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  • Líder innato

    sep 23, 2014
    Líder innato

    Esposo. Padre de familia. Hijo devoto. Doctor. Canadiense. Excursionista, fotógrafo, observador de aves. Médico forense. Chef adjunto en la cocina de su casa. Erudito astuto en la solución de crucigramas.  Escultor de patos de madera. Lector. Experto en jugos de tomate, culpable de padecer constantes antojos de hamburguesas y papas fritas cubiertas en  ketchup.

    Ridgetown, Ontario, Club Kiwanis.

    El Doctor en medicina John R. Button, a solo unos meses de comenzar su periodo como nuestro Presidente de Kiwanis International 2014-2015, estaba de pie dentro del  triángulo de césped que se encuentra en medio de la intersección de tres caminos en el área rural Chatham-Kent, Ontario. Un distante remolino de polvo anuncia el acercamiento de 2 vehículos, provocando que el distinguido médico agite sus brazos salvajemente. Un auto convertible toma el camino de la derecha, y una camioneta todo-terreno  toma el camino de la izquierda. Ambos conductores, confundidos y persuadidos por las gracias de este espantapájaros que parece salido del Mago de Oz, se detienen y dan la vuelta, riendo mientras toman las direcciones contrarias.

    Button irradia orgullo luego de orquestar otro ejemplo clásico de atolondrada diversión, que seguramente será añadida a los anales de historias humorísticas del Club Kiwanis de Ridgetown.

    En el transcurso de los últimos 20 años, Button y su esposa Debbie, han organizado Carreras de autos como parte de las actividades sociales para sus compañeros del Club Kiwanis. Se han encargado de diseñar la ruta, de tomar el tiempo y de inventar astutas instrucciones, como parte de uno de los muchos roles que John ha disfrutado desde que se unió al Club en 1978. Pero su vida en el Club Kiwanis comenzó décadas atrás, el 19 de septiembre de 1951, el día en que nació. Su padre, Jim, era un médico familiar rural, líder en su comunidad y apasionado integrante del Club Kiwanis. Su madre, Nancy, era una entusiasta voluntaria dentro de su comunidad, con un don especial para la diversión. El hijo resultó igual al padre y a la madre.

    Ridgetown es una pintoresca comunidad formada por mansiones de ladrillo y casas campestres, rodeadas de granjas lecheras, huertos y  masivos molinos de viento. En el centro de la ciudad, en la esquina de la calle Main y la calle Victoria, Button reconoce sitios que han sido relevantes en su vida.

    “Esa casa tipo dúplex” señala “es donde mi papá colocó su oficina en un lado, y nuestra casa en el otro. Todavía puedo recordar como la gente tocaba a nuestra puerta a todas horas del día y de la noche, solicitando ver al doctor”.

    “Ahí está la iglesia Presbiteriana, y esa ventana justo a la derecha de la puerta principal es donde, siendo niños, mi amigo y yo tiramos los vitrales".

    “Atrás de nosotros, donde ahora hay un hostal, es el lugar en el que mi papá y yo practicamos medicina juntos por 20 años. Y durante esos 20 años, jamás tuvimos una pelea”.

    A una corta distancia de esta esquina en el centro de la ciudad, existen otros lugares que forman parte de la historia de la familia. Esta es la “Casa –Museo”  Ridge, donde supuestamente Nancy, la madre de John, a los 43 años de edad, tuvo la idea de acercarse a la calle, y levantar el ruedo de su falda para enseñar un poco el tobillo, atrayendo así a algunos hombres para que le ayudaran a mover sus muebles. También está la piscina comunitaria, dentro de unas premiadas instalaciones construidas por el Club Kiwanis durante la presidencia de Jim. Las canchas de tenis. Los apartamentos Kiwanis para personas mayores. El Gimnasio/Auditorio de la escuela secundaria, que lleva el nombre de Jim, en honor a sus años de servicio en la Junta Directiva Escolar.

    La escuela secundaria de Ridgetown fue también en donde se despertó  en John el interés por la ciencia y el servicio, convirtiéndose en objetivos fundamentales de por vida. En 1966 fue admitido en el Club Key, donde una de sus actividades favoritas era asistir a una fiesta llamada “Teen Town”.  Ocasionalmente se requería de la ayuda de chaperones del Club Kiwanis para mantener el orden.

