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  • Compañeras de té

    feb 23, 2015
    Cada domingo, Janet Morningstar sirve el desayuno a las caminantes del parque Willows, Gaelan de Wolf (centro) y Marjorie Clark, en el salón de té Kiwanis con vista a la playa y al mar.

    Gaelan de Wolf y Marjorie Clark solo eran conocidas, pero un día durante un desayuno se dieron cuenta que tenían mucho más en común que solo los años de la tercera edad.

    Ambas viven a pocas cuadras de  Oak Bay, cerca de Willows Park en British Columbia, pero en direcciones opuestas. Ambas disfrutan del extenso sendero de la playa Willows. A ambas les encanta desayunar juntas cada domingo de invierno en el salón de té Willows Beach de Kiwanis en Oak Bay.

    Establecer una amistad no fue obra del destino exactamente o de alguna noche encantada, sino fue el descubrir que eran compañeras de caminata mientras desayunaban un domingo por la mañana en el salón de té. Ambas mujeres asisten al té dominical regularmente desde que se iniciaron estos desayunos invernales, poco costosos, para  beneficencia, desde hace tres años.

    ¿De qué hablan estas dos nuevas amigas? Desde las ventanas del salón se veía que el sol aparecía  después de las tormentas del domingo mientras cuatro personas remaban en kayak alejándose de la playa Willows, pasaban un solitario barco pesquero y se dirigían al muelle de la bahía Oak Bay. Personas y perros pasaban fuera de la ventana mientras Gaelan y Marjorie disfrutaban del té después de desayunar tranquilamente, y hablaban, ¿de qué?: Del desagüe, da la casualidad.

    Ninguna quiere dejar su hogar después de haber vivido allí toda una vida, pero la vivienda y la infraestructura de Oak Bay están viejas y deteriorándose, los desagües perimetrales de las tejas de arcilla se están tapando. Las estimaciones para la reparación de los mismos cuestan miles de dólares, más de lo que pueden pagar los pensionados.

    Pero un sorbito de té… CDN$10 por un desayuno semanal--con los caminantes de Willows y las aguas de Oak Bay deslizándose ante ellas fuera de la pared  de ventanas del salón de té--es un gasto que pueden realizar. Algo que disfrutan entre amigas, ya sean viejas o nuevas amigas.

    Hace dos años, voluntarios y socios del Club Kiwanis Victoria, en Oak Bay, comenzaron a servir el desayuno invernal los domingos, para recaudar fondos para la Fundación del Pabellón Kiwanis de Oak Bay. El desayuno se sirve desde las 9 de la mañana hasta el mediodía durante tres meses, comenzando a principios de enero. Durante los primeros dos años se recaudaron aproximadamente CDN$10.000 que se invirtieron en las instalaciones, para así mejorar la vida de los pacientes del Pabellón Kiwanis,  que cuenta con 122 camas. Este pabellón se especializa en el cuidado de enfermos con demencia y el lugar pertenece y está administrado por la Sociedad de Atención Médica Kiwanis de Oak Bay.

    Se ofrecen dos opciones en el menú.  El “desayuno uno” incluye jugo de naranja o manzana; huevos revueltos, hervidos o fritos; jamón o tocino; croquetas de papas; tostadas; y café, té o chocolate caliente.  El “desayuno dos” incluye jugo de naranja o manzana; panqueques o tostadas francesas; miel de maple; un tazón de frutas/yogurt; y por supuesto, café, té o chocolate caliente.

    Un sistema eléctrico moderno permite calentar mejor las instalaciones que en un tiempo fueron  utilizadas solo durante el verano. Aparte, ventanas  térmicas en los tres  costados de todo el frente del salón de té/café ofrecen una experiencia cómoda y pintoresca durante los meses de invierno, hasta cuando un  clima tormentoso se convierte en una escena interesante para ver en Willows Beach. 

