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  • Ayudando a las familias en tiempos difíciles

    jun 19, 2014
    Una de las primeras familias asistidas por el Club Kiwanis Burbank fue la familia de Agustín y Beatriz Luz, quienes conocieron a los Kiwanis cuando Agustín fue atropellado por un conductor que se dio a la fuga, mientras él asistía a un motorista que estaba encallado.

    Todo comenzó en 1997 cuando el socio, Stephen Veres, del club Kiwanis Burbank (California) leyó en el periódico un artículo sobre una madre viuda que murió mientras ponía gasolina en su carro. La mujer fue atropellada por un conductor ebrio que se dio a la fuga. Ella  murió en el lugar de los hechos y dejó a seis jóvenes huérfanos, desamparados y sin un hogar.

    Desconsolado, Veres sabía que debía ayudarlos. El escribió a sus compañeros Kiwanis, y en pocos días recibió cientos de vales de compra y cheques. Estos continuaron llegando durante tres años hasta que las necesidades de los niños fueron satisfechas.

    Al darse cuenta que había muchos más niños que necesitaban ayuda, el club Burbank creó un programa permanente de servicio para los niños necesitados: “Kiwanis Cares About Children, KCAC”.

    Mike Hele y Allison, su  hija de catorce años, fueron una de las primeras familias que recibieron la asistencia de KCAC. Mike tenía un tumor inoperable en su cuello que luego hizo metástasis en sus cuerdas vocales. Como  padre soltero, Mike no estaba preocupado por él sino por su hija Allison y por quién la cuidaría cuando él muriera. El club Kiwanis lo apoyó y después de que murió, los socios cumplieron sus deseos de encontrar un buen hogar sustituto para Allison. Luego de encontrarlo, ellos pagaron por la educación de Allison y los honorarios legales correspondientes.

    Recientemente, el KCAC ayudó a la familia Satterstrom, pagando los gastos del funeral de su hijo que había sido asesinado. El KCAC también les brindó alimentos, vestimenta y otros fondos a los seis hermanos del niño.

    “Estoy tan orgulloso de nuestro club”, dice Veres, “y muy agradecido por la generosidad de nuestros socios”. — Kevin P. McKenna

  • Cambiando la vida de las personas sin techo

    jun 19, 2014
    La familia Kiwanis de St. Paul en Minnesota ensambló muebles por un período de 564 horas. Pasaron la mañana abriendo cajas, separando las piezas, leyendo las instrucciones, sosteniendo las partes del mueble, atornillándolas, clavando paneles y colocando los cajones en los lugares correspondientes.

    Durante los últimos tres años, los socios de la familia Kiwanis de St. Paul en Minnesota han ayudado a construir una vida más digna para los vecinos.

    Este último año, 141 representantes de 1 club Circle K, de 9 Key Clubs, de 13 clubes Kiwanis, más los familiares y amigos ensamblaron 89 cómodas para entregar a las personas que por primera vez alquilaban una vivienda o se convertían en dueñas de una de ellas. Los clubes trabajaron con Bridging, una organización sin fines de lucro que ayuda a una de las ciudades más populosa de Minnesota, Ciudades Gemelas (Twin Cities), brindando muebles de calidad y productos del hogar a las personas que están saliendo de la vida en la calle y de la pobreza.

    Kathleen Welle, socia del Club Kiwanis de Columbia Heights/Fridley (Minnesota), organizó las donaciones para comprar las cómodas y para armarlas.

    El propósito de las cómodas va más allá de solo guardar artículos.

    “Aparte de muebles y productos del hogar siempre estamos necesitando cómodas en Bridging”, dice Sara Sternberger, directora ejecutiva de Bridging. “Las cómodas brindan un sentido de dignidad, porque los artículos que una vez estuvieron guardados en el piso ahora pueden ser guardados en cajones”. — Cathy Usher
  • A la pesca de amigos

    jun 19, 2014
    Durante el Festival Musical Internacional Busker Street, Frying fish, Nils Allemann, Samuel Marschall y Marcel Lation ayudan al Club Kiwanis Bern-Aare a recaudar USD5.000 para el Proyecto Eliminar.

    En una reunión de músicos, artistas, intérpretes y sus seguidores, estos interactúan como si hubieran sido amigos de toda la vida.  Cuando los voluntarios del club Ben-Aare, en Suiza, agregaron el aroma de los pescados frescos recién fritos fischknusperli al festival internacional Buskers Street, ellos también se integraron a este grupo de amigos.

    “Cada año celebramos el Festival Buskers en Bern”, dice el socio Theo Riesen. “Miles de personas vienen a nuestra capital. Es una increíble oportunidad para presentar a Kiwanis y recaudar dinero para el Proyecto Eliminar”.