    “Recuerdo haber sido llamado para comparecer frente a la Junta  Directiva Escolar (con mi padre sentado enfrente de mí, en su posición de Presidente) para justificar las razones por las cuales el Club Key debía continuar con las reuniones “Teen Town”, evoca Button. “Yo creo que mi argumento fue bueno, porque se nos permitió volver a organizar la reunión “Teen Town” el año siguiente”.

    Esos años en la secundaria dieron paso rápidamente a años de separación del hogar, para asistir a la University of Western Ontario, y más adelante a la University of Toronto para obtener su título universitario en Medicina. Más tarde regresaría  a University of Western Ontario para llevar a cabo su periodo de Residencia médica. En junio de 1978, regresó a Ridgetown, se incorporó al consultorio de medicina de su padre y también junto con él, se unió al Club Kiwanis.

    Hay osos en la calle Main. Osos piratas, atractivas osas vistiendo bikini, osos payasos, osos ataviados con esponjados tutús. Osos en carritos para bebés, osos en carritos de carga.

    Se trata del Picnic de los Osos de peluche del Club Kiwanis. Los niños desfilan en la calle Main llevando a sus ositos de peluche u  otros animales de peluche favoritos, todos decorados. La procesión termina en un parque cubierto de árboles, donde el Club Kiwanis ofrece música, pinta-caritas, hot-dogs, bebidas y premios para las familias participantes. La mayoría de las familias coloca manteles en el césped  para poder comerse su merienda campestre. Debbie Button vende sus populares golosinas de melaza y cereal en forma de ositos.

    “El Club Kiwanis se trata principalmente de tres cosas,” dice John. “Diversión, camaradería y servicio. Uno de los eventos más divertidos, tanto para los niños como para los adultos, es el Picnic de los Osos de Peluche del Club Kiwanis”.

    El Club también organiza el Desfile de Santa Claus y el Derby Montaña abajo. Además patrocina al Club Key y al Club Aktion, apoya  la organización de deportes para niños y jóvenes y actualmente tiene planes de construir un parque recreativo de fuentes de agua. Durante la primera campaña global del Club Kiwanis dirigida a eliminar las enfermedades relacionadas con deficiencia de yodo en los niños, se contribuyó con más de CAD$186.000 a esta causa, gracias a eventos de competencias de conocimientos. Ahora el Club está apoyando al Proyecto Eliminar, cuyo objetivo es la eliminación del tétanos en las madres y en los bebés recién nacidos.

    John reconoce que se ha divertido. Pero en 1994, descubrió además lo importante que puede ser el Club, cuando  su esposa Jody murió en un accidente automovilístico. Cuando regresó a su casa después de pasar tres días en el hospital, con un brazo, una pierna y el  esternón fracturados, fue recibido en la puerta por sus amigos del Club Kiwanis.

    “En el transcurso de las semanas y meses que siguieron, mi familia y mi Club Kiwanis cuidaron de mi hasta que recuperé la salud”, comenta.

    En 1995, John conoció a Debbie Acton, y la invitó a acompañarlo en una caminata por el Parque Rondeau Provincial Park.

    Cubiertos por el denso follaje del antiguo bosque canadiense Carolinian, un destino reconocido mundialmente para la observación de aves,  John y  Debbie conversaron y descubrieron una gran cantidad de intereses mutuos, como las caminatas, las aves, los libros, y el arte de cocinar.

    Con el matrimonio celebrado en 1997, Debbie y su gato se incorporaron a la familia de John, formada por Claire y su esposo Geoff; Tim y su esposa Gillian; y sus tres nietos. La ceremonia se llevó a cabo en su residencia, a la cual una vez un diseñador se refirió como Windows 96, a causa de las muchas vistas que ofrece del Lago Erie, donde pueden verse venados comiendo el césped tranquilamente y águilas calvas patrullando la zona costera del lago.

    “Frecuentemente me preguntan a donde voy en mis vacaciones” comenta sonriendo John “voy a casa. Aquí es a donde las personas vienen para disfrutar de sus veranos, pero nosotros estamos aquí todo el año”.

    Este año John Button está tomándose un descanso de sus vacaciones para hacerse cargo de algunas nuevas responsabilidades del Club Kiwanis: presidente, participante en las celebraciones del Centenario del Club, promotor del Proyecto Eliminar y del proyecto “La Fórmula”.

