A continuación te presentamos varias formas en las que cambiar vidas puede cambiar tus. 

Por Tony Knoderer

Ayudar a los niños de todo el mundo: esa es la esencia de la labor que realizan los socios de Clubes Kiwanis. De hecho, el servicio también resulta gratificante y enriquecedor para los voluntarios.¡Y la ciencia está empezando a demostrarlo! Echa un vistazo y comparte estos beneficios sociales, mentales y físicos:  

  • Confianza y cognición. Los estudios demuestran que las personas que hacen voluntariado tienen una mayor autoestima y una mayor sensación de bienestar. Incluso hay pruebas de que el voluntariado puede mejorar la salud del cerebro. Un artículo de María Godoy para la Radio Pública Nacional (NPR) en EE.UU sobre estudios observacionales de personas que realizan voluntariado de forma regular: «Quizás el más llamativo proviene del ensayo del Baltimore Experience Corps. … Los voluntarios dedicaban al menos 15 horas a la semana a dar clases particulares a niños desfavorecidos. Tras dos años, los investigadores descubrieron que los voluntarios habían experimentado cambios cuantificables en su salud cerebral». Estos incluían cambios positivos en áreas del cerebro que sustentan los procesos cognitivos. 
  • Nuevos amigos y amistades más sólidas. El voluntariado es una forma excelente de encontrar personas con ideas afines. Cuando te ofreces como voluntario para ayudar y orientar a niños y jóvenes, por ejemplo, conoces a otras personas a quienes les importan los niños. También puedes influir positivamente en tus compañeros y mejorar tus amistades actuales contándoles sobre tu labor de voluntariado, difundiendo la «buena energía» que conlleva hacer cosas maravillosas. 
  • Más contactos y oportunidades para establecer redes. El voluntariado es una actividad social, por lo que puede ayudarte a ampliar tu red de contactos. Por ejemplo, las personas con las que colaboras son excelentes candidatas para ofrecerte referencias y cartas de recomendación, o simplemente para intercambiar nombres con vistas a oportunidades profesionales y de servicio. Al fin y al cabo, son personas que te han visto afrontar retos e interactuar con otros en entornos grupales. 
  • Una oportunidad para devolver el favor. Ver cómo alguien ayuda a otra persona simplemente te hace sentir bien. Eso puede inspirar a otras personas a hacer cosas generosas. La bondad es contagiosa, y tú podrías ser la inspiración que difunda ese espíritu.     
  • Un sentimiento de gratitud. Ayudar a los demás es una forma maravillosa de poner en perspectiva tu propia situación. Cuando valoras más lo que tienes y lo que haces, es más probable que disfrutes de la vida tal y como la vives. 

La euforia de ayudar
Los beneficios del servicio pueden ser incluso físicos. Y sí, hay pruebas científicas. El artículo de NPR de Godoy incluía información sobre diferencias cuantificables tanto en la calidad como en la duración de la vida de los voluntarios.

«Los estudios demuestran que, cuando las personas realizan donaciones benéficas, ya sea económicamente o mediante el voluntariado, activan el sistema mesolímbico —la parte del cerebro responsable de las sensaciones de recompensa—», escribe Godoy. «El cerebro libera sustancias químicas que producen bienestar, lo que te impulsa a realizar más actos de bondad. Los psicólogos lo denominan “euforia del ayudante”».

Con Kiwanis, por supuesto, hay una ventaja adicional a todo lo anterior: conseguir que otras personas disfruten de esos beneficios. No olvides publicar en tus propias redes sociales sobre el servicio de Kiwanis, desde proyectos específicos del club hasta cómo te hace sentir. Y inicia conversaciones en tu Club Kiwanis compartir tu pasión por el servicio con más personas de tu comunidad. 

Kiwanis International ofrece recursos para los clubes y los socios, entre los que se incluye en línea a programas y materiales de captación.