían por la baranda de la escalera desde el segundo piso. Los tentadores aromas de las sopas, los panecillos de canela y el café se propagaban a través de la entrada. Pero la atracción principal de las ventas fueron los niños de la clínica que, trabajando hombro a hombro con los socios Kiwanis, tomaban pedidos y servían sopa para atender a sus clientes.

    El resultado: En cuatro horas, se vendieron unas 200 tazas de sopa, y se recaudó 150.000 Rs (aproximadamente USD 1.500). 

    “El potencial de estos niños milagrosos siempre nos asombra.”, dice Ayaz . “Nos hemos comprometido a reconocer su potencial, cultivarlo y hacer que ellos y sus familias se enorgullezcan de él“. —Jack Brockley

    Sopa de papa Vee
    (Receta de Veena Masud)
    Ingredientes:
    Para el caldo:
    1 kg. de piezas de pollo con hueso
    3 zanahorias
    1 repollo pequeño
    1 cebolla mediana, picada
    3 dientes de ajo, machacados
    Sal y pimienta recién molida, a gusto
    Para la  sopa: 
    1 kg. de papas peladas
    500 ml de leche
    125 ml de crema
    30 g de mantequilla
    Un manojo de hierbas mixtas

    Preparación:
     
    1. Mezclar las piezas de pollo, zanahorias, repollo, cebolla, ajo, sal y pimienta con suficiente agua para cubrir el contenido de la olla. Hervir por lo menos durante 90 minutos, luego colar.
    2. Agregar la papa y cocerla hasta que esté blanda y suave.
    3. Agregar la leche, crema, mantequilla y hierbas.
    4. Hervir a fuego lento durante pocos minutos hasta obtener una buena consistencia. 
    5. Servir con pan y mantequilla.
    Sopa de pollo y maiz
    (Receta de Novera Ansar)
    Ingredientes:
    3 litros de caldo de pollo
    1 pollo entero (desmenuzado)
    500 g de granos de maíz enlatados
    25 g de harina de maíz (maicena)
    Salsa de soya liviana (a gusto)
    6 huevos (batidos)
    Sal
    Pimienta blanca

    Preparación:
    1. Hervir el caldo en una cacerola grande. (Según su gusto o necesidades, puede sustituir parte del caldo por agua.)
    2. Agregar el maíz al caldo y hervir a fuego medio.
    3. Mezclar la salsa de soya y la harina de maíz hasta formar una pasta, luego, agregarla a la sopa y revolver hasta espesarla un poco. 
    4. Agregar a la sopa el pollo desmenuzado.
    5. Verter lentamente los huevos batidos dentro de la sopa, revolviendo constantemente con un tenedor.
    6. Servir la sopa, con pollo desmenuzado, sal y pimienta blanca. Sazonarla con vinagre mezclado con rodajas de ají verde, salsa de soya o salsa de ají.  
  • Un odontólogo consagrado a su misión de servicio

    ene 07, 2013

    John Gillan holds a patient

    John Gillan admite que es afortunado por los viajes misionarios de servicio que realiza como odontólogo. Lo que brinda es un servicio fácilmente cuantificable. Desde 1991, el endodoncista y socio Kiwanis del club Tempe Nuevo, en Arizona, ha viajado: dos (2) veces a Rumania para enseñar endodoncia; dieciséis (16) veces a Albania para dictar conferencias de su especialidad junto a un cirujano dental, con un aumento de 75 a 400 en el número de asistentes; dos (2) veces a Kosovo para enseñar sobre la materia; y seis (6) veces a Camerún, donde efectuó una cirugía dental en "el medio de la nada”. Esto suma un total de 26 viajes y parece que continuarán aumentando.

    Gillan ha pagado mayormente con su dinero estos viajes y además, ha llevado sus propios insumos odontológicos para compartir con los demás educadores y los pacientes a tratar.

    “La primera vez que me pidieron ir a Rumania, pensé: “¡Qué buena aventura!”, dijo Gillian. “Una vez que descubrí lo gratificante que es dar, enseñar y tener nuevos y verdaderos amigos en estos países en desarrollo, me entusiasmé. Es grandioso trabajar con un grupo de profesionales y personas comunes que trabajan arduamente y aportan en forma particular diferentes gastos, sin esperar recibir a cambio ninguna ganancia financiera".

    La fe cristiana de Gillan y su compromiso con sus semejantes son lo que lo motivan a realizar su misión de servicio. Sus motivos son realmente altruistas. En el 2009 recibió una grata sorpresa al recibir un reconocimiento del gobierno de Albania. El presidente albanés Bamir Topi, quién había escuchado sobre el trabajo de Gillan y había conocido al endodoncista el año anterior, llegó a la ceremonia de apertura de la conferencia dental de Gillan para dar un discurso a los odontólogos presentes. Después del discurso, invitó a Gillan a subir al escenario y le entregó la Medalla de Gratitud Albanesa.

    “Me sentí muy honrado. Solo estaba haciendo algo que amo”, dijo Gillan. “Algunos de mis amigos en Albania me dijeron que derramaron lágrimas de felicidad; estaban muy emocionados por mi reconocimiento. Albania tuvo el mayor dictador del mundo que gobernó por años. Me siento privilegiado de ser parte del renacimiento de este país.

    “El mayor reconocimiento para mí son: la amistad de otras personas y la satisfacción de contribuir a mejorar la calidad de vida de los niños y los adultos de esos países. He aprendido que cada persona en este mundo es especial. Alentar a una persona, ya sea un niño o un adulto, es realmente grandioso". Amy Wiser

  • Momo y su bicicleta

    ene 07, 2013

    Momo

    A Mohammed le gusta andar en bicicleta. Le agrada cruzar con su bici el puente de madera cubierto y pasar junto a un establo donde una mula lo saluda con un relincho. Rodear el taller donde realiza sus piezas artesanales de metal. Bordear la fogata donde él y sus vecinos cantan y escuchan a los músicos visitantes.

    Momo, como la gente lo llama, ha visto varios cambios en su vida últimamente. Acaba de terminar la escuela y atraviesa el final de su adolescencia. Sus padres ya no cuentan con los ingresos ni las terapias adecuadas para satisfacer sus necesidades. Sus discapacidades físicas, más el síndrome de Down, requieren una atención diaria, especial y permanente. Por estas razones, Momo debió mudarse de Dorfgemeinschaft a una institución familiar en Breitenfurt (Austria). Allí le brindan las terapias y la socialización necesarias que requieren las personas con discapacidades especiales. Los fondos del gobierno cubren la mayor parte de su cuidado, pero no totalmente

    “Tuvimos que adaptar en el taller su mesa para que pudiera usarla", dijo Michael Mullan, directora de la institución. “Necesita terapias especiales para poder seguir movilizándose. También requiere la asistencia de una enfermera. Para esto se necesita más dinero del que recibe del estado".

    Por ello, Momo fue el candidato perfecto para recibir ayuda del Club Kiwanis Vienna-Europe 1. El club realiza una donación anual a Dorfgemeinschaft para cubrir los gastos “extra”, que incluyen los costos de adaptación de su triciclo.

    “Contamos con caminos en el área donde se encuentra la institución que son ideales para que él pueda andar en su bicicleta”, dijo Mullan. “Sus pies deben estar sujetos a los pedales, y su espalda sujeta al respaldo del asiento para su seguridad. Y alguien debe caminar junto a él.

    “El ama andar en su bicicleta”.

    Comparta la historia de su club sobre: un servicio exitoso, los proyectos para recaudar fondos o de membresía. Envíe un correo electrónico a: shareyourstory@kiwanis.org.

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