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  • Florecen las sonrisas en el Festival de las Fresas

    jul 29, 2013

    Boys at festival enjoying smoothies

    Los eventos organizados por Kiwanis, ya sea un desayuno con panqueques o una fiesta de Navidad, unen a los socios de las comunidades con la identidad del club. El Festival de Fresas de Newark no es una excepción a esta tendencia.

    Cuando una organización de la comunidad organizó este festival hace 30 años para mejorar el centro de la ciudad y así atraer a más personas al lugar, al club Kiwanis de Newark, Ohio, se le asignó la tarea de realizar las tortas de fresas. Pero a los pocos años, la organización desapareció y los Kiwanis se hicieron cargo del evento. El club ahora tiene la ardua tarea de: concesionar los stands de alimentos, contratar los juegos infantiles y a grupos de entretenimiento, realizar las conexiones de los servicios públicos y conducir el desfile para coronar a la Reina de las Fresas. Se elige una reina para cada uno de los cuatro grupo de participantes de diferentes edades.

    “El club pasa todo el año planificando este evento”, dice Bill Rauch, presidente del Festival de las Fresas.

    Esto incluye un esfuerzo de última hora para preparar 250 pisos de fresas para la famosa torta del club. Pero vale la pena tanto trabajo. A pesar de que la lluvia amenazó con caer este año, más de 20.000 personas asistieron para comer fresas, ver a las participantes desfilar y escuchar diferentes tipos de música: desde country hasta disco.

    La torta de fresas es realmente buena y eso sin dudas atrae a muchas personas”, dice Rauch. “Para los ciudadanos de bajos recursos, que probablemente no podrían pagar la entrada a un parque de diversiones, el festival representa el poder tener una experiencia similar a un precio mucho más bajo.”

    El presidente del club, Michael Harris, está de acuerdo. “Los vendedores de comida y artesanías brindan una variedad que generalmente no se encuentra en los locales del lugar”, dice Harris. “Es un increíble lugar en la plaza del centro de Newark. Nuestro desfile atrae a muchos niños con padres y abuelos cariñosos. Finalmente, todos están de acuerdo que los ingresos son destinados a una buena causa.”

    El evento atrae a muchos niños y también sirve para beneficiarlos.

    Desde los años 20, nuestro club y una organización de servicio integrada por mujeres, se han unido para apoyar el Campamento O’ Bannon, que fue fundado en 1913”, dice Rauch. “Estos niños provienen de familias de bajos recursos por lo que probablemente no podrían participar de este programa de enriquecimiento, sin esta ayuda. El Festival de Fresas es el evento más grande de recaudación de fondos que tenemos para apoyar al campamento.”  –Courtney Meyer

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    ¿Su club Kiwanis ha organizado algún evento en la comunidad? Cuéntenos sobre el mismo en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Proveeduría móvil para mitigar la crisis económica

    jun 29, 2013

    Fort Myers Metro-McGregor Kiwanians with the mobile food bank

    Las difíciles circunstancias económicas por la que atraviesan algunas familias pueden vaciar rápidamente el almacén de alimentos de sus casas. Para ayudarlos durante esta crisis financiera, un club Kiwanis de la Florida y dos agencias locales, aunaron su pasión solidaria y los recursos con los que contaban, para organizar un programa móvil de entrega de alimentos.

    Un artículo del 2009, realizado por la CNN (una red de noticias por cable de EE.UU. con difusión global limitada), identificó al condado de Lee, en la Florida, como una de las áreas más afectadas por la crisis de viviendas de EE.UU. El año anterior, MSNBC (una fuente de información y un cable de noticias de EE.UU. también disponible en Canadá) reportó que el área de Cape Coral, en Fort Myers, tenía una de las tasas más altas de ejecuciones hipotecarias de la nación. El resultado: el 10 por ciento de desempleados y familias que se vieron forzadas a elegir entre pagar por la vivienda, por la salud o por los alimentos. Más del 60 por ciento de los hogares en el suroeste de la Florida no cuentan con acceso permanente y adecuado a alimentos esenciales.

    “Los estudios han demostrado que las familias de bajos recursos son las primeras en ser afectadas durante la recesión, y las últimas en recuperarse”, dice Kim Berghs, la directora del centro de voluntarios de la organización United Way de los condados de Lee, Henry y Glades. (United Way es una organización estadounidense cuyas sucursales coordinan y conectan las necesidades de la comunidad con los recursos ofrecidos por las agencias asociadas locales).

    Para abordar el problema de hambruna de la comunidad, el Banco de Alimentos  Harry Chapin creó, hace varios años atrás, un programa móvil de alimentos pero sus servicios no pudieron ser totalmente aprovechados, debido a la cantidad de mano de obra y a los recursos financieros necesarios para su ejecución.

    El club Kiwanis de Fort Myers Metro-McGregor ayuda con frecuencia a United Way y al banco de alimentos; por lo que la idea de co-organizar un evento sobre un almacén móvil para la entrega de alimentos, les pareció una idea ingeniosa a todas las partes involucradas.

