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  • Cómo recaudar fondos usando todo el potencial equino

    mar 18, 2015
    A contestant in a hunter class clears an obstacle during competition at the Brecksville Horse Show.

    Sesenta y siete años atrás, un día de junio, el club Kiwanis de Brecksville, en Ohio intentó algo nuevo: Un espectáculo con caballos.

    Llovió.

    No obstante, desde ese empapado comienzo, el espectáculo Kiwanis con caballos se ha convertido en la actividad de recaudación de fondos más grande del club. Pero para reducir en el futuro las posibilidades de un espectáculo con lluvia, los Kiwanis consultaron el almanaque Old Farmer's Almanac (Viejo Almanaque de los Granjeros) para elegir el día más seco del año.

    Hoy, el espectáculo anual de caballos que Kiwanis organiza en agosto es considerado un encuentro social para los amantes de estos animales que marca el fin del verano. Este evento ha sido reconocido como el “Mejor espectáculo con caballos de Ohio”.

    Es increíble la variedad de actividades que los Kiwanis incluyen en ese horario de un solo día.

    “Actualmente, el espectáculo cuenta con dos corrales”, dice el secretario del club Kevin Brusk. “El corral principal es conocido como el corral del espectáculo, y un corral de doma es donde se realizan los eventos de salto. El año pasado, se presentaron más de 50 clases en el corral principal, y más de 40 clases en el corral de doma. Cada clase está compuesta por diferentes grupos de edades y diferentes razas de caballos. El día comienza con clases para los niños, continúa con las clases de jóvenes y finaliza con las de adultos”.

    Además de eso, está la competencia de caballitos de palo, donde los pequeños arman su propio caballito de palo de escoba para mostrarlo en el corral.

    “El dinero que recaudamos se lo damos nuevamente a la comunidad mediante otros eventos que organiza Kiwanis como la búsqueda de huevos de Pascua y la entrega de regalos de Papá Noel”, expresa Brusk. “Como organización, trabajamos muy arduo para asegurarnos que las personas de la comunidad sepan que el dinero recaudado en este evento, vuelve directamente a ellas mediante nuestros programas, y para agradecerles por el continuo apoyo que nos brindan al asistir al espectáculo con caballos".

    El evento también les permite a los socios hablar sobre Kiwanis en la ciudad. “La gente”, dice Brusk, “ya conoce a Kiwanis porque generalmente comenta: “Oh sí, he estado en el espectáculo con caballos muchas veces”.

    Cuando se celebró el espectáculo inaugural con caballos, Brecksville era una pequeña ciudad donde los caballos formaban parte de la vida cotidiana. Actualmente Brecksville es un suburbio poblado donde unas pocas personas tienen interacción con los caballos. Este cambio social ha hecho que el espectáculo cambie con el paso del tiempo, añadiendo por ejemplo, vendedores de artesanías, paseos en pony y espectáculos varios.

    “A pesar de que ha evolucionado con el tiempo”, comenta Brusk, “el espectáculo con caballos sigue brindado a la comunidad una oportunidad para reunirse a fines del verano y experimentar la majestuosidad de estos equinos, antes de que los últimos días de calor se desvanezcan”.
  • Manejar: un sueño hecho realidad

    feb 23, 2015
    Bólidos: Kiwanis, ingenieros y terapeutas físicos se juntaron en un garaje para modificar y adaptar carritos eléctricos que sirvieran a niños con necesidades especiales.

    ¿Cuál es el carro de sus sueños? ¿Un Aston-Martin DB5? ¿Un Jaguar clase E? Para algunos, es el último modelo motorizado Mader con algunas modificaciones. Los socios del club Kiwanis de River Forest/Oak Park, en Illinois, convirtieron en realidad el sueño de conducir para niños con discapacidades como síndrome de Down, parálisis cerebral y espina bífida. Esto fue posible gracias a modificaciones de bajo costo realizadas a los carros de juguete estándar disponibles en el mercado.