    Es pronto este año hablar de cifras, pero si es posible decir que un promedio de más de 100 personas ha desayunado un domingo a la mañana en Willows. Saluden a las amigas caminantes Gaelan y Marjorie cuando vengan.  — Historia y foto de John Ewing
  • Fotos destacadas de la celebración del primer centenario en Detroit.

    ene 28, 2015
    A towering cake sweetens a photo op for 100th anniversary celebrants.

    Different cultures--as well as different eras--were on display during the 100th anniversary celebration in Detroit.

    A parade of flags opens ceremonies at the Detroit 100th anniversary celebration.

    Members arrive for the party at the Michigan Historical Museum.

    CKI members join the party at the Detroit 100th anniversary celebration.

    A night at the Michigan Historical Museum includes a fantasy ride in a classic car.

    Fifty Amp Fuse performs for Kiwanians and guests at the Detroit anniversary celebration.

    A restored plaque is unveiled by Kiwanis International President John Button (left) and Detroit Kiwanis Club No. 1 President Eric Sabree.


  • ¡Feliz primer centenario de Kiwanis!

    ene 21, 2015

    Como presidente de Kiwanis International, tengo el privilegio de celebrar el primer centenario de Kiwanis junto a usted. El club que comenzó a prestar servicios en Detroit, Michigan, EE. UU., hace un siglo, creó un movimiento internacional que continúa mejorando vidas y comunidades cada día. Espero que usted se sienta tan orgulloso como yo por continuar con ese legado.

    Además del increíble cambio que está produciendo en su comunidad, podemos estar orgullosos de que millones de niños crecieron sin las discapacidades mentales prevenibles provocadas por el iodo añadido a la sal, gracias a la promesa de Kiwanis de reducir los desórdenes por deficiencia de iodo. Y ahora, millones de mujeres y sus futuros hijos han sido protegidos del tétanos materno y neonatal gracias al Proyecto Eliminar. Sin embargo, 134 recién nacidos aún mueren cada día de esta dolorosa y desgarradora enfermedad.

    Es muy fácil producir un cambio cada día a través del Proyecto Eliminar. Con apenas USD 1,80 se puede salvar una vida. Me gustaría pedirle que me acompañe en el compromiso de salvar a un bebé por día (enlace disponible en inglés) durante uno o dos años. Cada día durante ese período, sin importar lo que suceda en su vida, podrá mirarse al espejo y saber que salvó la vida de una mujer y de sus futuros bebés. Librar al planeta de esta enfermedad es nuestro regalo para el mundo.

    Espero verlo/a en la celebración que estamos organizando para la Convención de Kiwanis International en junio en Indianápolis, Indiana, EE. UU. Si alguna vez existió una convención de Kiwanis imperdible, sin dudas es esta. Dentro de unos años podrá decir: ¡estuve allí!

    Gracias por todo lo que hace en nombre de Kiwanis.








    John R. Button, M.D.
    Presidente 2014-15
    Kiwanis International
  • La historia de Susan Fitzgerald

    ene 19, 2015
    El columnista Jimmie Fidler se dirige a los participantes de la Convención de Kiwanis International de 1975, celebrada en Atlantic City (Nueva Jersey).

    Doctor: Examiné a su pequeña y creo que tiene nefritis aguda.

    Padre: ¿Nefritis?

    Doctor: Sí. Es una enfermedad que afecta a los riñones que dejan de funcionar con el tiempo.

    Madre: ¿Es grave?

    Doctor: Muy grave... No hay tratamiento... Al final, su hija morirá.