    “Nuestro club fue uno de los primeros grupos en el área en reconocer el increíble beneficio que brindaba ayudar a nuestros vecinos necesitados y la rentabilidad de dicha colaboración”, dice Berghs, quien es también el secretario del club Kiwanis Metro-McGregor.

    United Way identificó a los barrios con las familias más necesitadas de suministros alimenticios, y publicó el evento en sus redes sociales de servicio.

    Durante el transcurso del día, el equipo de organizadores, conjuntamente con los clubes Kiwanis Fort Myers y Fort Myers-Edison, distribuyeron más de 15.000 libras de alimentos valorados en USD25.000 (carne, productos frescos y no perecederos) a 246 hogares, principalmente a familias con niños en edad escolar y a ancianos.

    “Las personas fueron muy amigables y agradecidas; dándole  a Kiwanis la oportunidad de conectarse con la comunidad”, reflexiona la presidente del club Jessica Gnagey.

    “Fue tan gratificante ver la alegría en el rostro de las personas a las que ayudábamos”, comparte Al Brislain, presidente del Banco de Alimentos Harry Chapin. “La mayoría de las familias de bajos recursos no pueden comprar productos frescos, por lo que el almacén móvil marcó una gran diferencia para  cientos de familias ese día”.  –Courtney Meyer

    A United Way volunteer builds a food tower

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    ¿Fue su comunidad afectada fuertemente por la recesión económica? Cuéntenos en la sección de comentarios que se incluye aquí, cómo su club Kiwanis ayudó a las familias durante este período.

  • Guitarras de regalo

    jun 29, 2013

    Uncle Raggy with the Hannah Montana guitar

    Dural Ragsdale, o “Tío Raggy” como todos lo conocen mejor, es un Kiwanis bastante particular.

    “Siempre estoy en la búsqueda de ese proyecto especial”, dice el Kiwanis de Port City, en Vicksburg (Mississippi) y ex guitarrista profesional.

    La idea de regalar guitarras a niños deseosos de compartir su amor por la música, comenzó cuando su hijo y alguno de sus amigos trataron de grabar una canción con un joven que tenía una guitarra vieja que apenas funcionaba. Después de pedir prestada a Ragsdale una de sus guitarras Epiphones, el adolescente hizo un comentario sobre lo increíble que era el instrumento. Ragsdale le regaló la guitarra en ese mismo momento.

    Su trayectoria musical le ha permitido acumular en su casa una gran variedad de instrumentos musicales que comenzó a regalar a los jóvenes. Los instrumentos en su poder van desde guitarras Martin hasta una batería computarizada Yamaha.

    “No hacemos esto muy seguido, pero sabemos cuándo es el momento de hacerlo al encontrar un instrumento especial”, explica Ragsdale.

    Recientemente, le dieron una guitarra maltratada de Hannah Montana Disney Washburn. A pesar que primero creyó que se trataba de una guitarra de juguete, el comenzó a tocarla y se dio cuenta que la misma no estaba tan dañada como pensaba.

    Él recuerda una de las enseñanzas de su padre: “No importa cuán golpeado estés, si alguien te escucha lo suficiente, esa persona puede ayudarte a reincorporarte”.

    Él y su club Kiwanis mostraron el instrumento púrpura brillante en YouTube y lo ofrecieron a sus televidentes. Varios adultos trataron de comprar la guitarra. Sin embargo, una vez reparada, el club envió la guitarra eléctrica, un amplificador Peavey y unos auriculares, a una jovencita llamada Zara porque su madre quería que ella aprendiera a tocar la guitarra.

    “Nos dimos cuenta de lo que significa ser parte de una comunidad mundial”, dice Ragsdale. “Nuestro lema termina con: ‘ayudando a un niño y a una comunidad a la vez’ … No necesitamos conocerte para saber que tu eres importante para nosotros”.
    –Courtney Meyer

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  • Refrigeradores al rescate

    jun 29, 2013

    The Kiwanis club president and the Jamaican Minister of Health

    Aquí les cuento lo que sucede cuando los socios Kiwanis y los trabajadores del Servicio de la Salud Gubernamental se comunican: El premiado Programa de Vacunación Infantil en nuestro país resulta mucho mejor.

    No es ninguna sorpresa que las conversaciones entre el Club Kiwanis de Constant Spring (Kingston) y el Ministerio de Salud de Jamaica terminaran con un acuerdo para trabajar conjuntamente en el Programa Ampliado de Vacunación del país. Establecido en 1977, el programa fue recientemente citado por la Organización Panamericana de Salud como el modelo a seguir de la región. Desde que se creó este programa, se han eliminado varias enfermedades prevenibles, reduciéndose así el índice de mortandad infantil.

    Dado que el programa está orientado principalmente a los niños menores de siete años, el club Kiwanis se propuso comprar y donar dos refrigeradores a dos clínicas que las necesitaran. El Ministerio de Salud le proporcionó al club Kiwanis una extensa lista de las clínicas en el país.  Esto le permitió al club, previa investigación, establecer dónde se necesitaban más los donativos.