    Arun Jayaraman, uno de los socios fundadores del club, se enteró del proyecto “Go Baby Go” (Anda bebé, anda), creado por el investigador y diseñador Cole Galloway, de la Universidad de Delaware. Los carros eléctricos son personalizados de manera que los controles de las manos y los pies son colocados en el apoyacabezas u otros lugares, dependiendo de las necesidades particulares del niño.

    Jayaraman, director del Max Näder Lab for Rehabilitation Technologies and Outcomes Research (Laboratorio de Tecnologías de Rehabilitación e Investigación de Resultados Max Nader) del Instituto de Rehabilitación de Chicago, trajo el programa a Illinois donde el club Kiwanis River Forest/Oak Park financió la compra de los carros, alimentos y recursos para cuatro vehículos—tres pequeños y uno grande.

    Una de las modificaciones más importantes realizadas es la ubicación de los pedales.

    “Si un niño no puede mover las manos o las piernas, los movemos a la parte de atrás del asiento y ubicamos los pedales en el apoyacabezas", explica Jayaraman. “Al apoyar el niño su cabeza en el apoyacabezas, el carro se mueve. Se ponen muy contentos cuando se pueden mover solitos”.

    Los cambios requieren cerca de USD100 para comprar los objetos necesarios como: tubos flotadores de poliuretano, tubos de PVC y otros materiales básicos. También se incluye un manual que provee instrucciones paso a paso. Ayuda al proyecto tener cerca ingenieros u otros profesionales en el campo técnico, pero no es requisito necesario (solo facilita el proyecto).

    “Los niños con discapacidades físicas y mentales generalmente son dejados de lado en los parques infantiles", cuenta Jayaraman. “No pueden jugar con los demás niños de la misma manera. Esto crea un aislamiento social y comunitario. Es difícil integrarse en la vida cotidiana”.  — Cathy Usher
  • Proyecto Kiwanis de reconocimiento comunitario: Una dulce caminata

    feb 23, 2015
    Los participantes de la caminata del chocolate van de tienda en tienda probando dulces delicias preparadas por chefs, fabricantes de caramelos, pasteleros y heladeros.

    En su negocio Think Silk, Alice Bracken sumerge en chocolate derretido una cereza al marrasquino y agrega dos rebanaditas de almendra para crear un delicioso y dulce mousse de chocolate. El club Kiwanis de Lititz, en Pennsylvania, ha implementado un proyecto de reconocimiento comunitario que usa la famosa delicia de Bracken, junto con las delicias de otros 25 chocolateros. Este proyecto recauda más de USD50.000 al año que luego dona a: las bibliotecas locales, el Centro Pediátrico Schreiber, la Clínica Lancaster especializada en paladar hendido y muchas otras organizaciones benéficas.

    Un proyecto Kiwanis de reconocimiento comunitario es una actividad que por su popularidad e importancia exalta la reputación de los clubes dentro de la comunidad y en sus alrededores. Los proyectos Kiwanis de reconocimiento comunitario fortalecen la membresía del club y son un ingrediente clave del plan estratégico de Kiwanis International: el Plan-I.

    La caminata del chocolate reúne a los Kiwanis de Lititz y a los socios del Key Club de la secundaria Manheim Township, así como  a los mejores chefs, fabricantes de caramelos, pasteleros y heladeros, quienes ofrecen una gran variedad de postres y golosinas de chocolate. Lea más sobre este dulce evento para recaudar fondos en la revista Kiwanis de diciembre del año 2013. Asimismo, puede acceder a una versión más amplia con video incluido en la publicación de las aplicaciones de iPad y Android.