    Todavía y por siempre, un entusiasta y alegre integrante del Club Kiwanis Ridgetown. — Story by Jack Brockley | photo by Frank Espich
  • Los niños van a dormir con pijamas calentitos

    sep 23, 2014
    Las co-presidentas del proyecto, Carol Glassburn (izquierda) y Cathy Schlecht, posan con algunos de los pijamas donados.

    Aún en las noches más frías de Williams (Arizona), los niños duermen abrigados gracias a la donación de pijamas realizada por el Club Kiwanis Williams. Este proyecto comenzó  el pasado septiembre y benefició a  niños carenciados.

    "Somos una ciudad turística y el verano es increíble, pero con la llegada del invierno las cosas pueden volverse bien difíciles”, explica la presidenta del club Kiwanis Williams, Cookie Nicoson. “Este proyecto es muy importante para las familias de nuestra comunidad, especialmente durante la época invernal cuando las cosas no siempre son  agradables".

    Con el objetivo de  comprar en un mes, 250 pijamas para los niños y las niñas de escasos recursos, el club recaudó USD500 en la primera semana y luego, obtuvo promesas de donaciones de otras personas  comprometidas con el proyecto. — Artículo escrito por Wendy Rose Gould y foto de Ryan Williams/Williams-Grand Canyon News
  • La belleza no tiene límites de edad

    ago 13, 2014
    Las participantes y los funcionarios del concurso de belleza del Hogar de Ancianos Scott celebran otro exitoso programa.

    No faltaron voluntarios del Club Kiwanis de Swainsboro (Georgia) presentes para escoltar a las concursantes del concurso de belleza. Los socios del club se sintieron honrados al escoltar a las residentes del hogar de ancianos, en el segundo concurso anual de Belleza del Hogar de Ancianos Scott Health and Rehab.

    “Cualquier participante mujer puede concursar", comenta Kay Peacock, la coordinadora del evento y miembro del Club Kiwanis de Swainsboro.

    Los jueces eligen a Miss Simpatía, a la segunda y tercera princesa y a la reina del Hogar de Ancianos “Scott Health and Rehab”.  Este año la ganadora fue Katherine Soles, de 91 años de edad, quien cumplió con los requisitos para competir en el concurso de belleza estatal de Miss Georgia de la Asociación del Cuidado de la Salud (Georgia Health Care Association Pageant). Este evento es patrocinado en parte por el Club Kiwanis de Peachtree, en Atlanta, Georgia.

    La asociación cree que estas hermosas participantes promueven una imagen pública positiva de los residentes del hogar de ancianos y del potencial que tienen para vivir una vida plena.

    “Las personas de la comunidad nos comentan durante el año sobre cuánto aprecian que hagamos este concurso de belleza", dice Peacock. “Muchas personas del área y los familiares de las concursantes vienen a ver el concurso  y el hogar recibe una apreciable cantidad de publicidad. ¡Y son tan hermosas y tiernas”!  — Cindy Dashnaw
  • Con una cena se agasaja a las estrellas del deporte de la ciudad

    ago 13, 2014
    El ídolo de hockey, Murray Dryden, conoce en una cena realizada en el Salón de la Fama de los Deportes de Guelph, al ídolo de lacrosse Bob Watson.
    Durante más de 20 año el Club de Kiwanis de Guelph (Ontario) ha realizado este evento donde rinde homenaje a las figuras deportivas de la ciudad y a la vez retribuye y sirve a su comunidad.

    En 1987, tres Kiwanis realizaron un banquete para atraer a la gente con el objeto de recaudar fondos, invitando a las celebridades deportivas de  la comunidad. Cinco años más tarde, el club se asociaba con la ciudad para patrocinar el Salón de la Fama de Guelph. La Cena Anual de las Celebridades Deportivas del Club se lleva a cabo conjuntamente con la Ceremonia Anual de Nominación de los Miembros en el Salón de la Fama, evento que atrae a cientos de personas.

    La cena deja una ganancia al club de CAD$20.000 que se destina a financiar varios proyectos de la comunidad. El principal beneficiado es Camp Belwood, una escuelita de verano para adultos y niños con necesidades especiales.
     