    “Es un proyecto excelente que tiene un gran alcance en el Programa Ampliado de Vacunación del Ministerio de Salud”, dice la ex presidenta del club Rosemarie Heaven. “Es de destacar el hecho de que los refrigeradores fueron asignados a dos clínicas rurales donde los necesitaban mucho”.

    La clínica de York Town en Clarendon y la clínica de Bethel Town en Westmoreland recibieron  modernos electrodomésticos que costaron JMD100.000. Anteriormente, ambas clínicas almacenaban las vacunas en refrigeradores viejos, rotos y con muy poco espacio.

    “El refrigerador ha satisfecho una gran necesidad, ya que esta área no contaba con un refrigerador en buenas condiciones. Hacía varios meses que no funcionaba bien, por lo que debíamos almacenar las vacunas en otros lugares y luego transportarlas cuando las necesitábamos”, explica Marcella Tomlinson, coordinadora del Programa Ampliado de Vacunación, del Departamento de Salud de Clarendon.   –Courtney Meyer

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    ¿Alguna vez su club Kiwanis ayudó en un programa gubernamental? Cuéntenos  su experiencia en la sección de comentarios que se incluye aquí.

  • Asistencia médica para aquellos que más la necesitan

    jun 29, 2013

    Denton Kiwanis Club Children's Clinic sign

    Desde sus inicios en diciembre de 1921, el club Kiwanis de Denton, en Texas, encontró la forma de ofrecer asistencia médica a las familias carentes de recursos. Así nació una clínica infantil que ahora asiste a más de 300 niños al año.

    Durante los primero años, el club organizaba fiestas de Navidad, donde algunos niños recibían dinero para poder ir al médico y al dentista. La generosidad del programa dio pie a solicitudes de apoyo financiero, y en 1923, el club creó un Comité de Niños Carentes de recursos para obtener los fondos necesarios y ordenar por prioridad las solicitudes recibidas. Pero pronto hasta esto no fue suficiente.

    En 1983, la Clínica Kiwanis Denton se convierte en una empresa, y se contrata a una secretaria ejecutiva para que administre las solicitudes. Muchas de las primeras solicitudes eran para amigdalectomías, exámenes oftalmológicos, sillas de ruedas y aparatos ortopédicos para los pacientes con polio. Los servicios prestados por el trabajo voluntario de los doctores incluía una bonificación por parte de la clínica, lo que le permitió al club pagar entre USD2 y USD3 para los pacientes hospitalizados.

    El proyecto al igual que los eventos para recaudar fondos para el mismo han evolucionado con el pasar de los años. A parte de crear un fondo, se llevaron a cabo: un evento para degustar comidas, un espectáculo de fuegos artificiales, un espectáculo de carros y una fiesta barrial con un imitador de Elvis para apoyar la causa.

    “Podemos darle a los niños el tratamiento para ciertas enfermedades que de otra forma no podrían ser tratadas”, dice el secretario ejecutivo de la clínica y el club, Robin Meyer. “Los rostros de los niños que necesitan tratamiento dental a veces impresiona. Pero ellos no tienen donde ir (si no reciben la ayuda del gobierno)… Hay muchos padres que no pueden pagar ni siquiera un tratamiento de caries. Algunos utilizan la sala de emergencias para recibir los cuidados necesarios, pero luego no pueden costear los medicamentos recetados”.

    La mayoría de los niños ahora son diferidos a la clínica, una vez que las enfermeras de las escuelas detectan el problema;  pero otros llegan porque escucharon sobre la clínica o porque alguien de un albergue o United Way les mencionó el nombre de la clínica. Las familias de bajos recursos reciben un vale de la Clínica Kiwanis para que se lo presenten a su proveedor de la salud. Este vale cubre el costo de los medicamentos recetados para el niño, el cuidado médico o la visita al dentista.

    Meyer dice que la comunidad es muy receptiva al programa, y el apoyo, a lo que muchos socios del club llaman “la joya de la corona del club”, nunca ha flaqueado. Los beneficiarios están más que agradecidos por este servicio.

    “Contamos con una brigada de voluntarios que camina por el espectáculo de fuegos artificiales recolectando donaciones para la clínica”, dice Meyer. “Una vez un hombre me dio USD20 porque me dijo que su niño había sido tratado en la clínica. Su niño había estado enfermo y él no contaba con el dinero para llevarlo al médico, pero nosotros estuvimos ahí para ayudarlo. Muchos padres solteros también se han acercado para ofrecer limpiar las oficinas o para ayudar con el papeleo; una forma de retribuir por los servicios recibidos”.

    Meyer siente mucho orgullo por una carta de agradecimiento de los años 40, escrita por un joven de 16 años que fue operado de apéndice. Una de las oraciones en la carta dice lo siguiente: “Siempre pensé que esta organización era algo increíble, pero ahora lo creo más que antes”.  –Courtney Meyer

    A family helped by the Kiwanis Clinic

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