    En los inicios de los años 50, el columnista de chismes de Hollywood Jimmie Fidler, grabó una escena dramática titulada: “La historia de Susan Fitzgerald”. En el álbum Fidler contó la historia de los padres y amigos que buscaban con desesperación una cura para Susan, de ocho años de edad. Finalmente con la niña en coma, internada en un hospital en San Bernardino (California), un amigo de la familia contactó a Fidler por ser él el fundador de la “Fundación National Kids' Day”  (Día Nacional de los Niños). (Escuche "la Historia de Susan Fitzgerald” en la aplicación de iPad de la revista Kiwanis). (Enlace disponible en inglés)

    "Nuestra fundación solo ayuda a los clubes Kiwanis en su trabajo para el bienestar infantil y en la recaudación de fondos para el “Día Nacional de los Niños”, explicó Fidler, pero ofreció una semilla de esperanza: “Estoy seguro de que los Kiwanis pueden ayudar".

    Siguiendo el consejo de Fidler, el amigo llamó a Larry Titu, cuyo club Kiwanis de West Hollywood (California) destinó USD$900 para los gastos médicos de Susan y contrató a una ambulancia para que la trasladara a un hospital de Hollywood.

    "Siete semanas después del día que entró en coma”, reportó Fidler, “el cuerpo demacrado de la pequeña Susan Fitzgerald se movió en la pequeña cama del hospital. Despacio, furtivamente, los ojos de la niña se abrieron y la niña habló”.

    Entre los años 1930 y 1950, Jimmie Fidler fue un crítico muy conocido en Hollywood. Su programa de radio, se decía, podía levantar o destrozar la carrera de un actor. Pero también fue socio del club Kiwanis Hollywood y apoyó activamente la participación de Kiwanis International en el “Día del Niño”.

    Desde 1949 hasta mediados de 1950, Fidler escribió reseñas sobre las películas de Hollywood para la revista Kiwanis, seleccionando títulos para la familia, como la comedia de 1950 de Red Skelton, The yellow cab (El taxi amarillo), y alertó a las familias sobre películas como Alma Negra, de James Cagney, sugiriéndoles no verla.
  • Diferentes generaciones de la comunidad comparten un picnic

    ene 18, 2015
    Los estudiantes de preescolar disfrutan comiendo perros calientes, papitas y rodajas de manzana, en el picnic realizado en Allentown, Pennsylvania.

    Al igual que en una reunión familiar, pero mucho mejor organizada, el club Kiwanis de Allentown, Pennsylvania, reúne todos los años a varias generaciones de personas, en un picnic multi generacional. Se celebra la infancia, pero todos se benefician participando.

    Este año 90 niños de preescolar, pertenecientes a los Centros educativos Lehigh Valley Children asistieron al quinto evento anual organizado por los clubes. Los invitados, de entre 3 y 5 años de edad, se divirtieron jugando en varias de las estaciones didácticas, asistidos por dos docenas de adolescentes miembros del Key Club de la escuela secundaria católica Allentown Central, supervisados por adultos socios Kiwanis. 

    "Al principio fue un poco caótico”, según comentó el socio Kiwanis, Tom Harp, “pero después de media hora, todo comenzó andar sobre ruedas”.

    "Todo: la carrera de veleros, el mini baloncesto, las burbujas gigantes, la carrera de obstáculos y el inflable".

    "Durante una hora y 15 minutos, los niños recorrieron el lugar disfrutando de cada actividad", dice Harp. “Fue un gran ejercicio, al igual que una buena experiencia educativa para los niños. ¡Y por momentos, parecía que los jóvenes socios del Key Club se estaban divirtiendo tanto como los niños!”.

    El trabajo familiar en equipo no terminó ahí. “Para el almuerzo”, comenta Harp, “los socios adultos del club cocinaron salchichas, luego las pusieron en panes y las sirvieron en bandejas. Los socios del Key Club colocaron los perros calientes en platos acompañados con papitas y rodajas de manzana para servirlos inmediatamente a los niños", cuenta Harp. “Asimismo, se aseguraron que todos tuvieran bebidas y ayudaron a los niños con los aderezos”.

    Cada año el club trabaja para mejorar el evento. Este año el trabajo se enfocó en mejorar la fórmula para hacer burbujas y en la fabricación de las bolsitas de regalo de las socias Keith y Jessica Reynolds.  — Shanna Mooney
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