Medalla de Servicio Mundial Kiwanis

Kiwanis International es una organización dedicada al servicio que promueve no solo entre sus socios, sino también entre los jóvenes y el público en general. Con el fin de reconocer a las personas que dedicaron gran parte de su vida a satisfacer las necesidades de los demás, la Junta Directiva de Kiwanis International creó la Medalla de Servicio Mundial Kiwanis, en 1985. 

La Medalla de Servicio Mundial se entrega anualmente en la Convención de Kiwanis International. Cada año esta medalla se entrega a una persona o a una organización que ha trabajado para mejorar la calidad de vida de los niños. Entre los benefactores de esta medalla se encuentran filántropos y celebridades como: Sir Roger Moore, Audrey Hepburn y Jamie Lee Curtis; primeras damas de los Estados Unidos como: Nancy Reagan y Rosalynn Carter; y organizaciones como: Heifer International y Sleeping Children Around the World.  

Kiwanis International reconoció en el 2013 a Sarah McLachlan con la Medalla de Servicio Mundial.

Sarah McLachan receives the 2013 Kiwanis International World Service Medal

La música es una pasión para la cantautora internacional Sarah McLachlan, quien fue reconocida en el 2013 con la Medalla de Servicio Mundial de Kiwanis International, por su dedicación a la educación musical.  Se le entregó la medalla en junio durante la 98ª Convención Anual de Kiwanis International, celebrada en Vancouver, British Columbia.

La escuela de música de Sarah McLachlan, en Vancouver, ofrece clases gratuitas de música a los jóvenes carenciados y vulnerables. La escuela contribuye a ayudar a los jóvenes a transformar su comunidad y a  encontrarse a sí mismos con voz propia. 

“En la escuela yo crecí teniendo clases de música. Era parte del sistema educativo. Hoy en día, muchos de estos programas de música no están disponibles en las escuelas. No sé qué hubiera hecho sin la música en esa etapa de mi vida", dice McLachlan. "Yo no era para nada popular en la escuela y era objeto de bromas, pero para mí, la música fue mi refugio y mi consuelo... Yo sabía que tenía condiciones para la música; eso me daba fuerzas para seguir adelante”.

Durante la sesión de clausura de la Convención, McLachlan aceptó el reconocimiento y habló y cantó para los participantes de la convención. Cantar en un evento Kiwanis no era nada nuevo para McLachlan. En 1987, ella obtuvo el primer lugar en el Festival de Música Kiwanis de Nueva Escocia.  

Motivada por la influencia de la música en su vida, McLachlan soñó con abrir una escuela de música para los jóvenes de los barrios marginales. En 1999, su sueño tomó forma con la creación de la Fundación Sarah McLachlan y en el 2002 fundó la Escuela de Música de Sarah McLachlan, una institución sin fines de lucro. Desde entonces, más de 700 estudiantes han recibido clases de piano, guitarra, percusión, coro, voz, composición musical, bandas y laboratorio de sonido.