    “A pesar de que siempre hemos sido un pequeño club, muchos de nuestros nuevos socios en los últimos 13 años se han asociado al club motivados por la caminata del chocolate; ya sea que los dueños de los negocios locales han visto el beneficio que la caminata trae a la ciudad y a sus negocios o porque ellos quieren ser parte de la organización que logra tal éxito”, dice el presidente de la caminata del chocolate, Marty Freeman. “Alice Bracken es nuestra modelo para trabajar en esto. Ella es una socia Kiwanis activa que nos ayudó a crear otro festival de comidas llamado el Festival Lititz Pretzel, que se festeja en la primavera.

    “Tenemos mucha suerte de contar con una fábrica de chocolates ubicada en el centro de la ciudad, y una de nuestras socias es Kathy Blankenbiller, una artista del chocolate de la compañía  Wilbur Chocolate. Por más de una década ella ha creado increíbles escenografías comestibles, que forman parte del recorrido de la caminata y que favorecen nuestra imagen”.

    Ese prestigio se escucha en las calles y en los callejones de Lititz, cuenta Freeman, quien escuchó a dos mujeres hablar detrás de un negocio en la zona céntrica: “Me encanta la caminata del chocolate porque puedo hacer las tres cosas que más me gustan: ir de compras, comer chocolate y caminar”.

    Si desea leer más historias sobre los proyectos Kiwanis de reconocimiento comunitario de los clubes, esté pendiente de la revista Kiwanis, edición abril/mayo del año 2015.
  • Arte en acción

    feb 23, 2015
    Una artista muestra con orgullo el trabajo con hilo que le permitió obtener el primer premio en la Feria Estatal de Kansas.

    Cuando la exhibición de arte para personas con discapacidad perdió a su empresa patrocinadora en la Feria Estatal de Kansas en el año 2012, los socios del club Kiwanis de Hutchinson decidieron hacer algo al respecto. Es parte de su legado el arte de transformar situaciones negativas en positivas para grupos especiales.

    Como patrocinadores del primer club Aktion en Kansas, los Kiwanis llevan tiempo  apoyando a las personas con capacidades diferentes. Al enterarse por David Morgan de la pérdida del patrocinador, el club se avocó a recaudar USD1.000 para dicha causa.

    “Podríamos haber cubierto el costo total, pero en busca de un mayor apoyo también solicitamos y recibimos subsidios de la Fundación Kiwanis International y del Distrito de Kansas”, comenta Mike Gingerich, asistente del secretario del club. “El distrito realmente apoyó la idea y muchos otros clubes Kiwanis de Kansas participaron cuando se los pedimos. Por lo tanto, Kiwanis ha patrocinado la exhibición en los últimos años y continuará haciéndolo”.

    Los ocho clubes Aktion del distrito contribuyen periódicamente con obras de arte originales para la exhibición, la cual es visitada  por más de 300.000 personas que asisten a la feria cada año. Mike ha recibido una respuesta muy positiva por parte de los socios del club Aktion, cuyas edades oscilan entre los 20 y los 65 años. 

    “Se realiza una votación sobre todos los trabajos de arte presentes en la feria, incluyendo la exhibición de arte de las personas con discapacidad”, dice Mike. “No se pueden imaginar la alegría que sienten los socios de nuestro club Aktion cuando las obras de ellos ganan un listón, una medalla o incluso uno de los premios de USD10 otorgados".

    “En general, es un gran proyecto para nosotros; para nuestros amigos del club Kiwanis Downtown Hutchinson, quienes han colaborado con nosotros por mucho tiempo; para el Distrito Kiwanis de Kansas y para la Fundación Kiwanis International. Esta iniciativa garantiza que los grupos especiales puedan ser representados en la feria por muchos años más".  — Historia escrita por Nicholas Drake | Fotos de Mike Gingerich

    Un socio ganador del club Aktion de Hutchinson recibe un listón por su pintura ecuestre.
  • Compañeras de té

    feb 23, 2015
    Cada domingo, Janet Morningstar sirve el desayuno a las caminantes del parque Willows, Gaelan de Wolf (centro) y Marjorie Clark, en el salón de té Kiwanis con vista a la playa y al mar.