    Mientras se hacían de nuevos amigos y se fortalecían las viejas amistades, más de 30 socios del Club Bern-Aare recaudaron USD5.000 para salvar y proteger a las madres y a los bebés del TMN. — Cindy Dashnaw

  • Un poema de agradecimiento

    may 19, 2014
    Cristian Dragusin se divirtió tanto en el campamento de apoyo de Kiwanis que decidió escribir un poema de agradecimiento.

    Nadar, jugar, hacer manualidades y hasta aprender a realizar transfusiones de sangre inspiraron a Cristian Dragusin, a componer un poema para agradecer al personal del Campamento “Un Rayo de Esperanza” (A Ray of Hope). Un programa rumano que es apoyado por los clubes Kiwanis de Rumania,  Carolina del Norte, Francia y la Fundación Kiwanis International.

    Pequeños y grandes subimos al autobús.
    Todos con un espíritu festivo, según lo recuerdo.
    Llegamos al campamento,
    donde no nos faltaron comida,
    diversión ni buenos momentos.

    Si por casualidad sangrábamos
    recibíamos nuestro factor
    y de forma inmediata
    comenzábamos nuevamente a jugar.

    Chapoteábamos en la piscina.
    ¡Oh, qué lindo era eso!
    Jugábamos diferentes juegos
    con nombres bien divertidos.

    Aun cuando llovía
    eso no nos afectaba.
    Porque los planes se adaptaban
    O simplemente se arreglaban

    Ibamos al lago
    pero no sólo a comer pastel.
    Disfrutábamos de sándwiches y bebidas
    y jugábamos incansablemente en el suave césped.

    Algunos jugaban juegos de cartas y ganaban.
    Nunca la alegría nos abanonaba.
    Un mago llegó al campamento
    Oh… ¡todo un campeón!

    Trajo un conejito.
    ¡Qué divertido!
    Nos disfrazamos de payasos
    Con colores fuertes, y no solo de marrón.

    Hicimos nuevos amigos
    venidos del lugar, de otras regiones y de tierra del más allá.
    Todos nos divertimos
    y esperamos volver una vez más.

    El año próximo seguro.
    Ya que no hay cura
    para la hemofilia, solo un factor coagulante
    que obtenemos de forma gratuita.

    Nos supervisaban bien de cerca
    Cuando jugábamos o nos ejercitábamos.
    Eran personas amorosas.
    Siempre atentas y dispuestas a darnos un abrazo.

    Y acercándome al final
    de mi pequeño y modesto poema,
    quisiera agradecerles a todos
    lo que nos dieron sin condición.

    Lea más acerca de las cartas del campamento Kiwanis en la aplicación de la revista en su iPad (descárguela en el stand de noticias o en la tienda App). Lea más sobre el Campamento un “Rayo de Esperanza” y demás campamentos Kiwanis en la edición junio/julio 2014 de la revista Kiwanis.




  • Encuesta promueve un nuevo club satelital

    may 16, 2014


    El club satelital Iron Mountain-Kingsford reúne a sus socios una vez al mes, para comer pizza.

    Una encuesta sobre membresía confirma lo que ya sospechaban los líderes del Club Kiwanis de Iron Mountain-Kingsford, en Michigan: En parte, el número de socios se redujo de manera significativa porque las reuniones semanales no podían realizarse, debido a la cargada agenda  de sus socios.

    Una solución fue comenzar un club satelital.

    “Mi trabajo hace que tenga que viajar fuera de la ciudad”, explica el socio y Alcalde de Iron Mountain, Bruce Rosen, cuya esposa, también es una socia satelital. “No puedo asistir a las reuniones regulares de almuerzo".

    ¿Pero reunirse para comer pizza una vez al mes a las 17:30 horas?

    “Eso se ajusta mucho mejor a nuestras agendas”, dice Rosen.

    El club satelital cuenta con aproximadamente doce socios, y cinco de ellos son parte del club tradicional”, señala el presidente del club Cindy Novak, quien compara al grupo con un comité especial.

    “Los socios satélites participan de todas las actividades que realizamos como club”, dice Novak. “Están a cargo de algunas de las actividades del club como: la limpieza anual primaveral en una de las instalaciones de los veteranos de guerra, la fiesta de Navidad del club y nuestro picnic de verano”.

    “El Key Club y el Aktion Club también participan de las actividades Kiwanis y a veces asisten a las reuniones satelitales del club".  -- Historia escrita por Scott Pemberton

    Lea más sobre los esfuerzos de membresía del club Kiwanis Iron Mountain-Kingsford en la revista Kiwanis, edición junio/julio 2014.

    El Club Kiwanis Iron Mountain-Kingsford se reúne en una forma más tradicional: En un club.

    Los socios que no pueden asistir a la reunión de Iron Mountain (como se menciona anteriormente), debido a dificultades con  sus horarios, se reúnen mensualmente para comer pizza, compartir momentos con los compañeros y para hablar sobre los puntos de la agenda (parte superior). Generalmente asisten a la reunión los socios del club patrocinado: Aktion Club. Fotos por David Hakamaki
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