    “La ganancia depende principalmente de la venta de entradas, etc., para el Salón de la Fama”, dice la Kiwanis Wayne Mizen, quien ayudó con la organización del primer banquete y quien ha sido miembro de la Junta de Directores del Salón de la Fama desde 1993. “Vimos la necesidad de ayudar a fomentar los deportes en todos los niveles”.

    Aparte de subsidiar el Salón de la Fama, el Club Kiwanis Guelph también apoya a los deportistas de las Olimpiadas Especiales y a los estudiantes de la escuela secundaria.  Cada año durante la cena, el club reconoce a los mejores deportistas de la escuela secundaria de la ciudad. 

    Se reconocieron a cuatro personas y a un equipo durante banquete celebrado en junio: Al arquero de lacrosse en cancha cubierta, Bob "Whipper” Watson; al deportista veterano Thomas McKenna; al director técnico de hockey y béisbol y asistente Rob Holody; al referí de hockey James King y al equipo juvenil de béisbol Kiwanis de 1960, que fue el primer equipo de Guelph en ganar el campeonato provincial de la Asociación de Béisbol de Ontario. Lo que suma un total de 116  miembros presentes en el Salón de la Fama, incluyendo 18 equipos, desde que se celebrara la primera ceremonia de nombramiento en 1993.  — Michael Jackson

  • Cómo hacer películas

    ago 13, 2014
    Un taller dirigido por un cineasta profesional ayuda a los adolescentes interesados a perfeccionar el arte de la narración.

    Algo especial está sucediendo en el Teatro Colonial. Es el 10⁰ Festival Anual de Filmación Juvenil realizado por los Kiwanis en Idaho Falls (Idaho), una comunidad muy unida que se ha convertido silenciosamente en la Meca de películas producidas por adolescentes.  Jóvenes cineastas van allí de lugares tan lejanos como el extremo occidental de Wyoming para participar de una noche de películas.

    La idea por realizar este festival comenzó en el 2003, cuando el socio del Club Kiwanis de Idaho Falls, Steve Parry, vio el video de su sobrino haciendo snowboarding y pensó que debía haber un espacio para que los jóvenes mostraran su arduo trabajo. Él presentó la idea a su club Kiwanis y juntos comenzaron a organizar el primer festival de filmación en el 2004.

    “El primer año que fui, quedé impresionado con lo que estos chicos son capaces de hacer”, comenta Marci Dimick, director ejecutivo del festival. “Se puede apreciar cómo los chicos se toman el tiempo para redactar el guión, pensar en la producción, las tomas, la iluminación, la utilería, el lugar, el vestuario, y el maquillaje. Es algo increíble el trabajo de aquellos que participan y la calidad de la película que logran”.

    Sharon Parry, presidenta del Club Kiwanis de Idaho Falls, sabe lo importante que este evento es para la comunidad.

    “Vemos que los adolescente generalmente son reconocidos en el campo de los deportes, la música, las obras teatrales, pero no por sus películas", expresa Parry. “Por ello, esto realmente ha permitido reconocer a los adolescentes que están comenzando a ser o que son artistas incipientes, en la industria cinematográfica.  Existe mucho apoyo para el festival cinematográfico, y Idaho Falls lo adoptó como un gran evento".

    “¡Qué empiece el espectáculo! El espacio de la catedral del teatro donde se han reunido familiares, amigos y extraños está colmado de una tensa espera. El maestro de ceremonias dice el nombre de un cineasta. Aclamo y aplausos, seguidos de  premios y comentarios de los jueces. Las luces se apagan, y la película del joven aparece 35 pies por encima de la multitud. El sonido resuena en los pasillos, haciendo temblar las paredes y haciendo vibrar el piso. Es imponente e inspiradora.

    Allí, bajo el manto de la oscuridad, se entrelazan historias: miedos y terror, éxitos personales, pasiones por bailar y correr, súper poderes, accidentes automovilísticos, cine de arte, películas sobre una increíble hazaña personal y pensamientos tiernos sobre la muerte. Es el drama humano de los momentos vividos, aquellas pequeñas cosas que hacen que un público diverso se una por una sensación única.  — Curtis Billue

    Lea más sobre esta historia y vea los videos en la aplicación de iPad de la revista Kiwanis, disponible en el puesto de revistas (Enlace disponible en inglés).

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