    Gaelan de Wolf y Marjorie Clark solo eran conocidas, pero un día durante un desayuno se dieron cuenta que tenían mucho más en común que solo los años de la tercera edad.

    Ambas viven a pocas cuadras de  Oak Bay, cerca de Willows Park en British Columbia, pero en direcciones opuestas. Ambas disfrutan del extenso sendero de la playa Willows. A ambas les encanta desayunar juntas cada domingo de invierno en el salón de té Willows Beach de Kiwanis en Oak Bay.

    Establecer una amistad no fue obra del destino exactamente o de alguna noche encantada, sino fue el descubrir que eran compañeras de caminata mientras desayunaban un domingo por la mañana en el salón de té. Ambas mujeres asisten al té dominical regularmente desde que se iniciaron estos desayunos invernales, poco costosos, para  beneficencia, desde hace tres años.

    ¿De qué hablan estas dos nuevas amigas? Desde las ventanas del salón se veía que el sol aparecía  después de las tormentas del domingo mientras cuatro personas remaban en kayak alejándose de la playa Willows, pasaban un solitario barco pesquero y se dirigían al muelle de la bahía Oak Bay. Personas y perros pasaban fuera de la ventana mientras Gaelan y Marjorie disfrutaban del té después de desayunar tranquilamente, y hablaban, ¿de qué?: Del desagüe, da la casualidad.

    Ninguna quiere dejar su hogar después de haber vivido allí toda una vida, pero la vivienda y la infraestructura de Oak Bay están viejas y deteriorándose, los desagües perimetrales de las tejas de arcilla se están tapando. Las estimaciones para la reparación de los mismos cuestan miles de dólares, más de lo que pueden pagar los pensionados.

    Pero un sorbito de té… CDN$10 por un desayuno semanal--con los caminantes de Willows y las aguas de Oak Bay deslizándose ante ellas fuera de la pared  de ventanas del salón de té--es un gasto que pueden realizar. Algo que disfrutan entre amigas, ya sean viejas o nuevas amigas.

    Hace dos años, voluntarios y socios del Club Kiwanis Victoria, en Oak Bay, comenzaron a servir el desayuno invernal los domingos, para recaudar fondos para la Fundación del Pabellón Kiwanis de Oak Bay. El desayuno se sirve desde las 9 de la mañana hasta el mediodía durante tres meses, comenzando a principios de enero. Durante los primeros dos años se recaudaron aproximadamente CDN$10.000 que se invirtieron en las instalaciones, para así mejorar la vida de los pacientes del Pabellón Kiwanis,  que cuenta con 122 camas. Este pabellón se especializa en el cuidado de enfermos con demencia y el lugar pertenece y está administrado por la Sociedad de Atención Médica Kiwanis de Oak Bay.

    Se ofrecen dos opciones en el menú.  El “desayuno uno” incluye jugo de naranja o manzana; huevos revueltos, hervidos o fritos; jamón o tocino; croquetas de papas; tostadas; y café, té o chocolate caliente.  El “desayuno dos” incluye jugo de naranja o manzana; panqueques o tostadas francesas; miel de maple; un tazón de frutas/yogurt; y por supuesto, café, té o chocolate caliente.

    Un sistema eléctrico moderno permite calentar mejor las instalaciones que en un tiempo fueron  utilizadas solo durante el verano. Aparte, ventanas  térmicas en los tres  costados de todo el frente del salón de té/café ofrecen una experiencia cómoda y pintoresca durante los meses de invierno, hasta cuando un  clima tormentoso se convierte en una escena interesante para ver en Willows Beach. 

    Es pronto este año hablar de cifras, pero si es posible decir que un promedio de más de 100 personas ha desayunado un domingo a la mañana en Willows. Saluden a las amigas caminantes Gaelan y Marjorie cuando vengan.  — Historia y foto de John Ewing
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